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Crema de arroz y mijo

Hoy os proponemos una alternativa al desayuno tradicional que tiene como ventaja evitar el bajón de media mañana, además de favorecer la concentración mental y el aumento de la resitencia. Tómalo masticando concienzudamente cada bocado y siente como te energetizas.

Ingredientes:

Lavamos el arroz en varias aguas y lo escurrimos en un colador. Procedemos del mismo modo con el mijo. Tostamos los granos por separado; para ello cada vez ponemos en  la sartén sólo la cantidad de cereal que cubre el fondo y removemos con una cuchara de madera de manera que el tueste sea uniforme.

Una vez tostados los cereales los ponemos en una olla a presión con cuatro partes de agua filtrada o embotellada por cada parte de cereal y añadimos un poco de sal marina.

Cuando la olla alcanza la presión se baja el fuego, se mantiene bajo durante dos horas y se deja reposar 15 minutos más. Puede ser interesante intercalar una placa difusora para evitar que se pegue al ser una cocción prolongada.

Al tratarse de un desayuno podemos cocer los cereales la noche anterior y pasarlos por el pasapurés por al mañana. Podemos añadir un poco de agua si la mezcla ha quedado mu espesa. Lo servimos acompañado de unas semillas de sésamo tostadas.

Croquetas de mijo

croquetas mijo

Hoy os presentamos una sencilla receta ideal para mejorar el aspecto de la piel las uñas y el cabello, además de ayudar a regular los niveles de glucosa sanguíneos. ¡Atreveos con ella!

Ingredientes:

Lavamos el mijo en varias aguas y lo escurrimos en un colador. Picamos las cebollas  en dados muy pequeños y las salteamos en una cazuela con aceite y sal marina. Cuando la cebolla se haya pochado suficientemente añadimos el mijo y lo  rehogamos un poquito.

A continuación, añadimos tres boles de agua por cada bol de mijo y lo ponemos a cocer durante 30 minutos a fuego muy bajo. El resultado es una masa de consistencia pastosa y de sabor dulzón.

Dejamos enfriar la masa y cuando esté templada, hacemos unas bolas con las manos mojadas en agua fría y las vamos dejando en una fuente. Después las pasamos por sésamo tostado y las metemos al horno a gratinar. Además de tomarlas como plato, se pueden guardar unos días y comer como tentempié, llevarlas a la oficina, la escuela, etc.