Recetas

Publico recetas con la finalidad de transmitir el poder de transformación de la cocina. El uso del agua, el fuego y la sal, así como los tipos de corte de las verduras y la combinación de los distintos tipos de alimentos, nos permiten transmutar los ingredientes de partida; no sólo desde el punto de vista gustativo y sensorial, sino desde el punto de vista energético. Esto nos permite aumentar la vitalidad, la resistencia, recuperarnos de la enfermedad y mucho más. La cocina energética no sólo nutre, además vitaliza; es un auténtico taller de alquimia.

Gelatina de moras

Antes de la llegada del otoño podemos experimentar este sencillo postre.

Ingredientes:

  • Cuatro tacitas de moras
  • Una tacita de uvas pasas
  • Una bolsa de algas agar-agar
  • Sal marina
  • Corteza de limón ecológico
  • Agua filtrada o embotellada

Lavamos bien las moras y las pasas. Hacemos una compota poniéndolas a cocer con agua embotellada o filtrada, un poco de sal marina y la corteza del limón.

Mantenemos la cocción a fuego suave treinta minutos. A continuación, retiramos la piel del limón y pasamos la mezcla por el pasapurés con el paso más fino para quitar las semillas de las moras y de las pasas.

Disolvemos unos 8 o 10 gramos de agar-agar (en copos o en tiras) en un poco de agua fría y añadimos un litro de compota. Hervimos la mezcla durante 10 minutos y la disponemos en moldes individuales.

Dejamos que gelifique durante varias horas y ya tenemos listo el postre. Para mayor comodidad lo podemos preparar de víspera.

Ensalada de col

Hoy os presentamos una forma diferente de consumir la col, así nos podemos beneficiar de sus propiedades todo el año.

Ingredientes:

Escaldamos la col durante dos o tres minutos con agua hirviendo y un poco de sal marina. La escurrimos y dejamos que se enfríe

Mientras, ponemos en un suribachi (mortero dentado) las nueces y las trituramos lo más fino posible, añadimos el miso y el agua necesaria para obtener la textura de una salsa.

Cortamos la col en tiras muy finas, la disponemos en una ensaladera y vertemos la salsa por encima. ¡Buen provecho!

Té helado

Una bebida indicada para las calurosas tardes del verano, en la que el hielo aumenta el efecto refrescante.

Ingredientes:

  • Té kukicha
  • Medio limón
  • Una ciruela umeboshi
  • Agua filtrada o embotellada

Ponemos dos tazas de agua a hervir con una ciruela umeboshi entera y cuando alcanza el punto de ebullición añadimos el té kukicha. Mantenemos un fuego suave cinco minutos y lo dejamos reposar otros cinco minutos más. Colamos el té y lo reservamos.

En el momento de tomarlo le ponemos unas rodajas de limón ecológico y unos cubitos de hielo.

¡Recordamos como siempre que solo recomendamos alimentos ecológicos!

 

Achicoria con anís

El anís nos va a perfumar esta bebida y la malta de cebada le va a dar un gusto a caramelo. Se puede tomar tanto caliente como fría.

Ingredientes:

  • Una cucharada sopera de achicoria
  • Una cucharada sopera de malta de cebada
  • Agua filtrada o embotellada.
  • Dos frutos de anís estrellado

Ponemos a hervir dos tazas de agua con el anís estrellado y cuando alcanza el punto de ebullición añadimos la achicoria, dejamos hervir a fuego suave 5 minutos y lo colamos.
Añadimos la malta de cebada y ya está lista para tomar.

¡Los ingredientes en todos los casos serán ecológicos!

Ensalada de quinoa

Los granos se pueden consumir en forma de ensalada cuando el clima lo permite. Descubre esta sencilla receta.

Ingredientes:

Aliño:

Lavamos la quinoa en varias aguas y la escurrimos en un colador. La ponemos a cocer con dos de agua filtrada o embotellada y una pizca de sal marina; cuando comienza a hervir bajamos el fuego al mínimo y cocinamos tapado 20 minutos. Dejamos enfriar.

Mientras, escaldamos los ramilletes de brócoli unos minutos. Nos deben quedar “al dente” y de color verde brillante.

A continuación, cortamos los rabanitos en rodajas, les añadimos sal marina, los amasamos un poco y los dejamos macerar durante media hora. Justo antes de añadirlos a la ensalada los lavamos y los escurrimos bien.

Cortamos el tofu en daditos, hacemos un rallado grueso con la zanahoria y salteamos la mezcla durante unos minutos.

Para preparar el aliño, usamos un mortero en el que poder ligar bien los ingredientes. Tiene un sabor agridulce exquisito.

Por último, ponemos en la ensaladera la quinoa, los rabanitos y el brócoli, añadimos el tofu salteado con las zanahorias, mezclamos todo con el aliño y decoramos con las semillas de girasol ligeramente tostadas.

 

 

 

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Goma-Wakame

Este condimento desconocido para muchas personas. Se trata de una variante del gomasio del que hablamos hace poco, solo que sustituimos la sal por el alga wakame. Está indicado en todas aquellas personas que deben hacer una dieta baja en sodio pero que necesitan remineralizarse.

Ingredientes:

Lavamos el alga wakame bajo el grifo. Con una tijera, separamos los “nervios” y ponemos las partes más blandas en una bandeja en el horno a 350 º C hasta que quede lo suficientemente tostada para poder deshacerla entre los dedos.

Lavamos bien las semillas de sésamo en un colador bajo el grifo, las escurrimos y las secamos con un poco de papel de cocina.

A continuación, ponemos una pequeña cantidad de semillas en una sartén, sólo la que sea necesaria para cubrir el fondo. De ese modo conseguiremos un tueste uniforme. Procedemos removiendo constantemente las semillas para que el calor se reparta bien.

 Cuando la sartén alcanza el punto de calor adecuado, comienzan a saltar como las palomitas de maíz. En el momento que dejan de saltar ya están suficientemente tostadas. Puede ser útil disponer de una tapa de rejilla anti-salpicaduras.

Realizamos la operación tantas veces como sea necesario hasta haber tostado todo el sésamo.

Una vez que tenemos las semillas y el alga tostadas molemos la mezcla en un mortero dentado que se llama suribachi, haciendo girar la mano del mortero en el sentido de las agujas del reloj, hasta que nos queden aproximadamente un 20 % de semillas enteras. Ya está listo para utilizarlo o para conservarlo en un bote hermético.

Utilizaremos una cucharadita de goma wakame en la comida y en la cena si nos sentimos cansados o débiles. Si gozamos de buena salud su consumo puede ser más espaciado.

 

 

Cómo elaborar el gomasio en casa

El gomasio es mucho más que un condimento oriental, además de realzar el sabor de nuestros platos es un aporte excelente de grasas de buena calidad, así como de calcio. El preparado en casa es mucho más fresco y por lo tanto más saludable. Además, lo podemos hacerlo con más o menos cantidad de sal según nuestras preferencias.

Ingredientes:

Lavamos bien las semillas de sésamo en un colador bajo el grifo, las escurrimos y las secamos con un poco de papel de cocina.

A continuación, ponemos una pequeña cantidad de semillas en una sartén, sólo la que sea necesaria para cubrir el fondo. De ese modo conseguiremos un tueste uniforme. Procedemos removiendo constantemente las semillas para que el calor se reparta bien.

Cuando la sartén alcanza el punto de calor adecuado, las semillas comienzan a saltar como las palomitas de maíz. En el momento que dejan de saltar ya están suficientemente tostadas. Puede ser útil disponer de una tapa de rejilla anti-salpicaduras, de ese modo no se esparcen por toda la cocina.
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Tallarines de quinoa a la oriental

Hoy compartimos un plato muy ligero, ideal para experimentar la mezcla de sabores salado, dulce y picante.

Ingredientes:

  • 250 gramos de tallarines de quinoa
  • Una zanahoria cortada en tiras finas
  • Un manojo de brócoli cortado en flores
  • Media taza de maíz
  • Medio bloque de tofu ahumado cortado en dados
  • Dos cucharas soperas de semillas de sésamo tostadas
  • Sal marina

Para el aliño:

Hervimos los tallarines en abundante agua con una pizca de sal marina. Los lavamos en agua fría y los escurrimos en un colador.

Ponemos a hervir por separado la zanahoria, el brócoli, el tofu y el maíz, cinco minutos con abundante agua y una pizca de sal marina. (Si el maíz es en conserva, no hace falta hervirlo).

Mientras, mezclamos los ingredientes del aliño en un mortero, y la hora de servir, lo mezclamos con los tallarines, las verduras hervidas y las semillas de sésamo.

Nota:

Para obtener un buen jugo de jengibre es necesario un rallador de porcelana.

 

Ensalada de bulgur

Ya estamos en primavera y es el momento de aligerar un poco nuestros platos. Hoy os proponemos un plato único en que están presentes los tres grupos principales de alimentos: cereal, legumbre y verdura. Buen provecho.

Ingredientes:

Para el aliño:

  • Una cucharada sopera de tamari
  • Una cucharada sopera de zumo de limón
  • Una cucharada de perejil picadito crudo


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Papilla de siete granos

Esta papilla es una variante de la anterior, que incluye unos granos que no son cereales desde el punto de vista botánico, pero que son altamente nutritivos y nos permiten una mayor variedad de ingredientes y consecuentemente de nutrientes. El endulzante que lleva aumenta la digestibilidad tanto en niños como en adultos.

Ingredientes:

  • 10 % Trigo sarraceno
  • 10 % Avena
  • 10 % Cebada
  • 10 % Centeno
  • 20 % Arroz integral redondo
  • 20 % Amaranto
  • 20 % Quinoa
  • Sal marina
  • Semillas de sésamo
  • Agua filtrada o embotellada
  • Malta de cebada (endulzante)

Modo de preparación:

Lavamos los granos en varias aguas y los escurrimos en un colador. Lo haremos con cada grano separadamente.

A continuación, los tostamos también por separado en una sartén en seco, hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado. Hacemos lo mismo con el sésamo.

En esta etapa, todavía es muy importante este paso ya que con el tueste dextrinamos el grano. El dextrinado es una forma de predigestión del alimento, (los almidones se transforman en maltosas), por lo que va a favorecer la tolerancia digestiva del niñ@.

Podemos tostar los granos una vez a la semana y así tenerlos listos para preparar la crema cada día o cada dos.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los granos tostados con seis partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión. Añadimos una pizca de sal marina y el sésamo (una cucharadita de moka por ración).

Tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso intermedio, hecho que ayuda al niñ@ a reconocer las texturas.

En esta etapa todavía debemos ser muy cuidadosos con la digestibilidad de lo que damos a nuestro hij@, por eso seguiremos utilizando una cucharadita de malta (sirope) de arroz de fermentación natural en cada toma con la finalidad de aportar enzimas que hagan asimilable la crema.

Podemos preparar crema para varias tomas, pero la miel de cebada la añadiremos justo antes de dársela al niñ@. Para conseguir un efecto enzimático óptimo la crema debe estar a una temperatura de entre 40 ⁰C y 50 ⁰C.

Para conseguir el efecto diastásico podemos usar indistintamente otras maltas (siropes) como la de arroz, trigo, maíz… conforme el niño vaya creciendo.