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Limitaciones del método científico

Colbin, Campbell y Chen Junshi, directores del estudio de salud de China en los años 80, ya dijeron que la mayor parte de las enfermedades humanas son resultado de la exposición a numerosos factores, durante largos periodos de tiempo. Explicaron la relación entre el consumo de alimentos ricos en grasas y las enfermedades cardiovasculares, etc.

Pero el enfoque analítico de la medicina moderna, de aislar un nutriente y buscar un mecanismo específico de causa efecto, debe ser equilibrado por una propuesta de síntesis globalizadora donde se considere el equilibrio de la dieta en su totalidad, en relación con los hábitos de vida y los factores ambientales.

Hoy hay que prestar más atención a la calidad de lo que comemos, es decir, si los alimentos son integrales o no, si son biológicos, si se consumen diariamente, en la estación en la que se producen o todo el año, etc. 

Sin duda, además de los estudios científicos y los factores enumerados, habría que incluir también las tradiciones culturales, el desarrollo espiritual, la intuición y la introspección. Tenemos que tener en la mente la gran visión: La Macrobiótica.

Es una disciplina que contempla la alimentación en función del sexo, la edad, la actividad, el estado físico/psicológico de la persona y tiene en cuenta la frecuencia de consumo, la proporción entre los distintos grupos de alimentos y las formas de preparación  de los mismos, etc. Sólo esta aproximación global, holística nos puede proporcionar herramientas válidas para utilizar la alimentación como una poderosa medicina. 

Salud, dinero y amor

Cuando decimos estos días ¡Feliz Año Nuevo! muchas veces estamos simplemente usando una frase hecha, un saludo. Cuando le deseamos a alguien felicidad, ¿nos hemos preguntado realmente qué es ser feliz? Para muchos la felicidad  se resume en el tópico Salud, Dinero y Amor.

La Salud

Efectivamente tener salud es esencial a la naturaleza humana, si estamos enfermos, de nada nos vale tener poderío económico, de hecho la salud no se puede comprar con dinero; en el caso de que fuese posible, los ricos no enfermarían.

Igualmente aunque seamos muy queridos y tengamos un gran amor, si no tenemos salud, tampoco seremos felices.

Por ello os animo a cultivar la salud en un sentido pleno ya que es una fuente importante de felicidad. De hecho una definición de la salud que no parece en los libros sería lo más parecido a la expresión: Dios, ¡que bien estoy!

El Dinero

Los bienes materiales son necesarios para tener un cierto confort en la vida, pero si nuestra aspiración es sólo material, la felicidad se esfuma en el momento que conseguimos aquello que deseamos. Cuando lo que anhelabas ya lo tienes, no te produce más placer o satisfacción. Podemos poner un ejemplo: cuando quieres tener un buen coche y lo consigues finalmente, ya no te hace ilusión, simplemente porque ya lo tienes.

De ahí la frase: El dinero no da la felicidad. Tener metas materiales no es malo, sólo que debemos aspirar a más.
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La Medicina Biológica y la Macrobiótica

Descubre cómo dos grandes sabios procendentes de culturas bien distintas confluyen en su visión de la medicina global, holística, sanadora del individuo, más allá de la medicina sintomática moderna.

El sentido profundo de la medicina como arte curativa nos llega tanto de oriente como de occidente. No deja de ser curioso cómo en el siglo XIX personas de culturas tan diferentes como la europea y la japonesa llegan a las mismas conclusiones tras una vida de observación de las leyes naturales. Nos referimos a C. W. Hufeland (1.762-1.836) y a G. Ohsawa  (1.893-1.966).                 


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La macrobiótica y el cáncer de mama

Los investigadores del New England Medical Center de Boston informaron en 1981 que las mujeres vegetarianas y macrobióticas tenían menor probabilidad de padecer cáncer de mama que el resto. Descubrieron que esas mujeres procesaban los estrógenos de manera diferente al resto, eliminándolos de su cuerpo con mayor rapidez.

Hoy es sabido que los altos niveles de estrógenos están asociados al desarrollo del cáncer de mama. El estudio se hizo con dos grupos de mujeres, el de las vegetarianas/macrobióticas y el de las no vegetarianas.

Ambos grupos consumían las mismas calorías, pero las vegetarianas tomaban sólo un tercio de la cantidad de proteínas y grasas que el grupo de control.

La diferencia entre tomar proteínas vegetales y grasas insaturadas en lugar de proteínas animales y grasas saturadas da como resultado una capacidad de eliminación de los estrógenos dos o tres veces mayor.

La diferencia en el metabolismo de los estrógenos puede explicar la menor incidencia de cáncer de mama en mujeres vegetarianas y macrobióticas. De modo que la dieta pueder ser considerda un elemento de prevención del cáncer.

La validez científica de la macrobiótica: mi método terapéutico

El pasado 17 de noviembre, tuve el privilegio de participar como ponente en el II Congreso Nacional de la AMU que se celebró en Pamplona, ciudad en la que resido.

Los problemas de salud derivados de los hábitos alimenticios actuales son tan importantes que es urgente sensibilizar a los ciudadanos sobre la importancia de una buena alimentación. De hecho, todos los ponentes coincidimos en la necesidad de impulsar un cambio de dirección en la forma de comer, y la visión energética de los alimentos es en este caso imprescindible.

Cuando contemplamos a los alimentos más allá de los nutrientes, comprendemos cómo lo que comemos es responsable de nuestro bienestar tanto físico como emocional; determina la calidad del sueño, la resistencia en las actividades cotidianas, incluso la vitalidad sexual…

Mi agradecimiento a organizadores y ponentes, así como a todos los asistentes del evento. Fue un placer poder compartir e intercambiar puntos de vista sobre este maravilloso tesoro nuestro llamado salud.

Comer, algo más que alimentarse

fotofamilia

El acto de comer va más allá que el de aportarnos los nutrientes que necesitamos para estar correctamente alimentados. Hoy profundizamos en los diferentes aspectos desde los que abordar el hecho de comer.

El nivel de conciencia de cada uno de nosotros evoluciona desde el mismo momento de la concepción según un patrón que va desde los aspectos más primitivos, químicos, hasta los más elevados, espirituales y hoy vamos a ver cómo se manifiesta en la forma en que comemos.

La supervivencia, satisfacer el hambre y nutrir al cuerpo

El primer nivel más instintivo, mecánico,  es el de comer en función del apetito del momento, la persona come cualquier cosa que esté a su disposición en su entorno, da igual si lo que come es natural, congelado o transgénico, simplemente responde automáticamente al estímulo del hambre. Esta forma de comer se parecería más a la de los animales, se trata de saciar el apetito con cualquier cosa.

Aunque en la vida intrauterina el feto, “no come”, los nutrientes se procesan de modo mecánico a nivel de la célula; estaríamos ante la manifestación  del nivel más primario de la conciencia.
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Dietética clásica y Macrobiótica X: ¿Cómo diseñar un menú?

La Dietética clásica a la hora de diseñar un menú utiliza cuatro grandes grupos de alimentos. Hoy analizamos cada uno de ellos.

Continuación del post: “Dietética clásica y Macrobiótica IX”

Para aportar los nutrientes necesarios en una dieta equilibrada deberíamos elegir los alimentos que sean fuentes óptimas de hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, sales minerales y agua.
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Dietética clásica y Macrobiótica IX: La distribución de los nutrientes en el día

Continuación del post: “Dietética clásica y Macrobiótica VIII”

¿Qué hay de cierto en el dicho popular de “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”?

Esta afirmación popular habla de la distribución de la cantidad de alimento a lo largo del día, pero hoy se plantean numerosas variantes como veremos a continuación.
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