Archivos mensuales: octubre 2020

Harina blanca y vida corta

A principios del siglo XIX en pruebas de alimentación con animales, M. Magendie un científico francés, descubrió que la harina blanca refinada no permitía el mantenimiento de la vida. En uno de sus experimentos concluyó: “Un perro alimentado en forma indefinida con pan blanco y agua, no vive más allá de los 50 días y sin embargo, un perro alimentado con pan tosco de cebada como el que comen los soldados, vive y mantiene la salud”.

La doctora Kousmine en su libro ¡Salve su cuerpo! escribió: “El grano de trigo triturado y transformado en harina deja de estar vivo. La harina blanca es un alimento muerto que se conserva muy bien; de hecho los roedores no se alimentan de ella, el instinto les lleva a evitarla, no la tocan”.

En otra parte del libro añadió: “Los ratones criados con harina molida hace más de 6 semanas se crían mal y tampoco es posible criar pollos con harina vieja.  No ocurre lo mismo si la harina es recién en molida”.

Si echamos un vistazo a la historia, los ejércitos romanos de antaño salían de campaña llevando consigo trigo y mijo en grano, así como una muela por unidad de ejército, llamada cohorte. La molienda se efectuaba todos los días. Cada soldado recibía setecientos cincuenta gramos de cereales por día.

Si la harina integral recién molida era la base de la alimentación de un ejército que conquistó media Europa debemos reflexionar sobre de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Las aftas bucales

Las aftas son unas llagas superficiales, pequeñas, con el borde rojo que aparecen sobre todo en la mucosa de la boca, y son muy frecuentes sobre todo en la adolescencia. Como en algunos casos son muy recurrentes, antes de utilizar enjuagues antimicrobianos, analgésicos y corticoides, nos debemos plantear cuál es su origen, para poder prevenir su aparición.

Sabemos que las inflamaciones agudas están causadas por un sobreconsumo de alimentos yin como chocolate, cítricos, café… y que algunas personas son muy sensibles a estos alimentos y por eso tienen frecuentemente la mucosa oral dañada.

Como  los alimentos que dañan a la mucosa oral también lo hacen, sin ninguna duda, al resto del aparato digestivo, este también estará ulcerado y va a dar lugar a problemas de mala absorción  principalmente.