Recetas

Publico recetas con la finalidad de transmitir el poder de transformación de la cocina. El uso del agua, el fuego y la sal, así como los tipos de corte de las verduras y la combinación de los distintos tipos de alimentos, nos permiten transmutar los ingredientes de partida; no sólo desde el punto de vista gustativo y sensorial, sino desde el punto de vista energético. Esto nos permite aumentar la vitalidad, la resistencia, recuperarnos de la enfermedad y mucho más. La cocina energética no sólo nutre, además vitaliza; es un auténtico taller de alquimia.

Sopa de soja verde con cebolla fresca

Hoy os proponemos un plato con una legumbre ligera y por lo tanto muy digestiva. Se trata de la judía mungo, conocida como soja verde, aunque en realidad tiene el mismo parentesco con la soja que el resto de las legumbres, como garbanzos, lentejas, guisantes o habas. Por eso la pueden tomar todos aquellos que por una u otra razón no consumen soja.

Ingredientes:

Lavamos bien la soja y la ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada la noche anterior. Hacemos lo mismo con un trozo de alga dulse.

Al día siguiente descartamos el agua del remojo de las legumbres, las ponemos en una cazuela con agua filtrada o embotellada en cantidad suficiente y añadimos el alga troceada con su agua de remojo.

Cuando comienzan a hervir bajamos el fuego al mínimo y mantenemos la cocción unos 20 minutos. Mientras, lavamos y troceamos las cebolletas. Las salteamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal marina en una sartén.

Destapamos la cazuela y añadimos el sofrito de las verduras junto con la sal marina. Mantenemos la cocción con tapa durante cinco minutos más. Justo antes de retirar del fuego, añadimos una cucharadita de tamari por cada ración que hayamos cocinado.

 

Lentejas con cebolla y zanahoria

Hoy compartimos un potaje ligero sustituyendo los embutidos tradicionales por una pequeña cantidad de algas.

Ingredientes:

Lavamos bien las lentejas y las ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada la noche anterior.

Al día siguiente, descartamos el agua del remojo, las enjuagamos y las cocinamos en una cazuela con agua filtrada o embotellada y sin sal. Cuando comiencen a hervir, bajamos el fuego al mínimo y mantenemos la cocción unos 30 minutos.

Mientras, lavamos y troceamos una pequeña cantidad de cebolla y zanahoria. Salteamos las verduras con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal marina en una sartén. Destapamos la cazuela y añadimos el sofrito de las verduras junto con la sal marina. Mantenemos la cocción con tapa durante 15 minutos más. Justo antes de retirar del fuego, añadimos una cucharadita de tamari por cada ración que hayamos cocinado.

Ya en el plato añadimos una cucharada sopera de alga nori en copos para «enriquecer» el plato.

«Arroz con leche»

Hoy os proponemos una alternativa saludable al arroz con leche de toda la vida que se hace con arroz blanco, azúcar y leche de vaca.

Ingredientes:

Lavamos el arroz integral en varias aguas y lo escurrimos en un colador. Lo tostamos en una sartén en seco, para ello, ponemos en  la sartén sólo el arroz que cubre el fondo y removemos con una cuchara de madera de manera que el tueste sea uniforme.

Una vez tostado el arroz lo ponemos en una olla a presión con dos partes de agua filtrada o embotellada por cada parte de arroz. Añadimos un poco de sal marina y cuando la olla alcanza la presión se baja el fuego, se mantiene bajo durante 45 minutos y lo dejamos reposar 15 minutos más.

Lo podemos hacer para un par de días. Para preparar nuestra receta, ponemos una porción de este arroz previamente hervido a calentar añadiendo una pequeña cantidad de bebida de arroz y la vainilla. Lo dejamos mantenemos a fuego suave 20 minutos para que se ablande.

Añadimos la malta de arroz, removemos bien y lo dejamos enfriar.

Lo podemos servir en un bol decorado con un poco de ralladura de limón bio.

Té mú con naranja

Una forma diferente de utilizar este delicioso té en las noches de verano. Una bebida que se puede tomar igual fría que caliente.

Ingredientes:

  • Una bolsita de infusión de té mú
  • Una naranja ecológica
  • Agua embotellada o filtrada

Ponemos cuatro boles de agua filtrada o embotellada en una tetera, la llevamos a ebullición, añadimos la bolsita de té mú y mantenemos el fuego suave unos 10 minutos.

Ponemos la naranja cortada en rodajas con su piel en una jarra y añadimos el té caliente. Dejamos enfriar y ya está listo para tomarlo en cualquier momento del día.

Los alimentos biológicos son fuente de salud por lo que debemos consumirlos en todos los casos, incluso si se trata de bebidas estivales como la que os proponemos hoy.

Bebida de zanahoria

Hoy os proponemos una bebida refrescante a la vez que saludable. La combinación de la verdura con la fruta reduce el aporte de hidratos de carbono de anbsorción rápida.

Ingredientes:

  • Un bol de zumo de zanahoria
  • Dos rodajas de limón
  • Dos hojitas de menta fresca
  • Un bol de agua embotellada o filtrada
  • Un bol de zumo de manzana

Utilizaremos en todos los casos alimentos biológicos, es decir libres de pesrticidas y abonos químicos. Si disponemos de una licuadora prepararemos el zumo en casa, pero al tratarse de una bebida ocasional podemos comprar los zumos ya hechos.

Mezclamos el zumo de zanahoria y el de manzana con el agua en una jarra, decoramos con las rodajas de limón y las hojitas de menta. Podemos enfriar la bebida antes de servirla, y si es nuestro gusto utilizar agua con gas.

Panaché: otra forma de disfrutar de la cerveza

Hoy os proponemos una bebida ligeramente alcohólica y refrescante, solo indicada para personas que gozan de buena salud.

Ingredientes:

Exprimimos el zumo de medio limón, lo ponemos en un vaso y a continuación añadimos la cerveza delicadamente, por encima… y ya está listo para tomar.

Podemos diluir esta bebida cortándola con agua, y suavizarla añadiendo un poco de malta de cebada junto al zumo de limón, antes de verter la cerveza.

Ensalada tricolor

Muchas personas digieren con dificultad los alimentos crudos ya que estos requieren más fuerza digestiva que los cocinados. Hoy os proponemos una ensalada hervida.

Ingredientes:

  • una taza de coliflor en ramilletes
  • una taza de guisantes desgranados
  • una taza de zanahoria cortada en rodajas

Aliño:

Desgranamos los guisantes, cortamos la coliflor en ramilletes pequeños y la zanahoria en rodajas. Ponemos una cazuela con agua y un cestillo de cocer al vapor en el que disponemos las verduras; añadimos un poco de sal sobre ellas y cocinamos tapado a fuego medio durante 20 minutos.

Dejamos enfriar las verduras, y mientras, preparamos una vinagreta en el suribachi que utilizamos para moler las semillas. En este caso utilizaremos aceite de oliva virgen extra, sal marina y vinagre de manzana.

Aliñamos y servimos a temperatura ambiente.

Tallarines de quinoa con verduras

Hoy os proponemos una forma diferente de consumir la quinoa, un grano extraordinario. El plato es muy ligero y por tanto adecuado para los días calurosos.

Ingredientes:

Ponemos agua filtrada o embotellada a hervir con sal marina. Añadimos la pasta y la llevamos a ebullición. Mantenemos el fuego medio hasta que los tallarines estén tiernos. Reservamos el caldo de cocción para utilizarlo como fondo en alguna sopa y pasamos la pasta por el grifo con agua fría en un colador, de esta manera evitamos que se pegue.

Mientras se cuece la pasta, lavamos y troceamos las setas, las cebolletas y las alubias verdes.

Salteamos las verduras en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal marina, y a continuación las mezclamos con los tallarines. Justo antes de retirar la mezcla del fuego, condimentamos con una cucharadita de tamari por ración.

Para enriquecer el plato podemos espolvorear una cucharadita de gomasio sobre la pasta.

¡Buen provecho!

Ensaladilla de arroz

Hoy os proponemos una alternativa a la típica ensaladilla rusa, sustituyendo las patatas por arroz integral, los pepinillos en vinagre por pepino fresco, el huevo duro por piñones y añadiendo una pequeña cantidad de lechuga para aligerar el plato.

 

Ingredientes:

  • tres tazas de arroz integral cocido
  • media taza de nabo cortado en daditos
  • media taza de zanahoria cortada en daditos
  • media taza de judías verdes troceadas
  • media taza de guisantes
  • una taza de maíz en grano
  • dos cucharadas soperas de piñones tostados
  • media taza de aceitunas verdes
  • bonito en conserva
  • sal marina
  • mayonesa (opcional)

Para la decoración:

  • un pimiento rojo escaldado cortado en tiras finas
  • unas rodajas de pepino macerado en sal
  • lechuga cortada en juliana

Lavamos el arroz en varias aguas, lo escurrimos en un colador y lo ponemos a cocer en una cazuela con agua filtrada o embotellada y sal marina. Añadimos dos tazas de agua por cada una de arroz. Cuando comienza a hervir, ponemos el fuego al mínimo y mantenemos la cocción con tapa durante 45 minutos. Dejamos reposar hasta que se enfríe.

Mientras, vamos a ir escaldando unos cinco minutos  las zanahorias, las judías verdes y el nabo, con un poco de sal marina. Procedemos con cada verdura por separado para preservar los sabores y dejamos enfriar.

Podemos utilizar los guisantes y el maíz en conserva si no los conseguimos frescos.

Una vez tenemos los ingredientes cocidos y escurridos, los mezclamos añadiendo la mitad de las aceitunas troceadas, el bonito desmigado y los piñones ligeramente tostados.

A continuación podemos aliñar la ensalada con una mayonesa casera o con una vinagreta ligera.

Podemos presentar el plato como se ve en la foto, o dar forma a la ensaladilla con un molde y decorarla con unas tiras de pimiento rojo, unas rodajas de pepino y el resto de las aceitunas. La lechuga cortada finita puede ir alrededor del plato.

Crema de vainilla con bebida de quinoa

Un postre sencillo, rápido de hacer, digestivo… Esta receta es una alternativa saludable a las natillas de leche azucaradas. ¡Experiméntala!

Ingredientes:

Ponemos la bebida de quinoa en una cazuela y antes de encender el fuego desleímos el kuzu, a continuación calentamos hasta que hierva, removiendo constantemente, de modo que aparece una consistencia cremosa. Apagamos el fuego y añadimos la vainilla.

Servimos la crema en copas individuales y añadimos un poco de malta de cebada como decoración en la superficie de la crema.