Archivos mensuales: junio 2019

Aprendiendo a reconocer los sabores

Aunque la mayoría de las personas utiliza básicamente la sal y el azúcar y en su alimentación dominan por lo tanto el sabor salado y el dulce, en realidad existen cinco sabores principales: salado, ácido, amargo, dulce y picante.

En la Medicina Tradicional China estos sabores, se asocian al funcionamiento armónico de los órganos del cuerpo:

  • El salado con el riñón, la vejiga y el aparato reproductor.
  • El ácido con el hígado y la vesícula biliar.
  • El amargo con el corazón y el intestino delgado.
  • El dulce con el estómago, el bazo y el páncreas.
  • El picante con el pulmón y el intestino grueso.

Un estado de salud, nos permite reconocer y disfrutar de los cinco sin necesidad de enmascararlos.
Tanto un deseo exagerado por un determinado sabor, como un rechazo, indican desequilibrios en los órganos internos. Son ejemplos los de aquellos que necesitan endulzarlo todo, hasta los alimentos naturalmente dulces, o los que necesitan tomar vinagretas a todas horas, los adictos al café, etcétera.
En un menú equilibrado deberían estar presentes los cinco sabores para crear armonía en nuestro medio interno.

Mostramos un ejemplo de la presencia de los cinco sabores en el plato de una dieta cerealista:

  • El dulce neutro (no azucarado) en los cereales.
  • El ácido en los alimentos lactofermentados.
  • El amargo en las semillas tostadas.
  • El picante en el jengibre.
  • El salado en el tamari.

Dieta y cálculos renales

En un estudio del Reino Unido sobre el efecto de la dieta en la formación de cálculos renales (conocidos como piedras o arenillas en el riñón), los investigadores observaron que en los sujetos vegetarianos, la prevalencia de la formación de cálculos era entre un 40 y un 60 por ciento menor que en el resto de la población.

Los descubrimientos apoyan la hipótesis de que una dieta baja en proteínas animales reduce el riesgo de formación de cálculos renales. La clave comprensiva del estudio está en el balance acidificante de las dietas altas en proteínas. Entre los grandes comedores de carne y productos lácteos nos podemos encontrar con elevadas cantidades de ácido en la sangre; ya sea carbónico, fosfórico o úrico.

Estos ácidos, al combinarse con el calcio circulante, producen las temidas piedras de carbonato, fosfato, o urato de calcio. La formación de cálculos es una forma de calcificación en los tejidos blandos  que acompaña siempre a la descalcificación de los huesos.

Una vez más vemos que es conveniente consumir menos cantidad de proteínas animales.

Azúcar y delincuencia

Hace más de 20 años se hizo un estudio en el Centro de Detención de Tidewater (Virginia) de modificación de la dieta, para observar la influencia en el comportamiento antisocial. Se eliminó el azúcar en las comidas y en los bocadillos de los reclusos, se retiraron las máquinas de refrescos azucarados y se incluyeron alimentos naturales.

Después de tres meses, se observó que los reclusos que siguieron una dieta modificada, presentaban una incidencia un 45 por ciento menor en actos de indisciplina y en comportamiento antisocial, que el grupo de control. Al año siguiente, se hicieron estudios adicionales que demostraron, que después de suprimir el azúcar había una reducción del 82 por ciento en los asaltos, un 77 por ciento en los robos, un 65 por ciento de disminución en conducta desordenada y de un 55 por ciento en actos de indisciplina.

Los efectos del azúcar refinado van mucho más allá que el aumento de peso o el desarrollo de la caries dental. El azúcar como tal no existe en la naturaleza, es un «comestible refinado» que se obtiene mediante procesos industriales y que no debería estar presente en nuestra mesa.

Las solanáceas y el reuma

Es un hecho conocido que las verduras comestibles de la familia de las solanáceas están asociadas con el reumatismo y la artritis. En un estudio en el que participaron cinco mil pacientes que evitaron las patatas, pimientos, berenjenas y tomates, y además dejaron de fumar (el tabaco pertenece a la misma familia botánica), se observó una mejoría progresiva en el dolor y una recuperación en la desfiguración de los dedos en el 70 por ciento de los afectados.

Estas verduras, tan populares en nuestra cultura en la actualidad, además de contener solaninas (alcaloides tóxicos), como la tomatina o la nicotina, son alimentos fuertemente yin, o lo que es lo mismo, crean en el cuerpo una condición de frío y humedad. También tienen un profundo efecto desmineralizador.

El comportamiento energético de los alimentos es completamente desconocido en occidente, donde sólo contemplamos su composición química: los nutrientes. El efecto enfriador de los alimentos no está relacionado con la temperatura a la que los consumimos sino con su relación sodio/potasio entre otros aspectos.  

El frío y la humedad provenientes del clima tienen un efecto adverso en muchas enfermedades y de modo particular en las enfermedades reumáticas. La expresión «me ha calado el frío hasta los huesos» nos habla de cómo las personas reumáticas perciben el efecto del frío. Por eso en muchos casos eligen pasar el invierno en Benidorm o en Canarias para combatir las bajas temperaturas de la estación.

En los casos en que vuestras articulaciones os molesten es conveniente protegeros del frío, hacer ejercicio y/o tomar antiinflamatorios, pero sobre todo, prescindir de las verduras citadas y dejar de fumar.