Los efectos nocivos de la leche y derivados

Intolerancia a la lactosa

La lactosa es el azúcar de la leche, es el único carbohidrato que contiene y está compuesto de glucosa y galactosa. La leche de mujer contiene 71 gramos por litro y la leche de vaca 48 gramos por litro. Este azúcar debe ser digerido para que podamos absorber correctamente los azúcares simples de los que se compone, para ello cuando somos bebés y en la primera infancia, producimos una enzima llamada lactasa que es la responsable de la digestión de la lactosa.

En torno a los tres años dejamos de producir de un modo natural esa enzima puesto que ya no somos lactantes y por lo tanto no debemos consumir leche, la naturaleza lo ha diseñado así. Perder la capacidad de producir lactasa, sería tan natural como que se nos caigan los dientes de leche. En términos generales el 75% de la población mundial pierde la actividad enzimática en la infancia, aunque hay diferencias entre las distintas razas.

A partir de esa edad aparece con frecuencia el cuadro de intolerancia a la lactosa que se manifiesta como dolor abdominal, vómitos, flatulencias, calambres y diarrea acuosa. A veces la intolerancia a la lactosa es leve y solo produce un sangrado intestinal que no se percibe a simple vista y es responsable de las anemias que observamos entre los consumidores de leche.

Ante esta situación, tanto los médicos, la administración, los educadores, los medios de comunicación…
deberían informar a la población acerca de la inadecuación de la leche como alimento después del destete, pues bien, en vez de hacer eso que es lo que deberían hacer, producen fórmulas “sin lactosa” para que sigamos consumiendo, aparentemente sin diarrea… o intentan convencernos de que el yogurt y el queso en los que parte de la lactosa es fermentada en el proceso de elaboración, son la alternativa.

Alergia a las proteínas de la leche

La leche de vaca contiene más de 25 proteínas que pueden producirnos reacción alérgica, la más conocida es la caseína. Cuando decimos que las proteínas lácteas son altamente inmunogénicas, estamos hablando de que demandan a nuestro sistema inmune una alta producción de anticuerpos y complementos, llegando a agotarlo. Consecuentemente nos hacen más vulnerables a las infecciones y a otros tipos de reacciones alérgicas. Hablando en un lenguaje sencillo, las proteínas de la leche se comportan como antígenos, es decir son agentes extraños frente a los que nuestro sistema inmune reacciona produciendo anticuerpos como si se tratase de agentes infecciosos, luego podemos afirmar que la leche y sus derivados bajan las defensas. Solo decir que en los quesos hay mayor concentración de proteínas que en la leche, por eso consumir derivados lácteos no es una solución.

Los síntomas que podemos presentar son de fatiga crónica, alteraciones intestinales, rinitis, sinusitis, otitis, neumonía, asma, artritis reumatoide…

En la primera infancia el intestino del bebé es altamente permeable con la finalidad de absorber los valiosos nutrientes de la leche materna. Cuando el bebé se alimenta con leche de fórmula, las caseínas que son altamente indigestas para él, pasan inalteradas la barrera intestinal, llegan al torrente sanguíneo y generan una respuesta inmune o alérgica en diversas partes el cuerpo, dando lugar a muchos desórdenes que no se relacionan directamente con el consumo de leche. Es en las primeras etapas de la vida cuando se crea el terreno de las enfermedades alérgicas y de los trastornos de la inmunidad y se sigue favoreciendo durante la etapa escolar y la adolescencia, como la población sigue tomando leche y derivados toda la vida entendemos la complicación y la gravedad de los pacientes que acuden a nuestra consulta con una serie de enfermedades autoinmunes como lupus, esclerodermia, neumonías, tiroiditis autoinmune…

La leche materna favorece la permeabilidad selectiva de la membrana intestinal, impidiendo el paso de grandes moléculas in digerir como la caseína y el gluten que son responsables del debilitamiento del sistema inmune.

Si las proteínas lácteas son antigénicas para los seres humanos, debemos entender que en los niños pequeños, en los lactantes, que su sistema inmune no está desarrollado todavía, este problema es mucho más grave. La leche materna aporta inmunoglobulinas al niño, no así la leche de fórmula, por eso muchas veces los daños que vemos en los adultos, son difíciles de reparar, dada la cronicidad del problema.

Formación de moco

La Medicina Oriental a la que hacemos constante alusión en la consulta y en nuestras publicaciones define los alimentos además de por su composición química por sus características bioenergéticas. Una característica de la leche es que es un alimento de naturaleza fría, húmeda y por tanto altamente mucógena. Es el principal alimento implicado en el síndrome de inflamación de las mucosas, tanto respiratorias, como digestivas y/o urinarias. Así observamos que en los niños en los que el consumo de leche en proporción a su peso es mucho mayor que en los adultos, las manifestaciones de la producción de moco son mayores que en los adultos. Lo que decimos es tan cierto que en el lenguaje común cuando se dice “eran unos mocosos” todo el mundo entiende que nos referimos a unos niños. Las manifestaciones más comunes son las más frecuentes en la esfera pediátrica: otitis, faringitis, amigdalitis, bronquitis…

La producción de moco es una reacción al efecto antigénico de la caseína, siempre que entramos en contacto con proteínas extrañas, nuestro sistema inmune “se defiende” produciendo moco e histamina, con la consiguiente inflamación.

Otro aspecto energético de la leche es que es de naturaleza ascendente y expansiva, esto es lo mismo que ver que cuando se pone al fuego y hierve literalmente “se sube” y a continuación “se va”. Pues efectivamente el efecto que hace en el cuerpo es sobre todo de inflamación dolor en las vías altas y en la cabeza. Es frecuente escuchar al paciente cuando explica cómo es su dolor de cabeza: “me va a estallar la cabeza”. Muchos dolores de cabeza son consecuencia de la sinusitis y las alergias respiratorias.

No deja de ser curioso que los test cutáneos de alergias no detecten la intolerancia a la leche y mientras el paciente evita el contacto con alérgenos como el polen y/o los ácaros está controlando solo la consecuencia del problema, es decir los agentes responsables de los síntomas de la reacción alérgica, sin embargo la causa de la reacción exuberante del sistema inmune, es el consumo de leche. Los nutrientes responsables no son las grasas de la leche sino las proteínas, por eso en estos casos tomar desnatados no soluciona el problema.

Diabetes infantil

En Europa asistimos a un aumento de la diabetes infantil, en niños de menos de 5 años de más de diez veces en las últimas décadas. Se han encontrado evidencias de que la frecuencia aumenta en las familias que consumen más leche. Es una enfermedad mucho más frecuente en Finlandia, país con alto consumo de leche que en Japón donde el consumo es mucho menor. En la diabetes infantil, que es insulinodependiente, el páncreas no produce insulina como consecuencia del daño sufrido por las células de los Islotes de Langerhans .

Como hemos dicho anteriormente el sistema inmune produce anticuerpos frente a las proteínas extrañas y cuando es muy demandado como consecuencia de infecciones catarros… pierde la capacidad de reconocimiento y “se confunde” y crea anticuerpos frente a proteínas de nuestro organismo por mimetismo molecular. De modo que se producen anticuerpos contra moléculas/células/tejidos del propio organismo, por eso se habla de enfermedades autoinmunes.

Ya en 1994 la Academia Americana de Pediatría publicó que la exposición temprana de bebés a las proteínas de la leche de vaca, podía ser un factor importante en la génesis del proceso destructivo de las células del páncreas. Por lo tanto, evitar las proteínas de leche de vaca en los primeros meses de vida puede reducir el desarrollo posterior de diabetes infantil o demorar su aparición. A pesar de esto, se habla de las ventajas de la lactancia materna pero no se investiga porqué la mayoría de las madres no producen leche suficiente (ya que no es rentable) y sin embargo en los hospitales a las madres que dan a luz se les regalan unas cestitas con muestras de leches de fórmula…

Por supuesto que los bebés alimentados con lactancia materna no producirían esos anticuerpos siempre que la madre no sea consumidora de leche y derivados, recordemos de nuevo la frase “en las mujeres, la leche no debe entrar en nuestro cuerpo, debe salir de él”.

La diabetes infantil es solo una muestra de las llamadas enfermedades autoinmunes entre las que incluimos, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, la tiroiditis de Hashimoto, el lupus, la esclerodermia, la espondilitis anquilopoyética, el síndrome de Sjögren, la enfermedad de Basedow…

Las enfermedades cardiovasculares

En España, como en la mayoría de los países desarrollados las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte. Se llama arteriosclerosis a la formación de placas densas e irregulares a lo largo del recubrimiento interno de los vasos sanguíneos. Estos depósitos, reducen el calibre de los vasos y por tanto restringen el flujo de sangre. Si se desprenden pueden llegar a embolizar las arterias e impedir completamente el paso de la sangre.

Hasta los años 50 se creía que el endurecimiento de las arterias era una consecuencia del envejecimiento, pero en las autopsias realizadas durante la guerra de Corea a los soldados americanos se observó que más del 80% padecían arteriosclerosis frente a los soldados asiáticos donde no aparecía la afección. Es la época donde se veía en las películas americanas de la tele, la jarra de leche en la mesa, en las comidas como si de agua se tratase. Que el lector saque consecuencias.

La comunidad científica es unánime en la afirmación de que el consumo de grasas saturadas es el factor fundamental en la enfermedad cardiaca, pero no se informa a la población debidamente de que el alimento que más grasa saturada contiene es la leche y es el alimento más consumido en el hogar. Para entender fácilmente esto que estamos diciendo, un americano medio toma en forma de productos lácteos el equivalente de 53 lonchas de bacón al día, ya que la leche contiene 34 mg/100 gr de grasa y el bacón 3 mg/10 gr. En muchos quesos el contenido en grasa es muy superior, pensemos en la mantequilla…

Pero la grasa de la leche no es el único problema, hay estudios desde 1999 que muestran que las proteínas lácteas están directamente implicadas en la arteriosclerosis. Los efectos aterogénicos de los productos lácteos son tanto bioquímicos como inmunológicos, por eso los debemos considerar factores de riesgo en las enfermedades cardiovasculares. El inicio de las lesiones arteriales está causado por proteínas y de se puede medir viendo la tasa de homocisteína en sangre. La homocisteína es un metabolito de la metionina que es un aminoácido presente en la caseína de la leche de vaca y hay múltiples estudios que demuestran el engrosamiento de la membrana basal de los capilares. La leche de vaca es ocho veces más rica en metionina que la de mujer, esto nos da idea de nuevo de que la leche de vaca no es saludable para los humanos.

La epidemiología confirma que en los países donde el consumo de leche y derivados es mayor, las enfermedades cardiovasculares tienen más incidencia y lo mismo para niños alimentados con leche materna o con leche de fórmula, es algo demostrado que las lesiones arteriales aparecen ya en la infancia cuando se consume leche diariamente.

El problema se sigue agravando si añadimos azúcar a los productos lácteos. Cuando el exceso de azúcar circulante se combina con las proteínas, se forman unos complejos glicados que son una especie de caramelización a baja temperatura (equivalente a la reacción de Maillard entre el azúcar y las proteínas en la cocción). Las proteínas pierden su función fisiológica y dañan la túnica interna de los vasos sanguíneos, siendo el punto de partida de todos los fenómenos inflamatorios, metabólicos e inmunológicos. Pensemos en el postre lácteo de los comedores escolares y las guarderías.

Para saber más sobre el tema ver el post La leche de vaca, ¿alimento para seres humanos?

 

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    26 comentarios en “Los efectos nocivos de la leche y derivados

    1. Gracias por la informacion, es muy interesante. Me gustaria compartir mi experiencia. Yo soy vegetariana desde hace mas de treinta años y llevo por lo menos veinte sin tomar productos lacteos. Cuando me quedé embarazada de mi hija, que tiene ahora 16 años, lo primero que me dijo el ginecólogo es que tenía que tomar un litro de leche diario. Yo le comenté que él se ocupase del embarzo que yo me ocuparía de la alimentacion y evidentemente no tomé lacteos ni durnte el embarazo ni posteriormente. Cuando ya me quedaba muy poquito para dar a luz me llama un dia mi padre y me dice que ha estado hablando con el ginecólogo y me pregunta qué es lo que he comido en el embarazo, ya que de todo el grupo de mujeres que tiene más o menos mi estado soy la única que no tiene anemia y la que mejor embarazo ha pasado.

      Evidentemente yo a mi hija no le he dado leche de vaca, pero desgraciadamente al año pasado me hizo un episodio de anorexia muy grave, y no quedó mas remedio que hospitalizarla y en el hospital le dieron todo lo que quiseron de lacteos y más, le daban leche para desayunar, un batido de proteinas a media mañana, yogurt a mediodia, yogurt para merendar y otro batido para cenar. Ahora que mi hija gracias a Dios ya esta restablecida, se quejaba de fuertes dolores de cabeza, y le dije que tenía que dejar los lacteos pero se resistia, así que un dia le hice la siguiente prueba: cuando se levantó le pregunté ¿como estás,te duele la cabeza?. Me dice no, bueno pues te tomas ahora un vaso de leche, y se lo tomó. A la media hora estaba tumbada en el sofa con un fuerte dolor de cabeza. A partir de ahí lo entendió y gracias a Dios ya no toma lacteos. Perdón por la extensión pero me apetecía compartir estos testimonios. Un saludo

    2. Hola Elena, un saludo.
      Leí el artículo, muchas gracias por la información. Estoy embarazada de 6 meses y estoy empezando a averiguar sobre la alimentación del bebé después del nacimiento y tengo muchas reservas frente al aporte real de las leches de fórmula, pues es prácticamente una regla que después de haber dado pecho se tiene que continuar como hasta los 3 años dando leche al niño. ¿Algún comentario al respecto?
      Gracias, Pilar

      1. Hola Pilar, mi recomendación en la consulta es, que cuando el bebé tiene un año, es el momento de abandonar la leche de fórmula en el caso de que la estuviese tomando porque la lactancia materna es insuficiente. Un saludo

    3. Cincuenta años (y desde los cinco con problemas de alergia y de bronquitis) y descubro (gracias a que mi hija me inicia en el té) que empiezo a sentirme muy bien sin tomar leche de vaca. Desde joven con ventolín, desde hace unos diez años con un inhalador con cortisona para que mis pulmones aguantaran el trabajo, o nadar, o subir una cuesta en una caminata por la montaña. Siempre con pañuelos, con bronquitis anuales…
      He dejado totalmente la leche de vaca y tomo bebida de arroz, y me ha desaparecido totalmente la sensación de pulmones fatigados, habiendo dejado hace tres meses el inhalador. Ya no uso pañuelos, no estornudo por las mañanas o por polvo, no estoy hinchada. Un día comí en casa de mi suegra unos “feixós” hechos con leche entera, ese día tuve el estómago muy hinchado y molesto, ahí me di cuenta de que efectivamente para mí la leche (la tan bien amada leche toda la vida en mi familia) había sido un auténtico veneno. Una pregunta: ¿puede la caseína ser la que me producía moco pero también tantos gases como tenía?
      Gracias.

    4. Hola, estoy desesperada porque mi bebé de un año y un mes desde que nació no toleró la leche de fórmula y tampoco quiso el pecho. Le dieron una leche especial que le fué mejor, pero ahora que cumplió un añito le dieron leche de vaca y no la toleró. Hacía cacas con sangre y estreñida, en unos dias le dió infección en los oidos y le dieron antibiotico.
      A partir de ahí le salió dermatitis de pañal, la irritación le viene de su ano hacia afuera por toda su parte genital y tiene unos granitos como acné en varias partes del cuerpo que van y vienen.
      Su ombligo está irritado y huele mal y tiene granitos alrededor y ya la llevé al pediatra y sólo le dió una pomada pero luego le regresa esa infeccion. Por favor ayúdeme. ¿Qué me recomienda hacer? Ella llora en la noche poruqe siente incomodidad, yo pienso que en su barriguita. Gracias!

      1. Hola Lizeth, la finalidad de mis publicaciones tanto en el blog y como en las redes sociales, es dar información general sobre temas de Nutrición y Salud. Los temas particulares como el que usted comenta los tratamos exclusivamente en la consulta de Centro de Medicina Biológica Elena Corrales.
        http://www.elenacorrales.com/contacto.html
        Si usted me escribe desde muy lejos debe buscar en el país donde usted vive un pediatra en la línea de la Medicina Biológica, que seguro le puede ayudar.
        Un saludo

    5. Buenas tardes:
      Tengo un hijo de 18 años que suele beber leche; me gustaría que redujera su ingesta pero sé que va a ser reacio, ¿hay alguna alternativa a la leche de vaca que se le parezca?
      Muchísimas gracias y un saludo

    6. ¡Excelente información! Hace dos años que padezco fatiga crónica y nadie me ha sugerido que pudiera ser a causa del consumo de leche o queso. Enseguida lo saco de mi dieta personal y espero ver mejoras. ¡Gracias!

    7. Hola Elena:
      Tengo una enfermedad autoinmune asintomática (probablemente artritis reumatoide) y yo pienso que una de las razones por las que estoy asintomática es porque desde los 12 años aproximadamente, no tomo leche.
      Ahora he leído en varios sitios de medicina que para las enfermedades autoinmunes son buenos los alimentos fermentados y estoy tomando kéfir.
      Me da miedo que al ser un producto lácteo, pueda ser contraproducente. Intento tomar Kéfir de cabra pero su sabor no me gusta y además no sé si realmente es más ventajoso.
      ¿Tiene el kéfir todas las cosas negativas de la leche?
      ¿Me lo recomiendas?

      1. Hola Nuria, te remito al post: “La artritis reumatoide”, donde encontrarás información útil.
        La finalidad de las publicaciones tanto en el blog como en las redes sociales, es dar información general sobre temas de Nutrición y Salud. Los temas particulares como el que nos comentas los tratamos exclusivamente en la consulta de Centro de Medicina Biológica Elena Corrales.
        Puedes contactar con nosotros en:
        Web: http://www.elenacorrales.com/
        E-mail: consulta@elenacorrales.com
        Tel: (+34) 948 130 280
        Un saludo,
        Elena Corrales

    8. Hola Elena, ¿tiene alguna relación el consumo de leche o gluten con la enfermedad de Alzheimer? ¿Hay algún estudio que diga que existe alguna relación entre ellos?
      Gracias

      1. Hola Inma, en el origen de las enfermedades degenerativas como la enfermedad de Alzheimer, en ningún caso es el responsable un nutriente o un alimento como me preguntas.
        Un saludo

    9. Hola Elena:
      Leí tu publicación y la verdad estoy muy sorprendida de saber que la leche es causante de tantos males.
      Tengo una niña de tres añitos que es alérgica a medicamentos y algunas cosas del ambiente como el polvo y la humedad, cuando cumplió un año le salieron unas ronchas que se le ponían hasta casi con pus.
      Según el médico era escabiasis por ácaros, le dio muchísimos medicamentos y nada le hizo efecto, así hasta hace unos dos meses que se le secaron.
      Supongo que fue porque un día me dijo que ya no quería tomar leche hace como 6 meses. No sé si tenga algo que ver la leche con sus ronchas lo que si sé que a partir de ahora no la obligaré a consumirla sobre todo porque su piel se va recuperando de tantas lesiones.

      1. Hola Carolina, mi experiencia profesional es que en todas los casos de alergia es imprescindible evitar los productos lácteos, sin importar que el paciente tenga alergia a medicamentos, ácaros, polen… Tu ya lo has comprobado.
        Un saludo

    10. Hola Elena:
      Es una sorpresa leer este artículo ya que me ha dejado de una pieza. La leche forma parte importante de mis comidas: con el cereal, el chocolate, el café, etc. Para ser franco, sí he notado que me duele seguido la cabeza, pero jamás se me habría ocurrido relacionarlo con la leche. El chocolate no importa, lo puedo preparar en agua, pero el cereal ¿con qué lo puedo preparar si no es con ninguno de los derivados lácteos?

      1. Hola Jerónimo, la leche de vaca no es para los seres humanos, es un alimento pare ser mamado y cada especie produce una leche altamente específica para sus crías. No es recomendable su consumo en ningún caso si no gozamos de buena salud, da igual que sea una enfermedad neurológica, digestiva, inmunitaria… Sólo tomaremos leche y derivados de forma ocasional si tenemos una salud óptima.
        Un saludo

    11. Para seguir estas recomendaciones hay que preparar el bolsillo. Los sustitutos de los lácteos (leche de almendras, de soya, etc.) cuestan el triple de la leche convencional, y así mismo todos los alimentos vegetarianos. Sí, muy saludable para nuestro cuerpo pero muy perjudicial para nuestro bolsillo.

      1. Hola Victor, cuando gastas más comprando alimentos saludables, te estás ahorrando los gastos médicos que genera la alimentación convencional. Es una cuestión de elección. Un saludo

    12. Buenas tardes Elena,
      Me ha parecido tu blog muy interesante.
      Tengo dos mellizos de casi 9 meses a los que les he dado lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y desde entonces siguen con ella pero ya con la alimentación complementaria incorporada.
      La duda que me surge es que desde hace mes y medio me incorporé al trabajo donde me saco leche para que les den el tiempo que yo estoy fuera, pero no sé el tiempo que podré estar así, intentaré estar hasta que cumplan el año, pero luego me gustaría dejar de sacarme leche y darles el máximo tiempo que pueda pecho pero sólo cuando vuelva del trabajo.
      Mi pregunta, ¿qué recomiendas que dé a mis hijos entonces para asegurarme que toman la leche suficiente que debe tomar un lactante, yogures naturales, leche de fórmula o leche de vaca?
      Y cuando deje de darles el pecho si no tienen todavía los 3 años, ¿mejor leches de fórmula preparadas para ellos o leche de vaca?
      Porque según tengo entendido hasta los 3 años deben tomar medio litro de leche al día, ¿verdad?
      Gracias por todo.

      1. Hola María,
        Gracias por confiar en mi manera de entender la nutrición y la salud.
        El tiempo y la experiencia me han ayudado a comprender que no hay un caso igual a otro. El entorno personal, laboral, genético y sobre todo los hábitos alimenticios de cada persona, condicionan la manera de enfocar su plan de recuperación de la salud basado en una dieta y un tratamiento concreto. Te animo a que vivas la experiencia Elena Corrales en consulta con tus hijos.

        Puedes solicitarnos cita a través del mail consulta@elenacorrales.com o del número de teléfono (+34) 948 130 280.

        Un afectuoso saludo

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