Bocaditos de salud

En este apartado quiero compartir con vosotros los fundamentos básicos que conforman y han asentado mi conocimiento. Información concebida para consumir de forma rápida, adaptada a la velocidad con la que se vive hoy en día, que espero os aporte algunas claves para que el alimento se convierta en una herramienta útil e imprescindible para cultivar vuestra salud. Se trata de desarrollar un criterio propio, entendiendo el valor energético de los alimentos más allá del nutricional, es el camino para tomar decisiones adecuadas en torno a la dieta que cada cual necesite o elija. Mi objetivo, más que daros los peces, es proporcionaros la caña con la que pescarlos.

La diverticulitis

Los doctores Berman y Kirsner publicaron en  American Journal of Digestive Diseases que la diverticulitis puede prevenirse y mejorar con una dieta alta en fibras. El enriquecimiento en fibra de la dieta resolvió el problema en el 85 por ciento de los casos.

Este es un ejemplo en el que al hablar de nutrientes en lugar de alimentos, puede inducir a pensar que se trata de tomar salvado o de enriquecer los alimentos en fibra. 

La fibra no se debe ingerir nunca en forma de salvado, sino formando parte de los alimentos que la contienen. De hecho, cuando se toma cruda tiene un efecto irritante de las mucosas y, en el caso que nos ocupa, sería contraproducente.

En términos de fibra, los alimentos más ricos son las legumbres, seguidos de los cereales integrales y más de lejos, las verduras y las frutas.

Para hacernos una idea, taza de legumbres tiene el doble de fibra que una de arroz integral y éste tiene veinte veces más fibra que una taza de fruta.

De modo que, una dieta básicamente vegetariana, girando en torno a los cereales integrales cocinados, acompañada de legumbres y algo de verdura y fruta, es excelente para mejorar la diverticulitis.

La macrobiótica y el cáncer de mama

Los investigadores del New England Medical Center de Boston informaron en 1981 que las mujeres vegetarianas y macrobióticas tenían menor probabilidad de padecer cáncer de mama que el resto. Descubrieron que esas mujeres procesaban los estrógenos de manera diferente al resto, eliminándolos de su cuerpo con mayor rapidez.

Hoy es sabido que los altos niveles de estrógenos están asociados al desarrollo del cáncer de mama. El estudio se hizo con dos grupos de mujeres, el de las vegetarianas/macrobióticas y el de las no vegetarianas.

Ambos grupos consumían las mismas calorías, pero las vegetarianas tomaban sólo un tercio de la cantidad de proteínas y grasas que el grupo de control.

La diferencia entre tomar proteínas vegetales y grasas insaturadas en lugar de proteínas animales y grasas saturadas da como resultado una capacidad de eliminación de los estrógenos dos o tres veces mayor.

La diferencia en el metabolismo de los estrógenos puede explicar la menor incidencia de cáncer de mama en mujeres vegetarianas y macrobióticas. De modo que la dieta pueder ser considerda un elemento de prevención del cáncer.

La anemia y la memoria

La anemia generalmente se asocia con una carencia de hierro y un estado de debilidad general, por eso es común tomar suplementos que contengan este mineral.

Si analizamos el problema, en la mayoría de las personas que padecen anemia, no hay una deficiencia en el aporte, ya que el hierro está presente tanto en los alimentos de origen animal, como en los vegetales. Los niveles bajos de hierro en la sangre están condicionadas en la mayoría de los casos por una malabsorción intestinal.

El principal factor que determina la falta de fuerza digestiva, que es la responsable de una deficiente capacidad de absorción, es un consumo excesivo de alimentos yin-enfriadores. Esto se refleja en una expresión popular que dice: “¡ese no ha comido caliente en su vida, no tiene sangre!”

En relación a la memoria y otros aspectos del funcionamiento cerebral, diremos que aunque nuestro cerebro representa el 1,7 por ciento del cuerpo, acapara el 14 por ciento de la circulación sanguínea, consume el 23 por ciento del oxígeno total y utiliza el 24 por ciento de la glucosa que contiene la sangre.

Como la hemoglobina es el transportador de oxígeno, cuando tenemos anemia y el recuento de hematíes está bajo y la hemoglobina también, nuestra actividad cerebral disminuye, pudiendo tener problemas de memoria o de falta de capacidad de concentración.

Este aspecto, ignorado por muchos, nos advierte de que la anemia no solo produce debilidad, decaimiento o caída de cabello, sino daños mucho más importantes.

Estudio Framinghan del corazón

En los años 50, el estudio de Framingham sobre las enfermedades cardiovasculares reveló que la forma de conocer el riesgo de infarto se podía medir mediante el cociente colesterol total/colesterol HDL. 

Lo ideal es que la tasa esté por debajo de 4,5. La mayoría de las personas que han sufrido un infarto tenían niveles de entre 4,6 y 5,7.

El Dr. Castelli director del estudio al que hacemos referencia, observó que los vegetarianos y los macrobióticos tenían corazones y sistemas circulatorios más saludables que los atletas bien entrenados. 

El estudio se hizo con atletas como prototipo de individuos sanos y presentaban una tasa de colesterol total/colesterol HDL de 3,4. Los estudios que se hicieron con los vegetarianos y los macrobióticos dieron valores claramente inferiores, por debajo de 2,5.

Investigaciones como ésta indican claramente la importancia de la elección de los alimentos predominantes en nuestra dieta. No son iguales las grasas de origen animal que las vegetales, ni se comportan del mismo modo los hidratos de carbono refinados que los integrales.

La osteoporosis

A partir de los 45 años comienza a haber una disminución de la densidad ósea propia de la edad: es lo que se conoce como osteopenia. Es un hecho fisiológico, ya que al disminuir la producción de estrógenos también lo hace la masa ósea.

Otra cosa bien distinta es la osteoporosis, que representa una pérdida de masa ósea superior a la esperada para la edad, y que en la actualidad tiene carácter epidémico.

Se considera que la osteoporosis es una consecuencia de la menopausia, cuando en realidad, es el resultado de haber consumido un exceso carne y azúcar, acompañados de tabaco y café con leche a los largo de toda la vida. Nos referimos a una dieta rica en proteínas animales y alimentos refinados, en la que el balance metabólico es altamente acidificante y por lo tanto desmineralizador.

Si comes de una forma equilibrada y practicas algún tipo de actividad física, al llegar la menopausia y producir menos estrógenos puedes tener una ligera osteopenia, nada más.

Para prevenir la osteoporosis, además de reducir el consumo de proteínas animales, incluidos los productos lácteos, es imprescindible dejar de fumar y tomar café. Los alimentos vegetales en general, y las algas marinas en particular, son alimentos alcalinizantes y por lo tanto imprescindibles para conservar una buena masa ósea.

Aprendiendo a reconocer los sabores

Aunque la mayoría de las personas utiliza básicamente la sal y el azúcar y en su alimentación dominan por lo tanto el sabor salado y el dulce, en realidad existen cinco sabores principales: salado, ácido, amargo, dulce y picante.

En la Medicina Tradicional China estos sabores, se asocian al funcionamiento armónico de los órganos del cuerpo:

  • El salado con el riñón, la vejiga y el aparato reproductor.
  • El ácido con el hígado y la vesícula biliar.
  • El amargo con el corazón y el intestino delgado.
  • El dulce con el estómago, el bazo y el páncreas.
  • El picante con el pulmón y el intestino grueso.

Un estado de salud, nos permite reconocer y disfrutar de los cinco sin necesidad de enmascararlos.
Tanto un deseo exagerado por un determinado sabor, como un rechazo, indican desequilibrios en los órganos internos. Son ejemplos los de aquellos que necesitan endulzarlo todo, hasta los alimentos naturalmente dulces, o los que necesitan tomar vinagretas a todas horas, los adictos al café, etcétera.
En un menú equilibrado deberían estar presentes los cinco sabores para crear armonía en nuestro medio interno.

Mostramos un ejemplo de la presencia de los cinco sabores en el plato de una dieta cerealista:

  • El dulce neutro (no azucarado) en los cereales.
  • El ácido en los alimentos lactofermentados.
  • El amargo en las semillas tostadas.
  • El picante en el jengibre.
  • El salado en el tamari.

Dieta y cálculos renales

En un estudio del Reino Unido sobre el efecto de la dieta en la formación de cálculos renales (conocidos como piedras o arenillas en el riñón), los investigadores observaron que en los sujetos vegetarianos, la prevalencia de la formación de cálculos era entre un 40 y un 60 por ciento menor que en el resto de la población.

Los descubrimientos apoyan la hipótesis de que una dieta baja en proteínas animales reduce el riesgo de formación de cálculos renales. La clave comprensiva del estudio está en el balance acidificante de las dietas altas en proteínas. Entre los grandes comedores de carne y productos lácteos nos podemos encontrar con elevadas cantidades de ácido en la sangre; ya sea carbónico, fosfórico o úrico.

Estos ácidos, al combinarse con el calcio circulante, producen las temidas piedras de carbonato, fosfato, o urato de calcio. La formación de cálculos es una forma de calcificación en los tejidos blandos  que acompaña siempre a la descalcificación de los huesos.

Una vez más vemos que es conveniente consumir menos cantidad de proteínas animales.

Azúcar y delincuencia

Hace más de 20 años se hizo un estudio en el Centro de Detención de Tidewater (Virginia) de modificación de la dieta, para observar la influencia en el comportamiento antisocial. Se eliminó el azúcar en las comidas y en los bocadillos de los reclusos, se retiraron las máquinas de refrescos azucarados y se incluyeron alimentos naturales.

Después de tres meses, se observó que los reclusos que siguieron una dieta modificada, presentaban una incidencia un 45 por ciento menor en actos de indisciplina y en comportamiento antisocial, que el grupo de control. Al año siguiente, se hicieron estudios adicionales que demostraron, que después de suprimir el azúcar había una reducción del 82 por ciento en los asaltos, un 77 por ciento en los robos, un 65 por ciento de disminución en conducta desordenada y de un 55 por ciento en actos de indisciplina.

Los efectos del azúcar refinado van mucho más allá que el aumento de peso o el desarrollo de la caries dental. El azúcar como tal no existe en la naturaleza, es un «comestible refinado» que se obtiene mediante procesos industriales y que no debería estar presente en nuestra mesa.

Las solanáceas y el reuma

Es un hecho conocido que las verduras comestibles de la familia de las solanáceas están asociadas con el reumatismo y la artritis. En un estudio en el que participaron cinco mil pacientes que evitaron las patatas, pimientos, berenjenas y tomates, y además dejaron de fumar (el tabaco pertenece a la misma familia botánica), se observó una mejoría progresiva en el dolor y una recuperación en la desfiguración de los dedos en el 70 por ciento de los afectados.

Estas verduras, tan populares en nuestra cultura en la actualidad, además de contener solaninas (alcaloides tóxicos), como la tomatina o la nicotina, son alimentos fuertemente yin, o lo que es lo mismo, crean en el cuerpo una condición de frío y humedad. También tienen un profundo efecto desmineralizador.

El comportamiento energético de los alimentos es completamente desconocido en occidente, donde sólo contemplamos su composición química: los nutrientes. El efecto enfriador de los alimentos no está relacionado con la temperatura a la que los consumimos sino con su relación sodio/potasio entre otros aspectos.  

El frío y la humedad provenientes del clima tienen un efecto adverso en muchas enfermedades y de modo particular en las enfermedades reumáticas. La expresión «me ha calado el frío hasta los huesos» nos habla de cómo las personas reumáticas perciben el efecto del frío. Por eso en muchos casos eligen pasar el invierno en Benidorm o en Canarias para combatir las bajas temperaturas de la estación.

En los casos en que vuestras articulaciones os molesten es conveniente protegeros del frío, hacer ejercicio y/o tomar antiinflamatorios, pero sobre todo, prescindir de las verduras citadas y dejar de fumar.

Tomar zumo de limón en ayunas

Existe la creencia de que tomar zumo de limón por las mañanas es saludable, incluso beneficioso. Se alaban sus virtudes hasta tal punto que muchas personas lo toman con devoción.

El limón, como la mayoría de las frutas, contiene mucha agua y algunas vitaminas. Su sabor ácido es tan pronunciado que no se puede comer como una fruta más, y en las zonas del levante español donde se cultiva, es costumbre tomarlo en el huerto, bien maduro, con un poco de sal, como se hace con los tomates.

El ácido ascórbico que contiene, puede erosionar el esmalte de los dientes, irritar al estómago e incluso producir reflujo esofágico.

Se desaconseja tanto en casos de anemia como cuando hay déficit de calcio. Además debilita al riñón por su riqueza en potasio frente al sodio.

Lo mismo que la lejía limpia tanto que desinfecta, pero no la usaríamos para lavarnos la cara, el limón se puede usar para aromatizar y condimentar algunos alimentos grasos y poco más. No sería en ningún caso un alimento para tomar a diario como elemento depurativo.

Recordemos que: no es más limpio el que mucho limpia, sino el que poco ensucia. Es decir si no comemos platos pesados, congestivos y grasientos, no necesitamos desengrasar con zumo de limón.