Recetas

Publico recetas con la finalidad de transmitir el poder de transformación de la cocina. El uso del agua, el fuego y la sal, así como los tipos de corte de las verduras y la combinación de los distintos tipos de alimentos, nos permiten transmutar los ingredientes de partida; no sólo desde el punto de vista gustativo y sensorial, sino desde el punto de vista energético. Esto nos permite aumentar la vitalidad, la resistencia, recuperarnos de la enfermedad y mucho más. La cocina energética no sólo nutre, además vitaliza; es un auténtico taller de alquimia.

Ensalada de quinoa

Los granos se pueden consumir en forma de ensalada cuando el clima lo permite. Descubre esta sencilla receta.

Ingredientes:

Aliño:

Lavamos la quinoa en varias aguas y la escurrimos en un colador. La ponemos a cocer con dos de agua filtrada o embotellada y una pizca de sal marina; cuando comienza a hervir bajamos el fuego al mínimo y cocinamos tapado 20 minutos. Dejamos enfriar.

Mientras, escaldamos los ramilletes de brócoli unos minutos. Nos deben quedar “al dente” y de color verde brillante.

A continuación, cortamos los rabanitos en rodajas, les añadimos sal marina, los amasamos un poco y los dejamos macerar durante media hora. Justo antes de añadirlos a la ensalada los lavamos y los escurrimos bien.

Cortamos el tofu en daditos, hacemos un rallado grueso con la zanahoria y salteamos la mezcla durante unos minutos.

Para preparar el aliño, usamos un mortero en el que poder ligar bien los ingredientes. Tiene un sabor agridulce exquisito.

Por último, ponemos en la ensaladera la quinoa, los rabanitos y el brócoli, añadimos el tofu salteado con las zanahorias, mezclamos todo con el aliño y decoramos con las semillas de girasol ligeramente tostadas.

 

 

 

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Goma-Wakame

Este condimento desconocido para muchas personas. Se trata de una variante del gomasio del que hablamos hace poco, solo que sustituimos la sal por el alga wakame. Está indicado en todas aquellas personas que deben hacer una dieta baja en sodio pero que necesitan remineralizarse.

Ingredientes:

Lavamos el alga wakame bajo el grifo. Con una tijera, separamos los “nervios” y ponemos las partes más blandas en una bandeja en el horno a 350 º C hasta que quede lo suficientemente tostada para poder deshacerla entre los dedos.

Lavamos bien las semillas de sésamo en un colador bajo el grifo, las escurrimos y las secamos con un poco de papel de cocina.

A continuación, ponemos una pequeña cantidad de semillas en una sartén, sólo la que sea necesaria para cubrir el fondo. De ese modo conseguiremos un tueste uniforme. Procedemos removiendo constantemente las semillas para que el calor se reparta bien.

 Cuando la sartén alcanza el punto de calor adecuado, comienzan a saltar como las palomitas de maíz. En el momento que dejan de saltar ya están suficientemente tostadas. Puede ser útil disponer de una tapa de rejilla anti-salpicaduras.

Realizamos la operación tantas veces como sea necesario hasta haber tostado todo el sésamo.

Una vez que tenemos las semillas y el alga tostadas molemos la mezcla en un mortero dentado que se llama suribachi, haciendo girar la mano del mortero en el sentido de las agujas del reloj, hasta que nos queden aproximadamente un 20 % de semillas enteras. Ya está listo para utilizarlo o para conservarlo en un bote hermético.

Utilizaremos una cucharadita de goma wakame en la comida y en la cena si nos sentimos cansados o débiles. Si gozamos de buena salud su consumo puede ser más espaciado.

 

 

Cómo elaborar el gomasio en casa

El gomasio es mucho más que un condimento oriental, además de realzar el sabor de nuestros platos es un aporte excelente de grasas de buena calidad, así como de calcio. El preparado en casa es mucho más fresco y por lo tanto más saludable. Además, lo podemos hacerlo con más o menos cantidad de sal según nuestras preferencias.

Ingredientes:

Lavamos bien las semillas de sésamo en un colador bajo el grifo, las escurrimos y las secamos con un poco de papel de cocina.

A continuación, ponemos una pequeña cantidad de semillas en una sartén, sólo la que sea necesaria para cubrir el fondo. De ese modo conseguiremos un tueste uniforme. Procedemos removiendo constantemente las semillas para que el calor se reparta bien.

Cuando la sartén alcanza el punto de calor adecuado, las semillas comienzan a saltar como las palomitas de maíz. En el momento que dejan de saltar ya están suficientemente tostadas. Puede ser útil disponer de una tapa de rejilla anti-salpicaduras, de ese modo no se esparcen por toda la cocina.
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Tallarines de quinoa a la oriental

Hoy compartimos un plato muy ligero, ideal para experimentar la mezcla de sabores salado, dulce y picante.

Ingredientes:

  • 250 gramos de tallarines de quinoa
  • Una zanahoria cortada en tiras finas
  • Un manojo de brócoli cortado en flores
  • Media taza de maíz
  • Medio bloque de tofu ahumado cortado en dados
  • Dos cucharas soperas de semillas de sésamo tostadas
  • Sal marina

Para el aliño:

Hervimos los tallarines en abundante agua con una pizca de sal marina. Los lavamos en agua fría y los escurrimos en un colador.

Ponemos a hervir por separado la zanahoria, el brócoli, el tofu y el maíz, cinco minutos con abundante agua y una pizca de sal marina. (Si el maíz es en conserva, no hace falta hervirlo).

Mientras, mezclamos los ingredientes del aliño en un mortero, y la hora de servir, lo mezclamos con los tallarines, las verduras hervidas y las semillas de sésamo.

Nota:

Para obtener un buen jugo de jengibre es necesario un rallador de porcelana.

 

Ensalada de bulgur

Ya estamos en primavera y es el momento de aligerar un poco nuestros platos. Hoy os proponemos un plato único en que están presentes los tres grupos principales de alimentos: cereal, legumbre y verdura. Buen provecho.

Ingredientes:

Para el aliño:

  • Una cucharada sopera de tamari
  • Una cucharada sopera de zumo de limón
  • Una cucharada de perejil picadito crudo


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Papilla de siete granos

Esta papilla es una variante de la anterior, que incluye unos granos que no son cereales desde el punto de vista botánico, pero que son altamente nutritivos y nos permiten una mayor variedad de ingredientes y consecuentemente de nutrientes. El endulzante que lleva aumenta la digestibilidad tanto en niños como en adultos.

Ingredientes:

  • 10 % Trigo sarraceno
  • 10 % Avena
  • 10 % Cebada
  • 10 % Centeno
  • 20 % Arroz integral redondo
  • 20 % Amaranto
  • 20 % Quinoa
  • Sal marina
  • Semillas de sésamo
  • Agua filtrada o embotellada
  • Malta de cebada (endulzante)

Modo de preparación:

Lavamos los granos en varias aguas y los escurrimos en un colador. Lo haremos con cada grano separadamente.

A continuación, los tostamos también por separado en una sartén en seco, hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado. Hacemos lo mismo con el sésamo.

En esta etapa, todavía es muy importante este paso ya que con el tueste dextrinamos el grano. El dextrinado es una forma de predigestión del alimento, (los almidones se transforman en maltosas), por lo que va a favorecer la tolerancia digestiva del niñ@.

Podemos tostar los granos una vez a la semana y así tenerlos listos para preparar la crema cada día o cada dos.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los granos tostados con seis partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión. Añadimos una pizca de sal marina y el sésamo (una cucharadita de moka por ración).

Tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso intermedio, hecho que ayuda al niñ@ a reconocer las texturas.

En esta etapa todavía debemos ser muy cuidadosos con la digestibilidad de lo que damos a nuestro hij@, por eso seguiremos utilizando una cucharadita de malta (sirope) de arroz de fermentación natural en cada toma con la finalidad de aportar enzimas que hagan asimilable la crema.

Podemos preparar crema para varias tomas, pero la miel de cebada la añadiremos justo antes de dársela al niñ@. Para conseguir un efecto enzimático óptimo la crema debe estar a una temperatura de entre 40 ⁰C y 50 ⁰C.

Para conseguir el efecto diastásico podemos usar indistintamente otras maltas (siropes) como la de arroz, trigo, maíz… conforme el niño vaya creciendo.

Crema de seis cereales

Este plato es adecuado tanto para bebés a partir de los 8 o 9 meses, como para aquellos adultos que quieren un desayuno nutritivo, altamente digestible y que les permita evitar el bajón de media mañana.

Ingredientes:

  • 10 % Espelta
  • 20 % Avena
  • 10 % Cebada
  • 10 % Centeno
  • 40 % Arroz integral redondo
  • 10 % Mijo
  • Sal marina
  • Agua filtrada o embotellada
  • Malta de arroz (endulzante)

Modo de preparación:

Lavamos los cereales en varias aguas y los escurrimos en un colador. Lo haremos con cada uno separadamente.

A continuación, los tostamos también por separado en una sartén en seco, hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado. Hacemos lo mismo con el sésamo.

En esta etapa, todavía es muy importante este paso ya que con el tueste dextrinamos el cereal. El dextrinado es una forma de predigestión del alimento, (los almidones se transforman en maltosas), por lo que va a favorecer la tolerancia digestiva del niñ@.

Podemos tostar los cereales una vez a la semana y así tenerlos listos para preparar la crema cada día o cada dos.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los cereales tostados con seis partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión. Añadimos una pizca de sal marina y el sésamo (una cucharadita de moka por ración).

Tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso intermedio, hecho que ayuda al niñ@ a reconocer las texturas.

En esta etapa todavía debemos ser muy cuidadosos con la digestibilidad de lo que damos a nuestro hij@, por eso seguiremos utilizando una cucharadita de malta (sirope) de arroz de fermentación natural en cada toma con la finalidad de aportar enzimas que hagan asimilable la crema.

Podemos preparar crema para varias tomas, pero la miel de arroz la añadiremos justo antes de dársela al niñ@. Para conseguir un efecto enzimático óptimo la crema debe estar a una temperatura de entre 40 ⁰C y 50 ⁰C.

Para conseguir el efecto diastásico podemos usar indistintamente otras maltas (siropes) como la de cebada, trigo, maíz… conforme el niño vaya creciendo.

Crema de café

Hoy compartimos un postre ligero y sencillo de elaborar para los amantes de lo dulce.

Ingredientes:

Crema blanca (para la decoración):

  • Cuatro cucharadas soperas de kuzu
  • Un bol de amasake de arroz
  • Dos cucharadas soperas de puré de almendras blanco

Preparamos un café de cereales concentrado dejándolo hervir en dos boles de agua durante 10 o 15 minutos. Filtramos el café y lo reservamos en una cazuela. Añadimos la sal y la malta de cebada y lo calentamos suavemente.

Diluimos el kuzu en cuatro cucharadas soperas de agua fría y lo añadimos a la preparación. Hervimos durante dos o tres minutos removiendo constantemente con una espátula, justo hasta que espese. Ponemos la crema resultante en copas individuales y dejamos que se enfríe. Decoramos con crema blanca si es nuestro gusto.

Crema blanca:

Ponemos el amasake en una cacerola y lo calentamos suavemente. En un bol, diluimos el kuzu en tres cucharadas soperas de agua y después añadimos el puré de almendras y lo mezclamos con el amasake.

Hervimos la mezcla final durante dos o tres minutos removiendo constantemente hasta que espese. Pasamos el contenido a una manga pastelera y decoramos las copas que hemos preparado anteriormente.

Es postre se puede refrigerar antes de consumirlo, según los gustos.

Pastel de Trigo Sarraceno

Hoy compartimos un plato calentador adecuado para la estación en la que acabamos de entrar que nos va a ayudar a prevenir desde los enfriamientos hasta los dolores musculoesqueléticos asociados al frío.

Ingredientes:

Lavamos las algas y las escurrimos en un colador, a continuación, las ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada durante 15 minutos. Cuando las vayamos a utilizar, reservamos el agua del remojo para otro uso.

Lavamos el trigo sarraceno. Lo ponemos a cocer tapado, con dos tazas de agua filtrada o embotellada, un poco de sal marina y las tres rodajas de jengibre durante 20 minutos.

Mientras se cuece, picamos la col lombarda y la escaldamos unos siete minutos. A continuación, rehogamos la cebolla con las algas arame en una sartén y añadimos la lombarda escaldada.

Cuando el trigo está cocido, retiramos el jengibre y si el salteado ya está en su punto, lo mezclamos todo. Pincelamos un molde con aceite y ponemos el pastel al horno suave durante 40 minutos… y ¡a comer!

 

Ensalada de arroz integral

Hoy os proponemos otra forma de tomar el arroz en verano. El arroz largo es mucho más ligero que el redondo y por lo tanto más adecuado para la estación. La receta puede usarse como plato único ya que incluye cereal, verduras y proteínas.

Ingredientes:

  • un bol de arroz integral largo
  • 150 gramos de zanahoria rallada
  • zumo de limón
  • 100 gramos de seitán
  • un bol de apio en láminas finas
  • perejil fresco picado
  • dos o tres hojas de lechuga
  • sal marina
  • tamari
  • aceite de oliva virgen extra

Ponemos en un recipiente el seitán cortado en dados. Lo dejamos macerando con un poco de tamari mientras se cuece al arroz.

Rallamos las zanahorias y las ponemos a marinar con un poco de sal y una cucharada sopera de zumo de limón.
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