


{"id":1754,"date":"2020-12-14T10:00:57","date_gmt":"2020-12-14T09:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/?p=1754"},"modified":"2023-01-20T12:59:56","modified_gmt":"2023-01-20T11:59:56","slug":"la-importancia-del-tipo-de-fuego-en-la-cocina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/la-importancia-del-tipo-de-fuego-en-la-cocina\/","title":{"rendered":"La importancia del tipo de fuego en la cocina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En muchos entornos se afirma que los alimentos cocinados con fuego de le\u00f1a son mejores nutricionalmente y que no hay nada comparable a un guiso hecho en una cazuela de barro. Vamos a ver que tanto el tipo de fuego, como el agua y el recipiente en el que cocinamos son determinantes en el resultado de lo que comemos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas partidarias del progreso a ultranza, de la modernidad a cualquier precio, suelen preguntar sobre la comprobaci\u00f3n cient\u00edfica de tales afirmaciones. Pues bien, hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas el doctor Rudolph Hauschka en su obra \u201cCiencia de la Nutrici\u00f3n\u201d describe unas investigaciones que dan la justificaci\u00f3n a estas preferencias. Demuestran, sin lugar a dudas, que la calidad del agua est\u00e1 influenciada por el tipo de calor empleado para calentarla, as\u00ed como por la clase de recipiente empleado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agua representa la envoltura m\u00e1s directa del alimento que cocinamos, el recipiente estar\u00eda en el centro del proceso y el calor ser\u00eda la envoltura m\u00e1s exterior y a la vez la m\u00e1s penetrante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rudolph Hauschka realiz\u00f3 el experimento que vemos reflejado en la imagen superior:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puso a hervir agua destilada en un condensador de reflujo, empleando diversos combustibles, como electricidad, gas, carb\u00f3n, le\u00f1a y paja. El agua se mantuvo en ebullici\u00f3n durante veinte minutos y luego se enfri\u00f3 a 17<sup>0 <\/sup>C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta agua se emple\u00f3 m\u00e1s tarde para germinar unas semillas de trigo. Los granos se pusieron a germinar en recipientes de porcelana que conten\u00edan el agua tratada tal como acabamos de describir. Al cabo de diez d\u00edas se midi\u00f3 la longitud de las hojas y de las ra\u00edces para cada tipo de combustible.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se observ\u00f3 que, para el crecimiento de las hojas, la electricidad es la fuente de calor menos favorable, seguida por el gas, el carb\u00f3n, la le\u00f1a y por \u00faltimo la paja. La electricidad y el gas tienen un efecto inhibidor muy marcado con relaci\u00f3n al testigo (agua destilada), mientras que la le\u00f1a y la paja tienen, por el contrario, un efecto estimulante en el desarrollo de la planta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gr\u00e1fico nos permite observar c\u00f3mo las cualidades t\u00e9rmicas del agua han actuado indirectamente sobre las peque\u00f1as plantas de trigo impulsando o retardando su formaci\u00f3n. Podemos ver as\u00ed mismo el modo en que se refleja la longitud de las hojas en la l\u00ednea ascendente y la de las ra\u00edces en la descendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n que sean las fuentes de calor m\u00e1s modernas las m\u00e1s desfavorables. Por el contrario, observamos que la paja (mezclada con tierra o bo\u00f1iga de vaca) que es utilizada habitualmente en los pa\u00edses pobres carentes de le\u00f1a, sea la fuente de calor \u00f3ptima en el desarrollo de las plantas del experimento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s que afirmen los f\u00edsicos que una calor\u00eda es siempre una calor\u00eda, cualquiera que sea su origen, la experiencia anterior nos demuestra claramente que hay diferentes calidades de calor, por lo que debemos dar preferencia a las formas de calentamiento m\u00e1s tradicionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tenemos ninguna duda de que a muchos esc\u00e9pticos les resultar\u00e1 absurdo el que 100 calor\u00edas generadas por un horno el\u00e9ctrico se valoren de forma cualitativamente diferente que 100 calor\u00edas generadas por un horno de le\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, en pleno siglo XXI, despu\u00e9s de todo lo expuesto, nos debemos decantar por las fuentes de calor que producen llama como las m\u00e1s adecuadas para preservar nuestra vitalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La calidad del agua y el tipo de recipientes ser\u00e1n tratados en otro post.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En muchos entornos se afirma que los alimentos cocinados con fuego de le\u00f1a son mejores nutricionalmente y que no hay nada comparable a un guiso hecho en una cazuela de barro. 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