Síndrome del Intestino Irritable

Si padeces de dolor abdominal, gases, hinchazón, náuseas, vómitos alternancia estreñimiento diarrea es que tienes el intestino irritable.

En medicina se llama también colon irritable o colitis funcional y se define como una enfermedad digestiva crónica de origen desconocido que afecta a un amplio porcentaje de la población. Puede manifestarse como diarrea intermitente, estreñimiento o como alternancia de las dos manifestaciones. El síntoma más frecuente es el dolor abdominal acompañado de algún tipo de disfunción en las evacuaciones.

Hace un tiempo era tratado como un desorden psicológico ya que no hay ningún examen médico que revele nada anormal en el intestino y muchas personas que lo padecen tienen altos niveles de estrés.

Muchos pacientes se preguntan cómo es posible que ellos se sientan tan mal y les salgan todas las pruebas diagnósticas sin alteraciones: analíticas de heces, colonoscopias, test del aliento, TAC…
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Trascender el sufrimiento

Descubre una forma de ayudarte a superar las dificultades, desde la comprensión profunda del porqué de las cosas.

Hace ya unos años, en esa búsqueda del conocimiento que ha marcado mi vida, fui a un curso de Medicina Tibetana y cuál fue mi sorpresa cuando lejos de recibir información sobre protocolos de actuación en tal o cual enfermedad, el lama resumió el curso en lo siguiente:

«La única enfermedad grave es la ignorancia, venimos a este mundo con una venda en los ojos y las dificultades, los sufrimientos y las enfermedades que nos aquejan a lo largo de la vida son tan solo unos desafíos para irnos quitando la venda de los ojos y finalmente alcanzar la iluminación».

En aquella época, esas claves me “estaban un poco grandes”, era mi etapa “científica”. Después de años de ver el sufrimiento que aqueja a mis pacientes, entiendo claramente que además de enseñarles a comer adecuadamente, debo también enseñarles a conducir su mente por el camino de la paz interior.
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Redondo de seitán

Hoy compartimos una receta sencilla como recurso para tomar proteínas vegetales.

Ingredientes:

Modo de preparación:

Ponemos la bola de seitán en una olla a presión con un poco de aceite y la rehogamos unos minutos.

A continuación, añadimos la cebolla cortada en láminas y un chorrito de tamari. Salteamos la cebolla un par de minutos, añadimos un poquito de agua y tapamos la olla. Cuando alcance el punto de presión mantenemos la cocción 15 minutos a fuego lento.

Mientras, cortamos los champiñones en láminas y los salteamos en una sartén con un poco de aceite y sal marina.

Sacamos el seitán de la olla, lo cortamos en rodajas finas y lo disponemos en una fuente. Pasamos la cebolla por el pasapurés y la mezclamos con los champiñones, comprobamos el punto de sal. La salsa resultante se vierte caliente sobre el seitán y el plato ya está listo para servir.

 

La Medicina basada en la evidencia

Hoy vuelvo a publicar un post del año 2013 por su enorme interés. Espero que lo disfrutéis.

Hace aproximadamente un mes recibo una llamada de una persona próxima a mi entorno a propósito de un sangrado en la orina después de haber hecho una carrera de 10 kilómetros. Es un hombre que está un poco asustado y le explico que correr por sí mismo no produce sangrados, por lo que debe ir al médico a que le hagan un diagnóstico que nos aclare, si pudiera haber un problema de fragilidad capilar, de litiasis, o de próstata…

Cuando acude a mi consulta adjunta un TAC donde se ve una imagen cálcica en un riñón que puede corresponder a litiasis y una analítica que no revela nada anormal.

El médico le recomienda simplemente que beba mucha agua y le dice que está perfectamente y que esa posible piedra que tiene, puede ser la causa del sangrado, que vaya viendo cómo evoluciona.

Yo pauto una dieta para que la siga durante un mes, según el nivel funcional de sus órganos, el resultado de su perfil bionutricional, es decir una dieta personalizada y adecuada a su desequilibrio.
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Bolas onigiri

El onigiri es un plato tradicional que se remonta al Japón del siglo XI. El registro más común es que los samuráis llevaban bolas onigiri como “bocadillo” a las batallas.

Esto se debe principalmente al hecho de que las bolas onigiri se pueden conservar durante un largo período de tiempo por lo que no es necesario comerlas de inmediato, como ocurre con muchos alimentos cocinados. En otras palabras, son un gran recurso.

Son un excelente aporte de hidratos de carbono de absorción lenta, que nos los proporciona el arroz integral, así como de proteínas vitaminas y minerales, que nos aporta el alga nori. A esto le sumamos el efecto inmunoestimulante y antifatiga de la ciruela umeboshi.

La combinación de sus ingredientes junto a la forma de preparación hace de este preparado un gran recurso para aumentar la resistencia, tanto física como mental.

Ingredientes:

Modo de preparación:

Lavamos el arroz integral en varias aguas y lo escurrimos en un colador. Una vez limpio, lo ponemos en una olla a presión con dos partes y media de agua filtrada o embotellada por cada parte de arroz, añadimos un poco de sal marina. Cuando la olla alcanza el punto de presión se baja el fuego, se mantiene bajo durante 45 minutos y lo dejamos reposar 15 minutos más.

El arroz debe quedar un poco pastoso porque se maneja mucho mejor para hacer las bolas.

Esperamos a que el arroz se enfríe un poco y cuando está todavía templado, nos mojamos las manos y vamos dando forma a una bola apretando bien; el tamaño es el que cabe entre las manos. Podemos hacer media docena.

A continuación, con el mango de una cucharilla, hacemos un pequeño orificio en cada bola para introducir una pequeña cantidad de puré de umeboshi (como de una avellana más o menos). Volvemos a dar forma a las bolas apretando bien con las manos húmedas.

Cuando ya tenemos rellenadas las 6 bolas, tostamos ligeramente a la llama varias láminas de alga nori y las cortamos en cuatro partes. Nos humedecemos las manos y colocamos un trozo del alga en la palma de la mano, ponemos encima la bola y cubrimos la bola con otro trozo de alga. Apretamos bien con las manos para conseguir que el alga se adhiera al arroz.

El resultado son unas bolas negras muy fáciles de transportar y de conservar, son un recurso que, como decíamos antes, proporciona mucha resistencia ya que el puré de umeboshi, además de actuar como conservante, alcaliniza el medio interno y es por tanto un gran defatigante.

Nota:

En YouTube hay muchos tutoriales de cómo hacer las bolas onigiri, elegir exclusivamente el que muestre la forma de preparación e ingredientes que describo en la receta.

Desayuno para deportistas

Esta receta es un ejemplo de cómo utilizar los tres cereales más importantes en la práctica deportiva.

Ingredientes:

Modo de preparación:

Lavamos el mijo en varias aguas y lo escurrimos en un colador. Podemos secarlo con un paño de cocina si lo deseamos. Hacemos lo mismo con el resto de los cereales.

A continuación, los tostamos por separado en una sartén en seco hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los cereales con cuatro partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión.

Añadimos sal marina, tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso más grueso o más fino, según el gusto.

Aderezamos con una cucharadita de gomasio por ración justo antes de tomarlo.

Nota:

Se puede preparar la crema para varios días, se conserva bien en el frigorífico.