Archivos mensuales: noviembre 2020

Pastel de Trigo Sarraceno

Hoy compartimos un plato calentador adecuado para la estación en la que acabamos de entrar que nos va a ayudar a prevenir desde los enfriamientos hasta los dolores musculoesqueléticos asociados al frío.

Ingredientes:

  • Una taza de trigo sarraceno
  • Una cucharada de algas arame
  • Dos cebollas
  • Un trozo de col lombarda
  • Tres rodajas de jengibre
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina
  • Agua embotellada o filtrada

Lavamos las algas y las escurrimos en un colador, a continuación las ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada durante 15 minutos. Cuando las vayamos a utilizar, reservamos el agua del remojo para otro uso.

Lavamos el trigo sarraceno. Lo ponemos a cocer tapado, con dos tazas de agua filtrada o embotellada, un poco de sal marina y las tres rodajas de jengibre durante 20 minutos.

Mientras se cuece, picamos la col lombarda y la escaldamos unos siete minutos. A continuación rehogamos la cebolla con las algas arame en una sartén y añadimos la lombarda escaldada.

Cuando el trigo está cocido, retiramos el jengibre y si el salteado ya está en su punto, lo mezclamos todo. Pincelamos un molde con aceite y ponemos el pastel al horno suave durante 40 minutos… y ¡a comer!

 

La luna llena influye en el sueño

La Universidad de Basilea ha demostrado que la luna llena afecta a la calidad del sueño. Se ha observado que durante la luna llena tardamos más en conciliar el sueño y dormimos menos tiempo. Así mismo la calidad del sueño es peor. Los estudios han mostrado que durante la luna llena, la actividad cerebral en las áreas relacionadas con el sueño profundo disminuye en un 30 por ciento.

La clave para comprender este fenómeno es que durante la luna llena la energía es más expansiva/yin y esta manifestación favorece la activación cerebral y la vigilia.  Si habitualmente tenemos tendencia al insomnio, es conveniente que durante la luna llena reduzcamos el consumo de alimentos yin como los dulces, los estimulantes, los batidos… para no pasar las noches en vela.

Para más información ver el post: “Los alimentos yin”

Las fases de la enfermedad en la Medicina Biológica II

La visión del doctor Reckeweg nos muestra cómo, cuándo se perturba el equilibrio interno el organismo pasa por diferentes fases con la finalidad de restablecer la salud. En las primeras etapas intenta eliminar las toxinas a través de mecanismos como la inflamación, dando lugar a los procesos agudos y, cuando estos  fallan, las toxinas se almacenan dando lugar a las enfermedades crónicas.

Continuación del post: “Las fases de la enfermedad en la medicina Biológica I”

 Proseguimos describiendo de forma breve cómo la enfermedad debuta como aguda, luego se hace crónica para finalmente hacerse degenerativa.

Las fases humorales

Fase de excreción

No se la puede considerar una fase patológica puesto que representa al estado de eliminación fisiológica de los productos de desecho que produce el organismo para su correcto funcionamiento. Lo hace a través de los órganos y tejidos (orina, heces, sudoración, menstruación, CO2, ácido láctico, etc.).

Fase de reacción

Cuando la eliminación  de toxinas es excesiva se produce una fase de reacción que puede cursar con fiebre, dolores moco, etc. Es la inflamación. En esta etapa nos encontramos con la mayoría de los desórdenes que  terminan en “itis” (otitis, conjuntivitis, amigdalitis, cistitis, etc.).

Es muy importante respetar las eliminaciones y modularlas si son muy agudas, pero no suprimirlas. A modo de ejemplo, no es igual utilizar un remedio mucolítico que un expectorante; en el primer caso suprimimos el moco, y el segundo, favorecemos su eliminación. De modo que los medicamentos supresores van a provocar que el organismo neutralice las toxinas favoreciendo su deposición en los diversos órganos y tejidos.
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Las fases de la enfermedad en la Medicina Biológica I

Hoy compartimos una visión comprensiva del desarrollo progresivo de la enfermedad, más allá de darle un nombre y una prescripción de remedios sintomáticos, sean farmacológicos o quirúrgicos.

Según el Dr. Hans-Heinrich Reckeweg (1.905-1.985),  heredero de la visión holística del Dr. W. Hufeland (1.762-1.836), la enfermedad no es sino el intento del organismo de defenderse de las toxinas tanto externas como internas. Para ello utiliza los mecanismos de excreción, reacción y deposición. Son los que se conocen como las fases humorales de la enfermedad en la Medicina Biológica y las enfermedades de ajusta en la Macrobiótica.

Cuando la enfermedad avanza observamos daños estructurales a nivel celular: tanto a nivel de la membrana, de los orgánulos celulares, como del propio núcleo de la célula. Las diferentes manifestaciones son el resultado de los daños tóxicos que el organismo intenta compensar con el fin de restablecer en lo posible el equilibrio interno. Se manifiestan como impregnación, degeneración y neoplasia. Son las llamadas fases celulares en la medicina Biológica y las verdaderas enfermedades en la Macrobiótica.
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Siropes: de arce, de ágave, de remolacha…

Hoy hacemos una breve reseña de tres edulcorantes populares que muchas personas consumen como alternativa al azúcar, cuando en realidad no representan una alternativa saludable, sino más bien una moda.

El sirope de arce es la savia que desprenden los arces de los bosques boreales norteamericanos que posteriormente se hierve hasta obtener la consistencia de una miel. Unos 10 litros de savia producen un vaso de miel aproximadamente. Lo podríamos comparar con un zumo hervido.

Tiene la mitad de calorías que el azúcar blanco ya que su contenido en sacarosa es del 66 %. Este hecho sumado a la publicidad ha hecho que sea un producto muy popular.

El sirope de agave es sin embargo, un potente endulzante con sus luces y sus sombras, se extrae a partir de las hojas de una planta que es parecida a la del Aloe. Se trata en este caso también del zumo de una parte de la planta. Algunos lo llaman el sustituto vegano de la miel.

Endulza dos veces más que el azúcar y contiene un 70 % de fructosa y un 25 % de glucosa. Su elevado contenido en fructosa no es ninguna ventaja respecto a la sacarosa, ya que se trata igualmente de un azúcar rápido y está implicado de forma importante en la elevación de los triglicéridos en la sangre.

Por otra parte muchos de los siropes que hay en el mercado se obtienen mediante procesos químicos que no son precisamente saludables.

El sirope de remolacha es la melaza que resulta de reducir el zumo natural concentrado de la remolacha azucarera recién cosechada, después de haber eliminado la fibra. En muchos casos es un producto residual de la industria azucarera.

Sin entrar en otro tipo de consideraciones, cualquier zumo dista enormemente de ser un alimento integral. Esta reflexión puede resultar chocante para algunos, pero pensemos que al descartar la pulpa del alimento de partida desaparecen la fibra y muchos nutrientes que son imprescindibles para el metabolismo de los azúcares que contiene el alimento de partida.

Por eso, si lo que buscamos es una alternativa saludable al azúcar, debemos descubrir las maltas de cereales.

Las maltas de cereales tienen el aspecto y la consistencia de la miel, pero proceden de los granos integrales, y se obtienen mediante un proceso de fermentación natural que convierte los almidones de los cereales en maltosas.

Además de ser alimentos probióticos, son ricos en nutrientes como fibra, vitaminas y minerales. El proceso de fermentación se hace con los granos integrales por lo que no hay pérdida de nutrientes.

Estamos ante un endulzante que además de ser un alimento integral y ecológico, tiene efecto probiótico y carácter reductor (antioxidante). ¿Qué más se puede pedir?