


{"id":4251,"date":"2024-10-21T10:00:04","date_gmt":"2024-10-21T08:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/?p=4251"},"modified":"2024-10-21T14:52:54","modified_gmt":"2024-10-21T12:52:54","slug":"alegria-de-amaranto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/alegria-de-amaranto\/","title":{"rendered":"Alegr\u00eda de Amaranto"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hoy os proponemos una receta simple para aprender a utilizar este preciado grano. El resultado es un tentempi\u00e9 delicioso.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ingredientes:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"list-style-type: square;\">\n<li>Seis cucharadas de malta de arroz<\/li>\n<li>Una cucharada de tah\u00edn<\/li>\n<li>Una taza de amaranto<\/li>\n<\/ul>\n<p>Lavamos el amaranto en varias aguas y lo escurrimos bien. Ponemos una capa muy fina de semillas en la sart\u00e9n y la tapamos hasta que revienten como las palomitas de ma\u00edz, usamos fuego moderado y removemos constantemente. Vamos repitiendo la operaci\u00f3n hasta haber hecho palomitas con todo el amaranto. Las reservamos.<\/p>\n<p>Mezclamos bien la miel y el tah\u00edn en el fuego para que adquieran una consistencia ligera. Cuando la masa est\u00e9 homog\u00e9nea, caliente y ligeramente tostada, a\u00f1adimos el amaranto reventado y lo mezclamos todo de nuevo, removiendo con una cuchara de madera.<\/p>\n<p>Lo retiramos del fuego y lo amasamos en una bandeja. Cortamos la masa con el molde deseado, en barritas, en c\u00edrculos, en corazones\u2026 y la dejamos enfriar.<\/p>\n<p>Buen provecho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy os proponemos una receta simple para aprender a utilizar este preciado grano. El resultado es un tentempi\u00e9 delicioso. Ingredientes: Seis cucharadas de malta de arroz Una cucharada de tah\u00edn Una taza de amaranto Lavamos el amaranto en varias aguas y lo escurrimos bien. Ponemos una capa muy fina de semillas en la sart\u00e9n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20855,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[35],"tags":[73],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4251"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20951,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4251\/revisions\/20951"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacorrales.com\/blogelenacorrales\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}