


{"id":365,"date":"2017-07-02T19:15:25","date_gmt":"2017-07-02T17:15:25","guid":{"rendered":"http:\/\/elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/?p=365"},"modified":"2026-04-16T13:36:05","modified_gmt":"2026-04-16T11:36:05","slug":"azucar-dulce-veneno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/azucar-dulce-veneno\/","title":{"rendered":"Az\u00facar: dulce veneno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hoy compartimos informaci\u00f3n \u00fatil sobre un <i>comestible<\/i> que no ha estado presente en la mesa hasta el siglo XIX. Sus efectos nocivos van mucho m\u00e1s all\u00e1 de la caries dental. <!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra salud la determina el equilibrio con el entorno, lo que nos rodea, y la principal relaci\u00f3n que establecemos con \u00e9l es la comida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, la forma en que afrontamos los desaf\u00edos de la vida est\u00e1 directamente relacionada con lo que comemos, la elecci\u00f3n de los alimentos depende de nosotros y los factores externos, muchas veces, nos vienen impuestos. Nuestro poder\u00edo f\u00edsico, equilibrio emocional y mental est\u00e1n condicionados de forma determinante por lo que comemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El az\u00facar, ese polvo blanco\u2026<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de nosotros, ya desde el nacimiento, hemos conocido en nuestra mesa el azucarero: un recipiente lleno de un granulado blanco con una cucharita dispensadora. Esta convivencia natural ha permitido que no nos hayamos preguntado acerca de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El az\u00facar que consumimos procede de la remolacha o de la ca\u00f1a, y se obtiene tras un largo procesamiento que da como resultado un producto muerto que es cien por cien sacarosa: un comestible refinado que no existe en la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender la magnitud de los efectos del az\u00facar diremos que, en 1910, el consumo en nuestro pa\u00eds era de 2 kilos por persona y a\u00f1o y, en la actualidad, ronda los 70 kilos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Su metabolismo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El az\u00facar, al ser un producto refinado carente de vitaminas, minerales y oligoelementos, para ser metabolizado roba esas sustancias de la reserva alcalina de nuestro cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En condiciones de salud nuestro medio interno debe ser alcalino, sin embargo, el balance metab\u00f3lico del az\u00facar es acidificante, de modo que \u00f3rganos como el cerebro, los ri\u00f1ones y los huesos tienen que utilizar los minerales de reserva para neutralizar esa acidez. El resultado es la desmineralizaci\u00f3n que se observa, principalmente, en los huesos y la dentadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En condiciones de acidosis sobrevienen, adem\u00e1s de la descalcificaci\u00f3n, el cansancio, tanto f\u00edsico como mental, y muchos otros des\u00f3rdenes como veremos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El comportamiento <\/b><b><i>en monta\u00f1a rusa<\/i><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando tomamos az\u00facar sentimos una reacci\u00f3n de bienestar, de <i>euforia<\/i>, producida por una elevaci\u00f3n del nivel de glucosa en la sangre. El efecto de esa subida de energ\u00eda es como el de los fuegos artificiales, un fogonazo que dura escasamente unos instantes, ya que a continuaci\u00f3n el p\u00e1ncreas produce gran cantidad de insulina para bajar el nivel de glucosa al rango de equilibrio. Es entonces cuando \u00a0sentimos el <i>baj\u00f3n,<\/i> con la consiguiente reacci\u00f3n de ansiedad y malestar, que nos lleva de nuevo a tomar m\u00e1s az\u00facar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo nuestro estado de \u00e1nimo oscila entre la euforia y la depresi\u00f3n, entre la subida y la bajada, como si de<i> una monta\u00f1a rusa<\/i> se tratase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n, en vez de ser capaces de controlar nuestro estado de \u00e1nimo, ocurre a la inversa: es \u00e9l quien nos controla, creando una dependencia del az\u00facar, como en cualquier otra adicci\u00f3n, para <i>sentirnos bien<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>M\u00e1s sobre el comportamiento<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los efectos del az\u00facar, adem\u00e1s de la falta de control sobre nuestro estado de \u00e1nimo, est\u00e1n: la depresi\u00f3n, falta de rendimiento escolar, s\u00edndrome del d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, etc. Podemos comprobar estas afirmaciones prescindiendo del az\u00facar completamente y observando c\u00f3mo desaparecen nuestros miedos, depresiones&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Otros efectos <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el az\u00facar se almacena en forma de grasa en nuestro organismo y su consumo es tan elevado en la actualidad, se ha convertido en uno de los productos que m\u00e1s predispone a las enfermedades cardiovasculares como angina de pecho, trombosis, infarto, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay estudios que muestran c\u00f3mo la capacidad defensiva de los leucocitos disminuye cuando tomamos az\u00facar; dicho de otro modo, el az\u00facar baja las defensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Lo dulce: el sabor universal<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando algunas campa\u00f1as publicitarias dec\u00edan hace unos a\u00f1os que <i>el cerebro necesita az\u00facar,<\/i> se estaba haciendo una tergiversaci\u00f3n intencionada para vender la sacarosa refinada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Az\u00facar es una palabra gen\u00e9rica que se utiliza tanto para referirse a la glucosa proveniente de los alimentos integrales y biol\u00f3gicos, como a la proveniente de un polvo blanco que no ha existido en la naturaleza hasta el siglo XIX: la sacarosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el<i> az\u00facar<\/i> fuese necesario para el cerebro, \u00bfc\u00f3mo han destacado las grandes figuras de la historia: los m\u00e9dicos de la antig\u00fcedad, artistas de renacimiento, cient\u00edficos del pasado&#8230; que no tomaron jam\u00e1s az\u00facar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es obvio que el cerebro necesita az\u00facar; de hecho, se trata del \u00f3rgano que m\u00e1s glucosa consume en relaci\u00f3n a su peso. Es el combustible del cerebro, m\u00fasculos, coraz\u00f3n, etc., pero debe provenir de los cereales integrales debidamente masticados, verduras naturalmente dulces como cebollas y zanahorias, frutas neutras, pasas o compotas. Los alimentos completos contienen, adem\u00e1s de glucosa, los elementos protectores imprescindibles para su correcto metabolismo: vitaminas, minerales y oligoelementos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuar\u00e1 en el post: <b><a href=\"http:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/sustituir-el-azucar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfSustituir el az\u00facar?<\/a><br \/>\n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy compartimos informaci\u00f3n \u00fatil sobre un comestible que no ha estado presente en la mesa hasta el siglo XIX. Sus efectos nocivos van mucho m\u00e1s all\u00e1 de la caries dental.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21295,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[37],"tags":[82,33,453],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/365"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=365"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21297,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/365\/revisions\/21297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}