Tarta de ciruelas pasas

Hoy compartimos una receta para aquellos amantes de los dulces que quieren cuidar su salud. Un pastel sin leche, harina ni azúcar.

Ingredientes:

Tostamos la sémola de maíz en una sartén y la dejamos enfriar en una fuente. A continuación, cortamos las ciruelas en dos y les quitamos los huesos.

Llevamos a ebullición el zumo de manzana con la sal y añadimos la polenta removiendo para evitar los grumos. Dejamos reposar entre 5 y 10 minutos.

Aceitamos ligeramente el fondo y los bordes de una sartén. Disponemos las ciruelas en la sartén como para una tarta, a continuación, añadimos las almendras machacadas y la mitad de la malta de cebada

Una vez hemos cubierto el fondo de la sartén vamos echando la sémola aplastándola bien y la ponemos a fuego muy bajo durante 45 minutos. Podemos intercalar un difusor para evitar que se nos queme.

Apagamos el fuego y la dejamos reposar durante 10 o 15 minutos antes de desmoldar y darle la vuelta en un plato (como se hace con la tortilla).

Dejamos enfriar antes de servir.

Se debe preparar de víspera para obtener la consistencia adecuada. En el momento de tomarla añadimos por encima la miel de cebada restante a modo de cobertura

La pubertad precoz

Hoy escribo sobre la pubertad, que normalmente comenzaba a los quince años y en la actualidad aparece a los nueve, ocho e incluso siete años.

En la actualidad tanto los niños como las niñas alcanzan la pubertad mucho antes que en las generaciones pasadas. En las últimas tres décadas se observa estadísticamente un aumento, sobre todo en las niñas, de la aparición del vello púbico y el crecimiento de las mamas.

Como dato histórico podemos afirmar que en el siglo XIX la edad media de maduración sexual en las niñas era a los quince años, en el siglo XX a los doce años y en la actualidad a los diez años.

Un estudio publicado en la revista Pediatrics reveló que: La proporción de niñas que tuvieron desarrollo de los senos a las edades de siete y ocho años, sobre todo entre las niñas blancas, es mayor que la reportada en estudios de las niñas que nacieron hace 10 o 30 años antes.

La situación es crítica ya que los médicos hoy tienen más preguntas que respuestas y a veces les dicen a los padres que es normal que las niñas maduren antes, en vez de decirles que en la actualidad este hecho es muy frecuente, pero en ningún caso normal.
SIGUE LEYENDO

Gratinado de coliflor con tofu

Un delicioso plato de invierno, ligero, digestivo y muy fácil de preparar. ¡Pruébalo!

Ingredientes:

  • 400 gramos de coliflor en ramilletes
  • 500 gramos de tofu fresco
  • Una cucharada de perejil
  • Dos cucharadas de puré de umeboshi
  • Una cucharadita de moka de sal marina
  • Cuatro cucharadas de copos de avena finos
  • Una pizca de nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua filtrada o embotellada

Lavamos la coliflor y la cortamos en ramilletes, la ponemos a cocer al vapor 10 durante minutos para que nos quede un poco “al dente”.

Mientras calentamos el aceite en una sartén añadimos poco a poco los copos y a continuación el puré de umeboshi diluido en un poco de agua. Mantenemos el fuego bajo unos minutos para que se deshagan los copos. Una vez que la salsa ha ligado añadimos el tofu desmigado, la sal y la nuez moscada.

A continuación, aceitamos una bandeja de horno, disponemos la coliflor en el fondo, añadimos la salsa por encima y lo metemos al horno unos 20 minutos.

Podemos servir el plato decorado con perejil.

El jengibre

Algunos lo conocen como un encurtido de la cocina japonesa, pero es un gran aliado en la cocina tanto en uso interno como externo.

El jengibre común (Zingiber officinale) es ampliamente utilizado como condimento tanto fresco como seco o encurtido. Las partes que se utilizan son las raíces y si el jengibre que compramos es fresco no es necesario pelarlas. Tiene un sabor ligeramente picante y un poco afrutado.

Es originario del sudeste asiático, aunque en la actualidad el primer productor mundial es Jamaica. En occidente, fue ampliamente utilizado por el imperio romano, luego cayó en el olvido y fue recuperado por Marco Polo en un viaje a Oriente.

Uso interno

Es sobre todo un tónico del aparato digestivo, calentador y fortalecedor de la digestión ayudando a mejorar la absorción de los alimentos. Estimula al páncreas y aumenta la producción de enzimas digestivas. Está indicado tanto en casos de gastritis, en la infección de Helicobacter pylori, en úlceras de duodeno, en diarreas y cuando hay gases.
SIGUE LEYENDO

El castaño, alimento y medicamento

Hoy vamos a hablar de un alimento a rescatar, ya que en la actualidad sólo se consume como tentempié en los paseos invernales y es muy interesante desde el punto de vista nutricional.

El castaño común, (Castanea sátiva) es un árbol de la familia de las Fagáceas, que puede alcanzar casi 30 metros de altura, las hojas son grandes, lanceoladas, aserradas y caducas. Las flores son poco vistosas y los frutos, las castañas, están agrupadas en número de dos o tres dentro de un erizo que suele abrirse en cuatro valvas. Es amante de los climas templados y de los terrenos ricos en sílice, por eso es frecuente encontrarlo en los suelos no calizos y ricos en potasio del País Vasco.

Hay dos especies distintas cuyos frutos respectivos son las castañas propiamente dichas y las que se usan para el “marrón glacé”. Estas últimas son castañas de mejor calidad y pasta más delicada, abundan menos y suelen emplearse en pastelería para confitarlas.

Las castañas eran ampliamente consumidas en la antigüedad. Entre los romanos, formaban parte tanto de la alimentación habitual de las clases modestas como de las más pudientes. La Edad Media nos ha legado numerosos procedimientos para su preparación y utilización que son perfectamente validos hoy en día.
SIGUE LEYENDO

En Navidad todos hacemos regalos

Un regalo es algo que se entrega sin pedir nada a cambio. Por lo general, se trata de algún objeto que una persona le da a otra con la intención de felicitarla, agasajarla u homenajearla.

El regalo dice mucho de lo que sentimos, de lo que amamos, vamos a reflexionar sobre su sentido más profundo.

A través del regalo expresamos nuestros verdaderos sentimientos por eso entendemos lo importante que es tomarnos un tiempo a la hora de elegir el objeto con el que vamos a agasajar a la persona querida.

No se trata de regalar algo útil o caro, sino la intención, el esfuerzo en pensar cómo agradar a la persona a la que va dirigido.

Para ayudarte en tu elección de un regalo con el que acertarás seguro pongo a tu disposición mi libro ALIMENTO PARA EL CUERPO Y EL ESPÍRITU con precio muy especial: 31,50 €. Pincha AQUÍ.

Recuerda que un regalo es una expresión de amor y no hay nada que nos haga más felices que dar y recibir amor.

¡Felices fiestas!

El pan, un cereal transformado

Muchos vais a descubrir lo que es el auténtico pan, el que dura una semana (si resistís sin coméroslo todo antes…). Aunque es laborioso, podríais hornear un día a la semana y no preocuparos por el pan cada día como los que compran la barra de la panadería.

Ingredientes para el pan:

  • 200 gramos de masa madre burbujeante
  • 500 gramos de harina integral tamizada
  • 300 mililitros de agua filtrada o embotellada, templada
  • 10 gramos de sal marina

En primer lugar, debemos preparar la masa madre, también conocida como levadura madre.

La masa madre es una levadura natural que aparece espontáneamente por el desarrollo de las levaduras y los hongos presentes en las harinas cuando están en contacto con el medio ambiente.

Si no la podemos conseguir en una panadería donde hacen pan con levadura madre, la podemos hacer en casa y mantenerla viva, de una hornada para la siguiente.

Ingredientes para la masa madre:

  • Harina integral de trigo
  • Agua filtrada o embotellada
  • Una cucharada de uvas pasas biológicas
  • Una cucharada de miel de cebada o de trigo

Primer día

Mezclamos dos cucharadas de harina con las pasas y la miel en un bote o fiambrera, preferentemente de cristal. Agregamos agua tibia hasta obtener una pasta un poco más espesa que el yogur. Dejamos reposar en un lugar templado, tapado con un paño de cocina, ya que debe transpirar.

Segundo día

Observaremos que al haberse asentado un poco la mezcla, queda un poco de líquido en la parte superior, lo mezclamos todo bien, volviendo a añadir dos cucharadas de harina para obtener de nuevo una consistencia como la del primer día y lo dejamos reposar hasta el día siguiente.

Tercer día

Empiezan a verse los primeros signos de la fermentación, la masa muestra unas pequeñas burbujas y se aprecia un olor ácido característico. Refrescamos la masa, añadiendo de nuevo dos cucharadas de harina y si hace falta un poco de agua.

Cuarto día

La masa habrá doblado su volumen con respecto al día anterior, y tendrá más burbujas y más olor que el día precedente, ya está lista para usarla para hacer el pan que queráis.

Si no lo conseguís en el primer intento, no os desaniméis, la diferencia con usar levadura de panadería es abismal.

Si la queremos conservar para sucesivos usos, habrá que refrescarla diariamente agregando nueva harina y agua. Si no la vais a usar en unos días o semanas, la podéis guardar en la nevera bien tapada. Se os formará un líquido oscuro por encima, pero no os preocupéis, la volvéis a refrescar y en unas horas estará a punto.

Una vez tengamos la levadura procederemos a hacer el pan.

En primer lugar, añadimos un poco de agua y harina a la levadura madre para obtener como 300 gramos, mezclamos bien y usamos solo los 200 gramos de la receta, de modo que los 100 gramos restantes los guardamos en la nevera para cuando volvamos a hacer pan. La idea es mantener viva la levadura y no tener que hacer una nueva cada vez que hacemos pan.

Mezclamos los 300 gramos de harina, los 200 gramos de levadura y la sal marina.

Añadimos el agua poco a poco, viendo si la harina que usamos absorbe mucha agua o no tanta, al principio hay que ser observador y para los novatos recomendamos comprar una harina que sea óptima para la panificación.

Mezclamos todo bien con las manos dentro de un bol y lo dejamos reposar media hora.

A continuación, amasamos durante medio minuto aproximadamente cada cuarto de hora, para poder trabajar bien la masa. Podemos untar la superficie de trabajo con un poco de aceite de oliva virgen extra, en el amasado se trata de permitir que se airee la masa y que la levadura entre en contacto con el gluten. La operación del amasado la debemos repetir unas cuatro veces y es posible que la primera vez no nos salga perfecto ya que depende de la energía que le imprimamos al amasado, el pan puede quedarnos más ligero, o más pesado… pero como os digo, no dejéis de experimentar.

Damos forma de bola a la hogaza, la tapamos con un paño de algodón y dejamos que doble su volumen, esto puede durar unas tres o cuatro horas.

Precalentamos el horno a 240º C metemos la hogaza a la que previamente le habremos hecho unos cortes. A medida que se vaya cociendo el pan vamos bajando la temperatura del horno, hasta alcanzar los 180º C aproximadamente. El tiempo de cocción debe ser alrededor de una hora, pero va a estar en función de las características de cada horno. Por eso se trata de practicar unas cuantas veces hasta conseguir u delicioso pan para acompañar a nuestros platos.

Paté de tofu a las olivas

Hoy compartimos una sencilla receta para tomar como tentempié a cualquier hora. Además de nutritiva es muy ligera.

Ingredientes:

Ponemos el tofu en una cacerola, lo cubrimos con agua fría y añadimos un poco de sal marina. Lo llevamos a ebullición y mantenemos la cocción dos o tres minutos. Lo escurrimos bien, lo desmigamos con las manos y lo mezclamos con el puré de umeboshi con ayuda de un tenedor

Deshuesamos las aceitunas y las cortamos finamente. Mezclamos las olivas y el tofu delicadamente para mantener el color del tofu.

Cortamos el apio en trozos de alrededor de cinco centímetros y rellenamos la parte hueca con el paté.

Si el apio crudo nos resulta demasiado “áspero” porque nuestro aparato digestivo es muy sensible, podemos escaldarlo durante un par de minutos, dejarlo enfriar y rellenar con el paté a continuación.