Salud

Abordo todos los aspectos que determinan la salud. Escribo sobre Macrobiótica: una auténtica Escuela del Arte de Vivir como camino hacia la salud y la longevidad. Es una práctica universal que abarca una comprensión globalizadora de la relación del ser humano con su entorno, donde la alimentación es el principal aspecto de esa relación. Desarrollo temas relacionados con la comprensión del yin y el yang y su aplicación a la forma de comer, de sentir, de pensar, de recuperarnos de la enfermedad; en definitiva de encontrar el equilibrio de nuestra condición personal.

La anemia III

Existe la idea generalizada de que la vitamina B12 está exclusivamente en los alimentos de origen animal y consecuentemente si no comemos carne tendremos carencia. La afirmación de que la carne y particularmente la de hígado es la única fuente de vitamina B12 es falsa. 

Continuación del post: La anemia II

La vitamina B12 es esencial para el funcionamiento normal del sistema nervioso, y para la formación de la sangre, participando además en múltiples funciones del metabolismo.

Esta vitamina fue descubierta por su relación con la anemia perniciosa, una enfermedad que destruye las células parietales del estómago que son responsables de la producción del ácido clorhídrico, así como del factor intrínseco imprescindible para la correcta absorción del hierro.

Lo que algunos no saben sobre la vitamina B12

Los únicos organismos vivos que son capaces de sintetizar esta valiosa sustancia son los microorganismos procariotas como las bacterias y las arqueas. Ni las plantas ni los animales pueden sintetizar esta vitamina, por eso debemos saber que los alimentos en los que está presente es gracias a la simbiosis bacteriana.

Estructuralmente hablando, esta es la vitamina más compleja. Esta molécula, también llamada cobalamina, hace referencia a un grupo de compuestos con una estructura específica en torno a un ion central de cobalto. Curiosamente aparece una estructura similar en la clorofila solo que en este caso el ion central es el hierro. Por lo tanto, podríamos decir que la cobalamina es al reino animal lo que la clorofila al reino vegetal.

La absorción de la vitamina B12 de los alimentos requiere una rigurosa masticación, un nivel adecuado de factor intrínseco y un perfecto estado de funcionamiento tanto del páncreas como del intestino delgado.

Los problemas con uno de estos órganos y/o con cualquiera de sus funciones tienen como consecuencia la deficiencia de esta vitamina.

Debido a la complejidad del proceso de absorción de la B12, podemos encontrarnos hipovitaminosis B12 en diferentes individuos independientemente de su patrón dietético. No podemos por tanto simplificar el tema, ni demonizar las dietas veganas a priori.

La cantidad total de vitamina B12 almacenada en el cuerpo humano es aproximadamente de dos a cinco miligramos en los adultos. Alrededor del 50 por ciento de esta cantidad se acumula en el hígado.

El principal modo de excreción es a través de la bilis, pero más tarde es reciclada a través de la circulación enterohepática. Gracias a este eficiente mecanismo el hígado puede almacenarla durante varios años, por lo tanto, es rara la deficiencia nutricional de esta vitamina. El exceso no acumulado es excretado por la orina.

La velocidad de cambio de los niveles de B12 depende del equilibrio entre la cantidad ingerida, la cantidad excretada y la cantidad absorbida. La hipovitaminosis B12 puede aparecer en un año, si las cantidades almacenadas iniciales son bajas debido a factores genéticos y/o desfavorables, o puede que aparezca después de décadas. En los bebés sin embargo, la hipovitaminosis B12 puede aparecer mucho más rápidamente.

Fuentes de vitamina B12

En última instancia, los animales debemos obtener la vitamina B12 directa o indirectamente de las bacterias  que acompañan a los alimentos.

Hay múltiples microorganismos que producen vitamina B12 como los que viven en simbiosis en las raíces de las plantas y otros como Propionibacterium fredenreichii, Propionibacterium shermani, Pseudomonas denitrificans y otras Pseudomonas.

La podemos encontrar en la mayoría de los alimentos de origen animal: pescados y mariscos, así como carnes, huevos, leche y sus derivados. Algo que sin duda es chocante ya que las vitaminas en un principio se definieron como aminas vitales, es decir imprescindibles para la vida y así todo el mundo las asocia con alimentos vivos y frescos como frutas y verduras.

Pero podemos entender que cuando consumimos las carnes y los pescados, estos alimentos  provienen de animales muertos en los que la actividad bacteriana comienza en el momento del sacrificio del animal y, sin duda, son esas bacterias las que sintetizan la vitamina B12.

Además de la síntesis intestinal de B12, y de los alimentos citados anteriormente encontramos esta vitamina en ciertas algas, tanto marinas como de agua dulce, el choucrout, el miso, y todos los derivados fermentados de la soja.

Las fuentes vegetales y las algas que nos aportan vitamina B12, al igual que los alimentos de origen animal, no es porque la contengan como componente propio sino que es sintetizada por las bacterias de la flora bacteriana asociada.[

Pero para ser precisos debemos explicar que en los vegetales fermentados, como los derivados de la soja y el chucrut, la B12 se encuentra en forma de provitamina y algunos autores afirman que en forma de provitamina no es utilizable.

Estas afirmaciones no nos deben preocupar, lo mismo que cuando hemos explicado en un post anterior las diferencias entre el hierro hemo y no hemo. Las investigaciones nunca son puras ni imparciales y siempre están financiadas por diferentes grupos económicos, como todos sabemos.

Datos que nos hacen pensar

El Dr. Den Hartog comprobó científicamente que las personas con buena salud sintetizan vitamina B12 en sus intestinos por medio del Streptomyces griseus, componente habitual de la flora intestinal.

El Dr. Lederer de la universidad de Lovaina en Bélgica, afirmaba que la vitamina B12 es sintetizada por la flora intestinal y que cuando se manifiesta la anemia perniciosa no se trata de falta de vitamina B12 sino de una incapacidad del estómago de producir el factor intrínseco indispensable para que la B12 atraviese la pared del intestino.

El Dr. Albert L. Lehninger en su libro Principios de Bioquímica, texto de referencia en mi etapa universitaria, afirma que los sujetos vegetarianos estrictos durante largos periodos, cubren sus necesidades de vitamina B12 gracias a sus bacterias intestinales y a las bacterias ingeridas con los alimentos vegetales.

Existen muchos más autores que defienden los postulados de que no es imprescindible tomar carne para tener unos niveles de vitamina B12 adecuados.

Pero si pensamos un poco, ¿de dónde obtienen la vitamina B12 los animales de los que se utiliza su carne como alimento? Dicho de otra manera, las vacas son animales herbívoros, lo mismo que los corderos, potros…

Al parecer estos trabajos inexplicablemente no están en las hemerotecas, ni en los archivos y en la actualidad todas las referencias recientes sobre el tema están cortadas por el mismo patrón: los suplementos de vitamina B12 son necesarios ya que las recomendaciones nutricionales sugieren reducir el consumo de alimentos animales.

Más recientemente, El Dr. José Mataix Verdú y el catedrático Fermín Sánchez de Medina corroboran lo dicho más arriba afirmando que podemos recibir aportes de vitamina B12 de la carne o de la natural contaminación bacteriana de los alimentos y que la ingesta disminuida de vitamina B12 difícilmente puede conducir a una deficiencia porque existe una evidente circulación enterohepática de vitamina B12 que asegura su reutilización y una pequeña biosíntesis por la microbiota colónica.

Igualmente vuelven a insistir en que la vitamina B12 no la sintetizan ni las plantas, ni los animales, sólo puede ser sintetizada por unas pocas especies de microorganismos.

Alimentos ricos en vitamina B12 en µg./100g.

Las necesidades diarias son de 1µg. diario (una millonésima de gramo), aunque se recomiendan hasta 5µ al día.

Luego si nos atenemos a los conocimientos actuales, no tendríamos que padecer anemia tanto si comemos alimentos animales como si hacemos dieta vegana, ya que la cuestión no está en comer o no carne, sino en comer equilibradamente desde el punto de vista energético.  Lo que se traduce en:

  • evitar los comestibles, los alimentos refinados y procesados, así como el azúcar
  • evitar la leche y los derivados lácteos
  • consumir alimentos integrales y ecológicos
  • respetar las proporciones entre los diferentes grupos de alimentos
  • tener en cuenta la frecuencia de consumo de los diferentes alimentos
  • contemplar la relación sodio/potasio en los alimentos a la hora de su elección
  • tener una buena digestión
  • producir suficiente factor intrínseco
  • lograr un buen funcionamiento del duodeno, páncreas e hígado

Por todo ello, os animo a profundizar en la comprensión de la calidad energética de los alimentos,  o lo que es lo mismo su calidad yin/yang, para poder comer desde la libertad que nos da el conocimiento, gozando de buena salud.

La información vertida en este artículo está avalada además de por rigorosos estudios, por más de 35 años de experiencia clínica tratando a pacientes con anemia.

La pandemia de COVID-19

La situación de aislamiento a la que nos vemos sometidos como la única forma de luchar contra la infección por el coronavirus para algunos es angustiosa, y muchos me habéis preguntado si no se puede hacer nada más. Por eso hoy comparto unas reflexiones importantes que os ayudarán en la prevención de la infección e incluso incluso en el caso de contagio.

A finales de 2019 un nuevo tipo de Coronavirus hace su aparición en el continente asiático. El 11 de febrero de 2020 la Organización Mundial de la Salud lo denomina oficialmente SARS-CoV-2 y exactamente al mes siguiente define al brote del nuevo coronavirus como la pandemia COVID-19.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia es la propagación de una enfermedad en forma mundial y mayormente se da a través de enfermedades virales como la gripe.

El origen de la infección se localiza en Wuhan y el país más afectado después de China es Italia. Le siguen Irán Corea del Sur y España.

Hay personas afectadas en más de 140 países donde las cifras de contagiados ascienden a día de hoy a 166.737 con 6.452 muertos.

Ante la situación de alarma sanitaria  creada en nuestro país recomendamos tranquilidad y sentido común ya que el mayor problema reside en su facilidad de transmisión.

De modo que para minimizar el riesgo de contagio debemos seguir de forma escrupulosa las recomendaciones del gobierno en los medios de comunicación sobre la higiene y las aglomeraciones en lugares concurridos. Pero en muchos casos, esas recomendaciones aunque adecuadas pueden no ser suficientes.

Un poco de Historia

Ya en el siglo XIX Louis Pasteur reconoció la importancia del medio interno frente al microbio. Es decir, hablando en un lenguaje llano,  los microorganismos nos infectan cuando tenemos las defensas bajas,

Claude Bernard y Louis Pasteur mantuvieron un apasionante debate en torno al tema que ha llegado hasta nuestros días. Propusieron dos paradigmas radicalmente diferentes para la comprensión del origen y el tratamiento de las enfermedades infecciosas: estamos en el siglo XIX.

Louis Pasteur (1.822-1.895)

Era químico y microbiólogo y propuso la teoría de los gérmenes, según la cual las enfermedades las producen los microorganismos alterando el funcionamiento de los órganos y los tejidos. Sobre esta teoría se ha desarrollado la investigación de los antibióticos para destruir a los microbios y las vacunas para prevenir las infecciones. Pasteur afirmaba: el microbio lo es todo, el terreno no es nada.

Claude Bernard (1.813-1.878)

Era fisiólogo y amigo de Pasteur y definió el concepto del medio interno, la homeostasis como también se llama. Las condiciones de equilibrio del ambiente interior son una condición para una vida saludable.

Su pregunta era: si en nuestra sangre, en nuestro intestino, en todo nuestro cuerpo, hay millones de microbios y de bacterias, ¿por qué unas veces nos infectan y otras no? El cuerpo se vuelve susceptible a los agentes infecciosos solo si se perturba el equilibrio interno. Para Bernard: el terreno lo es todo, el microbio no es nada.

Ya en el siglo XX el microbiólogo estadounidense René Dubos (1.901-1.982) dio la razón a Bernard diciendo que la mayoría de las enfermedades microbianas son causadas por microorganismos presentes en el cuerpo de una persona sana, pero solo cuando se alteran las constantes de equilibrio del medio esos microbios causan la enfermedad. Publicó numerosos trabajos sobre los mecanismos de inmunidad adquirida, susceptibilidad individual, y resistencia a las infecciones.

Tanto los antiguos sistemas médicos de India y China, como la Homeopatía, la Medicina Biológica y la Medicina Integrativa, contemplan que el mantenimiento de la salud y la prevención de las enfermedades están directamente relacionadas con el estilo de vida, los hábitos nutricionales, el ejercicio, la meditación… así como con el bienestar psicológico y espiritual.

Aunque es conocido por todos que en el lecho de muerte, Pasteur le reconoció la tesis de Bernard que dice el microbio no es nada, el terreno lo es todo, su teoría sigue proporcionando la justificación de invertir miles de millones de euros en programas de investigación de la industria farmacéutica sobre antibióticos, retrovirales, vacunas y otros.

Resulta paradójico que todavía haya muchas personas que consideran cierta la teoría de Pasteur.

El medio interno

Se define como la matriz extracelular, es decir, el espacio en el que las células de nuestro cuerpo intercambian sustancias con la sangre.

Hay cuatro constantes físico-químicas que definen ese equilibrio y son:

  • el pH (grado de acidez/alcalinidad)
  • el rH2 (coeficiente de oxidación/reducción)
  • la ρ (resistividad-concentración de electrolitos)
  • la relación Na/K (sodio/potasio)

Podemos explicar este concepto con un ejemplo sencillo, cada germen crece en un estrecho margen de pH, por eso, esa sola alteración del medio interno favorece la proliferación del microbio. En el momento que haya una acidificación del medio, el patógeno encuentra el terreno favorable para la multiplicación.

De modo que, lo razonable es aprender a cultivar la salud y vivir en armonía con los millones de microorganismos que nos rodean.

De otro modo tendremos un alto grado de acidosis metabólica resultado de consumir alimentos refinados y azúcar, elevados niveles de oxidación y de concentración de electrolitos, consecuencia de comer tres o cuatro veces más proteínas animales de las necesarias y/o profundos desequilibrios en la relación sodio/potasio  a causa de hacer una dieta baja en sodio o de comer  alimentos excesivamente ricos en potasio.

Si queremos expresar este párrafo de forma vulgar, en un lenguaje coloquial, nos referiríamos al desequilibrio del medio interno como: tener los pulmones llenos de nicotina y contaminantes ambientales, el hígado saturado de cafeína y químicos agroalimentarios  y los intestinos atascados de cadáveres en descomposición resultado de una ingesta excesiva de alimentos animales.

Ese medio interno desequilibrado es el auténtico caldo de cultivo de las enfermedades infecciosas.

La causa de las enfermedades

Los agentes causales de las enfermedades son tanto de origen interno como externo. Sin embargo, en occidente se les da mucha más importancia a estos últimos: nos referimos a las condiciones climáticas, las malas posturas y en el caso que nos atañe, el contagio.

En muchos casos estos aspectos externos que no dependen de nosotros, nos permiten  un margen de actuación muy reducido. De este modo,  infectarnos, a veces puede ser inevitable.

Todas las Medicinas Complementarias, sin embargo, contemplan además de los citados, a los agentes causales internos. Son todos los que alteran las constantes que definen la vida, de la que la salud es su máxima expresión.

Para lograr el equilibrio de estos factores internos nuestra actuación es determinante. La clave para crear las condiciones de salud descansa en una alimentación adecuada donde, el resultado de lo que comemos, debe ser alcalinizante, antioxidante, no concentrado ni diluido y con una relación sodio/potasio semejante a la de las células. De modo que una alimentación equilibrada es la principal herramienta tanto en el mantenimiento como en la recuperación de la salud.

Nuestra propuesta

Además de seguir de forma escrupulosa las recomendaciones del gobierno en los medios de comunicación sobre la higiene y las aglomeraciones en lugares concurridos, te ofrecemos una serie de recomendaciones nutricionales que ayudarán a fortalecer tu sistema inmune en los post:

Los alimentos: estructura y función I

Los alimentos: estructura y función II

Conclusión

Estos días de reclusión obligatoria pueden ser la oportunidad para una toma de conciencia acerca del poder cultivo de los alimentos. Disfruta del aprendizaje.

La anemia I

Hablamos de anemia cuanto tenemos menos hematíes, menos hemoglobina o el valor del hematocrito está por debajo del rango considerado normal. Según la OMS se considera anemia si la hemoglobina está por debajo de 13 g./dl. en los hombres y de 12 g./dl. en las mujeres.

Causas:

La principal causa de la anemia es la deficiencia de hierro, por eso muchas veces tener el hierro bajo se contempla como sinónimo de anemia. Se considera que el 50 por ciento de los casos de anemia son consecuencia de una ingesta baja de hierro en la dieta, y en la actualidad este desorden afecta aproximadamente a una cuarta parte de la población mundial.

Las deficiencias de otros micronutrientes además del hierro también pueden aumentar el riesgo de padecer anemia. Hablamos de la cobalamina (vitamina B12)  el ácido fólico (vitamina B9), la riboflavina (vitamina B2), etc.

Una gran parte de las anemias están relacionadas con enfermedades del aparato digestivo donde está comprometida la absorción de los nutrientes, nos referimos a enfermedades inflamatorias intestinales, intolerancias alimenticias y otras.

En otros casos la anemia es debida a infecciones por hongos, bacterias o virus, así como las parasitosis por áscaris y otros.

Pero entre las mujeres muchas veces la causa de la anemia es pérdida excesiva de sangre durante la menstruación.

Como la manifestación más frecuente de la anemia es por deficiencia de hierro, vamos a profundizar en este aspecto sobre todo.

El hierro

El hierro forma parte de la molécula de la hemoglobina que es quien transporta el oxígeno hasta las células, siendo por tanto muy importante mantener unos niveles adecuados en la sangre.

De hecho, a nivel intestinal tenemos un sistema de regulación, por el que la absorción intestinal de hierro aumenta cuando en la sangre tenemos los niveles bajos y viceversa, este hecho favorece el que los niveles de hierro sanguíneos se mantengan constantes de forma continuada.

La controversia hierro hemo/hierro no hemo

Es común escuchar tanto a médicos como a personas de la calle que si no tomas carne tendrás anemia. Esa creencia viene de que el hierro se absorbe en forma ferrosa (reducida), y es de ese modo como aparece en las carnes. Es lo que se conoce como hierro hemo.

Por el contrario, en los vegetales el hierro se presenta en forma férrica (oxidada), por eso se dice que el hierro de los vegetales no se absorbe. Es lo que llamamos hierro no hemo.

Cuando además de estudiar nutrición aprendemos un poco de química observamos que la vitamina C presente en los vegetales reduce el hierro férrico a ferroso, es decir transforma el hierro no hemo en hierro hemo. De este modo aunque utilicemos fuentes vegetales de hierro aseguramos su absorción al contar con la inestimable ayuda de la vitamina C tan abundante, por cierto, en el reino vegetal.

Muchas personas desconocen que las bacterias de la flora intestinal, además de digerir la celulosa, sintetizan vitaminas; de modo que no necesitamos tomar cítricos todos los días. Es más interesante consumir col, brócoli o un poquito de perejil, por su efecto equilibrador de la homeostasis.

Factores que favorecen la absorción de hierro

Un dicho popular afirma: no somos lo que comemos, sino lo que asimilamos de modo que para asegurarnos una buena absorción del hierro presente en los alimentos debemos tener una buena digestión y una flora intestinal en buen estado.

Esto se consigue incluyendo en la dieta alimentos lactofermentados como el chucrut y el miso no pasteurizado. Excluimos los derivados fermentados de la leche de vaca como el yogurt y el kéfir. La leche de vaca es un alimento para ser mamado, al igual que la de cualquier otra hembra de los mamíferos, y no es alimento para seres humanos.

Factores que disminuyen la absorción de hierro:

Los ácidos oxálico, carbónico, fosfórico presentes en muchos alimentos como: té, chocolate, café, bebidas con gas, etcétera.

Tomar habitualmente alimentos congelados también favorece la anemia ya que la congelación hace que disminuya el contenido en vitamina C de los alimentos.

Igualmente las dietas con alto contenido en calcio favorecen la anemia porque el calcio compite con el hierro en su absorción.

Es recomendable así mismo evitar la presencia de metales pesados como el cadmio, plomo, arsénico… ya que favorecen las anemias hemolíticas.

Si analizamos el problema, en la mayoría de las personas que padecen anemia, no hay una deficiencia en el aporte, ya que el hierro está presente tanto en los alimentos de origen animal, como en los vegetales. Los niveles bajos de hierro en la sangre están condicionados en la práctica totalidad de los casos por una malabsorción intestinal.

El principal factor que determina la falta de fuerza digestiva, que es la responsable de una deficiente capacidad de absorción, es un consumo excesivo de alimentos yin-enfriadores. Esto se refleja en una expresión popular que dice: ¡ese no ha comido caliente en su vida, no tiene sangre!

La anemia y la memoria

En relación a la memoria y otros aspectos del funcionamiento cerebral, diremos que aunque nuestro cerebro representa tan solo el 1,7 por ciento del cuerpo, acapara el 14 por ciento de la circulación sanguínea, consume el 23 por ciento del oxígeno total y utiliza el 24 por ciento de la glucosa que contiene la sangre.

Como la hemoglobina es el transportador de oxígeno, cuando tenemos anemia el recuento de hematíes y el nivel de hemoglobina están bajos, lo que provoca que nuestra actividad cerebral disminuya, pudiendo tener problemas de memoria o de falta de capacidad de concentración.

Este aspecto, ignorado por muchos, nos advierte de que la anemia no solo produce debilidad, decaimiento o caída de cabello, sino daños mucho más importantes.

Continúa en el post: La anemia II

¿Qué es la medicina? II

Hoy continuamos profundizando sobre los diferentes modos de entender la medicina como el arte de cultivar la salud.

Continución del post: ¿Qué es la medicina? I

El QI

Es el principio creador y formador asociado con la vida. Todas las formas de vida son expresiones del QI. Es una fuerza inmaterial que tiene manifestaciones palpables y observables.

El QI tiene su propio movimiento, genera flujo y calor, aviva el cuerpo, de modo que todas las manifestaciones, tanto físicas como emocionales, son la expresión del QI.

Igual que un ecosistema natural es un medio dinámico autorregulado que transforma la luz solar y el agua en vegetales vivos, es decir, transforma la energía procedente del cielo y de la tierra en vida; el cuerpo humano está envuelto y es atravesado por corrientes de QI que conectan y dan vida a todas sus actividades. Del mismo modo, está sujeto a los mismos ritmos y ciclos que cualquier ecosistema en la naturaleza, ya sean diarios, mensuales, estacionales…

A lo largo de la historia los médicos tanto en Oriente como en Occidente conceptualizaron al cuerpo en esos términos, de ciclo, transformación, movimiento… y no como un conjunto de células, órganos, aparatos y sistemas. Esta visión es muy reciente y va de la mano de la medicina moderna.

Igual que un ecosistema está formado por agua, tierra y aire, el cuerpo está organizado en sangre, fluidos y QI.

  • La Sangre gobierna los tejidos y su función es nutrir.
  • Los Fluidos gobiernan el medio interno y su función es humedecer.
  • El QI gobierna la forma y la actividad del cuerpo y su función es mover.

En la naturaleza mientras no hay un desastre natural o una intervención humana aberrante los ecosistemas permanecen en equilibrio. La energía en su perpetua transformación sería el motor de esos cambios.

Un ecosistema en equilibrio tiene una cierta capacidad de soportar una sequía ocasional, una plaga de insectos, una infección por hongos o incluso una tormenta de verano. Debemos saber que demasiado sol quema las plantas, un viento excesivo las seca y  que si hay exceso de agua se pudren las raíces.

En el ser humano la enfermedad representaría la pérdida de capacidad de adaptación a esos desórdenes como son: el exceso de QI, la nutrición incorrecta, la mala circulación de la sangre y de los fluidos, etcétera.

¿Cuál sería la función del médico que contempla este concepto del cuerpo humano?

Sencillamente, como la de un biólogo experto en ecología. De modo que a través de su conocimiento ayudaría a que la vida se expresase de la forma más armoniosa, utilizando las artes curativas como la dieta, la fitoterapia, la acupuntura y el ejercicio como factores de regulación y mantenimiento de la salud.

La máxima aspiración de cualquier terapeuta vocacional, sea médico, fisioterapeuta, dietista, profesor de yoga… debería pasar por abrazar la medicina como estilo de vida.

¿Qué es la Medicina? I

Si preguntamos en la calle ¿qué es la medicina? nos dirán que es la forma de curar, pero os proponemos una definición más acertada: es la ciencia dedicada al estudio de la vida, del mantenimiento y la recuperación de la salud, de las enfermedades, su prevención, diagnóstico y tratamiento.

En una primera aproximación podemos distinguir tres formas de entender la medicina:

Medicina sintomática

Es la más practicada comúnmente. Trata de eliminar los síntomas o de cambiar la condición del paciente usando los fármacos, y hay muchas personas que sólo conocen esta forma; así, para la tos hay un antitusígeno, para la fiebre un antitérmico, para el dolor un analgésico, para la inflamación un antiinflamatorio, etcétera. Da buenos resultados en situaciones puntuales, momentáneas ya que produce un alivio inmediato de los síntomas.

Medicina causal

En este caso ya nos planteamos de dónde viene la enfermedad, cuál es el origen, no sólo cómo se llama. No se trata simplemente de eliminar los síntomas sino de profundizar en la causa del desequilibrio.
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Salud, dinero y amor

Cuando decimos estos días ¡Feliz Año Nuevo! muchas veces estamos simplemente usando una frase hecha, un saludo. Cuando le deseamos a alguien felicidad, ¿nos hemos preguntado realmente qué es ser feliz? Para muchos la felicidad  se resume en el tópico Salud, Dinero y Amor.

La Salud

Efectivamente tener salud es esencial a la naturaleza humana, si estamos enfermos, de nada nos vale tener poderío económico, de hecho la salud no se puede comprar con dinero; en el caso de que fuese posible, los ricos no enfermarían.

Igualmente aunque seamos muy queridos y tengamos un gran amor, si no tenemos salud, tampoco seremos felices.

Por ello os animo a cultivar la salud en un sentido pleno ya que es una fuente importante de felicidad. De hecho una definición de la salud que no parece en los libros sería lo más parecido a la expresión: Dios, ¡que bien estoy!

El Dinero

Los bienes materiales son necesarios para tener un cierto confort en la vida, pero si nuestra aspiración es sólo material, la felicidad se esfuma en el momento que conseguimos aquello que deseamos. Cuando lo que anhelabas ya lo tienes, no te produce más placer o satisfacción. Podemos poner un ejemplo: cuando quieres tener un buen coche y lo consigues finalmente, ya no te hace ilusión, simplemente porque ya lo tienes.

De ahí la frase: El dinero no da la felicidad. Tener metas materiales no es malo, sólo que debemos aspirar a más.
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¿Feliz Año Nuevo?

Cuando decimos ¡Feliz Año Nuevo! muchas veces sólo estamos usando una fórmula de cortesía, sin detenernos a pensar realmente qué significa la felicidad.

Igual que en la naturaleza cuando el año se hace viejo, las hojas de los árboles caen, su savia desciende y la vida vegetal se ralentiza; nosotros, como seres vivos que somos, también nos morimos un poco. Así los días más cortos del año que acaban de pasar nos invitan al recogimiento y a la introspección que a veces se acompañan de una disminución de la vitalidad y un debilitamiento en el estado de ánimo.

El comienzo del año, es un nuevo ciclo de renacimiento, de vida. En la naturaleza comienza de nuevo a ponerse en marcha el ascenso de la energía, el campo se empieza a mover  y los días son más largos… Pues bien: renazcamos nosotros también.

Tener un Feliz Año Nuevo implica saber qué representa para nosotros la felicidad. Os invito a que os hagáis la pregunta:  ¿Qué es lo más importante para mí en la vida? ¿Cuál es mi motor? ¿Qué busco?
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En Navidad todos hacemos regalos

Un regalo es algo que se entrega sin pedir nada a cambio. Por lo general, se trata de algún objeto que una persona le da a otra con la intención de felicitarla, agasajarla u homenajearla.

El regalo dice mucho de lo que sentimos, de lo que amamos, vamos a reflexionar sobre su sentido más profundo.

A través del regalo expresamos nuestros verdaderos sentimientos por eso entendemos lo importante que es tomarnos un tiempo a la hora de elegir el objeto con el que vamos a agasajar a la persona querida.

No se trata de regalar algo útil o caro, sino la intención, el esfuerzo en pensar cómo agradar a la persona a la que va dirigido.

La clave que define si sólo hemos comprado un objeto, si hemos dado algo sin más, es que esperemos algo a cambio.

Como en muchos otros aspectos de la vida, también en este caso se ha perdido el sentido verdadero de regalar y simplemente hacemos un intercambio de objetos con el ticket de devolución incluido en el paquete.

Recordad que un regalo es una expresión de amor y no hay nada que nos haga mas felices que dar y recibir amor.

¡Felices fiestas!

Los significados de la comida

Hoy quiero compartir con vosotros una reflexión acerca de los diversos significados que tiene el hecho de comer, precisamente ante las fechas que se avecinan y que tienen un denominador común: el exceso.

Nuestra actitud ante el alimento y lo que representa en nuestras vidas ha cambiado profundamente, tanto que en el pasado se comía para vivir y ahora se vive para comer.

A comienzos del siglo pasado la mayoría de la población producía directamente los alimentos que consumía, a excepción de las clases más altas. Sin embargo en la actualidad, menos del dos por ciento de la población mundial se dedica a la agricultura. Es la primera vez en la historia en la que se produce un cambio tan radical: hemos pasado de ser productores a ser consumidores de alimentos y este hecho ha modificado completamente el significado de la alimentación.

En el pasado el alimento tenía dos significados básicos, el de la supervivencia y el del vínculo con la tierra, con la naturaleza, con la fuente y el origen. El primer significado es más económico y el segundo más espiritual y psicológico.
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Diciembre, mes de la Navidad

Ahora es la época para estar con la familia, despedir al año que acaba, celebrar el que empieza, hacerse regalos y sentirse juntos. La Navidad es la luz que rompe la noche oscura del año, hagamos que en este tiempo se iluminen nuestras vidas llenando de amor y paz nuestros corazones.

Es tiempo de regalos, un mes donde es más importante dar que recibir. Desde mi blog quiero compartir unas recetas de fiesta, para comer en familia.

Serán platos, que además de exquisitos, son adecuados para los que deben cuidar mucho la alimentación, incluso para compartir con familiares que aún no conocen la alimentación biológica.

Este mes, además de compartir algunas recetas navideñas, también os brindaremos alimento para el espíritu en forma de reflexiones, propósitos y deseos.

¡Feliz Navidad!