Salud

Abordo todos los aspectos que determinan la salud. Escribo sobre Macrobiótica: una auténtica Escuela del Arte de Vivir como camino hacia la salud y la longevidad. Es una práctica universal que abarca una comprensión globalizadora de la relación del ser humano con su entorno, donde la alimentación es el principal aspecto de esa relación. Desarrollo temas relacionados con la comprensión del yin y el yang y su aplicación a la forma de comer, de sentir, de pensar, de recuperarnos de la enfermedad; en definitiva de encontrar el equilibrio de nuestra condición personal.

El yin y el yang I

La observación de los fenómenos nos muestra que cualquier transformación se genera a través de la interacción de dos fuerzas opuestas: el yin y el yang. Con esos términos se intentan definir los dos extremos de una polaridad que hallamos en todas las manifestaciones de la naturaleza.

Los ideogramas del yin y el yang ponen de relieve su significado básico, son los dos lados de una misma montaña, las dos caras de una moneda, una única entidad con dos aspectos unidos y opuestos al mismo tiempo.

Todas las descripciones del yin y el yang muestran una larga lista de situaciones antagónicas: así se dice que lo yin es lo frío, lo femenino, la tierra… y que lo yang es lo caliente, lo masculino, el cielo… pero en realidad, esas palabras tan solo son atributos o acepciones  del yin y el yang.

Nuestro ser está formado por una combinación de energías yin y yang en distinta proporción. Así, somos predominantemente extrovertidos o introvertidos, frioleros o calurosos, altos o bajos, mentales o físicos…
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La carencia de vitamina D

La carencia en vitamina D se reconoce hoy en día como una pandemia. En España, el 45 % de la población presenta déficit de esta vitamina.

La luz solar es la principal fuente de obtención, dado que los rayos UV favorecen la síntesis de vitamina D en la piel. Es decir, el cuerpo produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. La mayoría de las personas satisfacen sus necesidades de vitamina D de esta manera.

Sin embargo, el modo de vida moderno permite menos tiempo al aire libre que el de épocas pasadas, y cuando salimos al exterior, muchas veces utilizamos protectores solares. Esta situación, añadida a los hábitos alimenticios actuales,  es la responsable de la carencia actual en la población.

La vitamina D también se denomina calciferol y es liposoluble, lo que significa que se disuelve en las grasas y eso permite que se almacene en los tejidos adiposos del cuerpo. Esta propiedad de la Vitamina D permite que no sea necesaria una ingesta diaria.

Muchos alimentos contienen precursores de esta vitamina. Son sustancias que se convierten en vitamina D al ser metabolizadas o procesadas por el organismo. Nos referimos al 7-dihidrocolesterol presente en los alimentos de origen animal y el ergosterol en los vegetales. Ambos necesitan la radiación solar para convertirse en vitaminas.
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El Mito del Calcio

La creencia de que consumimos poco calcio está tan extendida que se tiene a enriquecer en este mineral numerosos alimentos. Pero, ¿qué hay de cierto en este tema?

Según las últimas investigaciones no hay relación entre el aporte de calcio en la dieta y la densidad ósea. Los pueblos esquimales tienen los mayores índices de osteoporosis del mundo y toman unos 2.500 miligramos de calcio al día y sin embargo los pueblos bantús de Sudáfrica no conocen la osteoporosis y toman entre 200 y 350 miligramos de calcio al día. Para tener una referencia de los datos aportados, en los adultos se estima que para tener unos huesos sanos el aporte diario debe estar entre 800 y 1.000 miligramos diarios.

Como en algunos casos la deficiencia de calcio pudiera ser debida a una falta en el aporte, es interesante conocer el contenido de este mineral en los alimentos. Existen numerosas tablas de composición de alimentos en las que se observa que la leche de vaca no es el más rico en calcio precisamente.

Pero hay una cuestión importante que corrobora el dicho “no somos lo que comemos, sino lo que asimilamos”. Y es que para que se asimile el calcio de un alimento debe estar en una proporción con el fósforo de dos a uno. Es decir, el alimento favorecedor de la calcificación debe tener el doble de calcio que de fósforo. Ca/P = 2/1

Si el fósforo es demasiado abundante en un alimento, interfiere en la absorción de calcio porque favorece la formación de fosfatos da calcio insolubles que muchas veces se van a eliminar por vía intestinal en forma de fecalitos.

Tablas febrero-2

Tabla 1. Relación Calcio/Fósforo en los alimentos

Podemos observar las diferentes relaciones calcio/fósforo en la tabla precedente para entender la biodisponibilidad, es decir la eficiencia en la absorción.

Observamos que los productos lácteos no son una buena fuente de calcio por su excesivo contenido en fósforo y así comprender el origen de los fecalitos que observamos con frecuencia en las radiografías abdominales.

La ineficacia de la leche (y derivados) como aporte de calcio explica por qué, a pesar de ser el alimento más consumido en el hogar, la osteoporosis aumenta cada día y en personas cada vez más jóvenes.

Por otra parte, si en la etapa de la vida en la que somos amamantados nuestro crecimiento es máximo y en ese periodo la leche materna es el alimento idóneo y exclusivo, nos debemos preguntar cuánto calcio contiene la leche de las madres. Sorprendentemente la leche de mujer sólo contiene 33 mg.Ca /100 ml.  frente a la de vaca que alanza 118 mg.Ca /100 ml.

Este dato es para  reflexionar acerca de por qué oficialmente se toma como referencia de alimento rico en calcio en nuestra dieta la leche de vaca, cuando en todo caso se debería tomar la leche de mujer.

Causas de la deficiencia de calcio

  • carencia en el aporte
  • una mala absorción intestinal
  • eliminación renal excesiva
  • que el calcio sea utilizado para neutralizar los ácidos del metabolismo

Son alimentos descalcificadores:

  • el azúcar, alcohol, café, cacao
  • los alimentos refinados y desnaturalizados
  • los alimentos desequilibrados en la relación Na/K, como cítricos, tomate, etc.
  • el exceso de proteínas en la dieta sobre todo las de origen animal
  • el tabaco
  • la leche y los derivados lácteos
  • los aditivos alimentarios  como los fosfatos y las bebidas con gas, refrescos, etc.

Qué hacer para evitar la deficiencia de calcio:

  • Mantener unos buenos hábitos alimenticios desde la infancia para conseguir un buen “pico de masa ósea”, principalmente evitando los alimentos descalcificadores
  • Hacer ejercicio físico para mantener un buen equilibrio entre los osteoblastos responsables de la formación de hueso y los osteoclastos de la reabsorción
  • Tomar el sol con sentido común para tener unos buenos niveles de vitamina D
  • Mantener en buen estado las vías de eliminación, principalmente los riñones

Conclusión

El problema del calcio no es por tanto consecuencia de una falta de aporte en la dieta, como se nos hace creer, sino de pérdida como consecuencia de una ingesta excesiva de alimentos descalcificadores.

La anemia III

Existe la idea generalizada de que la vitamina B12 está exclusivamente en los alimentos de origen animal y consecuentemente si no comemos carne tendremos carencia. Vamos a ver que la afirmación de que la carne y particularmente la de hígado es la única fuente de vitamina B12 es falsa. 

Continuación del post: La anemia II

La vitamina B12 es esencial para el funcionamiento normal del sistema nervioso, así como para la formación de la sangre, participando además en múltiples funciones del metabolismo.

Esta vitamina fue descubierta por su relación con la anemia perniciosa, una enfermedad que destruye las células parietales del estómago que son responsables de la producción del ácido clorhídrico, así como del factor intrínseco, imprescindible para la correcta absorción del hierro.


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La anemia II

Hoy en día es un tópico que si no comes carne tendrás anemia. Es una idea tan extendida que incluso en la etapa pediátrica, cuando los bebés no tienen aún dientes, se les incluye la carne como alimento diario formando parte de los purés.

Continuación del post: La anemia I

Pautas alimenticias en la anemia

Además de incluir los alimentos lactofermentados citados anteriormente y de evitar los que dificultan su absorción, eliminaremos de nuestra dieta todos los comestibles que son sustancias transformadas por la industria alimentaria que son susceptibles de ser comidas.

Nos referimos al azúcar, la bollería industrial, las sopas de sobre, etc. Del mismo modo prescindiremos de los alimentos refinados como el pan, la pasta y el arroz blancos por su efecto desmineralizador, y sin lugar a dudas de la leche y todos los productos lácteos.

Incluiremos en nuestros menús una generosa proporción de cereales integrales y legumbres, y en menor cantidad tomaremos algas marinas (sobre todo nori y dulse), semillas oleaginosas y frutos secos.

Son igualmente ricos en hierro los pescados y los frutos del mar como almejas, mejillones, navajas, etcétera.

Al cocinar, aumentaremos un poco la cantidad de sal marina por su efecto calentador y por lo tanto tonificante de nuestro aparato digestivo.

Por último hay un condimento de la cocina tradicional japonesa llamado tekka que es una excelente fuente de hierro asimilable y un gran tónico general del organismo.

No podemos terminar nuestra enumeración sin recomendar llevar la zona digestiva protegida del frío, utilizando ropa de abrigo, emplastos de sal marina, sacos de semillas, parches de calor… evitando el uso continuado de la manta eléctrica.

Más sobre el hierro

Cuando en 1986 vivimos el episodio de la enfermedad de las vacas locas (encefalopatía espongiforme bovina), la gente se preguntaba agobiada: y si no como carne, ¿qué puedo comer?

El hierro es un nutriente muy abundante tanto en el reino animal como en el vegetal y los casos de anemia en los países ricos no estarían relacionados tanto con la carencia en la ingesta sino con la mala absorción.

De hecho en muchos casos vemos en la consulta pacientes con anemias crónicas muy importantes a pesar de tomar carne de forma habitual. En la práctica totalidad de los casos esos pacientes consumen elevadas cantidades de leche y derivados lácteos para “asegurarse” el aporte de calcio, como nos insiste la publicidad, estando además el azúcar y el pan blanco presentes a diario en su mesa.

Estas anemias de producen porque los alimentos refinados son altamente desmineralizadores y el calcio de los productos lácteos compite con el hierro en su absorción.

tabla vegetarianoTabla 1. Hierro asimilable en los alimentos

El gráfico precedente nos muestra cómo el hierro está presente tanto en los alimentos animales como vegetales.

Para desterrar el tópico de que la carne es rica en hierro, debemos decir que los pescados azules y los frutos del mar son más ricos que las carnes, tanto en hierro como en vitamina B12.

En el post anterior explicábamos que en los alimentos animales encontramos el hierro en forma ferrosa, que es como el cuerpo lo asimila, y en los vegetales lo encontramos en forma férrica, no asimilable. Sin embargo, en las dietas vegetarianas equilibradas el hierro férrico es fácilmente reducido a la forma ferrosa gracias a la vitamina C y por lo tanto se absorbe correctamente.

Entre los vegetales ricos en hierro destaca el alga dulse con 150 mg. de hierro por 100 gr.

Podemos concluir que no es imprescindible comer carne para prevenir la anemia si tenemos unos conocimientos mínimos sobre cómo alimentarnos.

Hacer dieta vegana para muchos es sinónimo de salud, y nada más lejos si lo único que hacemos es no comer carne, ni otros alimentos de origen animal, y en cambio tomamos alimentos refinados, dulces veganos, alcohol, fumamos, etc. Se puede hacer una alimentación vegana siempre que la dieta sea equilibrada  en cuanto a la elección de los diferentes grupos de alimentos, la proporción en la que los consumimos, así como la frecuencia con la que los tomamos. Además debemos tener la flora intestinal en buen estado como veremos en el próximo post.

Continúa en el post: La anemia III

La pandemia de COVID-19

La situación de aislamiento a la que nos vemos sometidos como la única forma de luchar contra la infección por el coronavirus para algunos es angustiosa, y muchos me habéis preguntado si no se puede hacer nada más. Por eso hoy comparto unas reflexiones importantes que os ayudarán en la prevención de la infección e incluso en el caso de contagio.

A finales de 2019 un nuevo tipo de Coronavirus hace su aparición en el continente asiático. El 11 de febrero de 2020 la Organización Mundial de la Salud lo denomina oficialmente SARS-CoV-2 y exactamente al mes siguiente define al brote del nuevo coronavirus como la pandemia COVID-19.
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La anemia I

Hablamos de anemia cuanto tenemos menos hematíes, menos hemoglobina o el valor del hematocrito está por debajo del rango considerado normal. Según la OMS se considera anemia si la hemoglobina está por debajo de 13 g./dl. en los hombres y de 12 g./dl. en las mujeres.

Causas:

La principal causa de la anemia es la deficiencia de hierro, por eso muchas veces tener el hierro bajo se contempla como sinónimo de anemia. Se considera que el 50 por ciento de los casos de anemia son consecuencia de una ingesta baja de hierro en la dieta, y en la actualidad este desorden afecta aproximadamente a una cuarta parte de la población mundial.
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¿Qué es la medicina? II

Hoy continuamos profundizando sobre los diferentes modos de entender la medicina como el arte de cultivar la salud.

Continuación del post: ¿Qué es la medicina? I

El QI

Es el principio creador y formador asociado con la vida. Todas las formas de vida son expresiones del QI. Es una fuerza inmaterial que tiene manifestaciones palpables y observables.


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¿Qué es la Medicina? I

Si preguntamos en la calle ¿qué es la medicina? nos dirán que es la forma de curar, pero os proponemos una definición más acertada: es la ciencia dedicada al estudio de la vida, del mantenimiento y la recuperación de la salud, de las enfermedades, su prevención, diagnóstico y tratamiento.

En una primera aproximación podemos distinguir tres formas de entender la medicina:

Medicina sintomática

Es la más practicada comúnmente. Trata de eliminar los síntomas o de cambiar la condición del paciente usando los fármacos, y hay muchas personas que sólo conocen esta forma; así, para la tos hay un antitusígeno, para la fiebre un antitérmico, para el dolor un analgésico, para la inflamación un antiinflamatorio, etcétera. Da buenos resultados en situaciones puntuales, momentáneas ya que produce un alivio inmediato de los síntomas.

Medicina causal

En este caso ya nos planteamos de dónde viene la enfermedad, cuál es el origen, no sólo cómo se llama. No se trata simplemente de eliminar los síntomas sino de profundizar en la causa del desequilibrio.
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Salud, dinero y amor

Cuando decimos estos días ¡Feliz Año Nuevo! muchas veces estamos simplemente usando una frase hecha, un saludo. Cuando le deseamos a alguien felicidad, ¿nos hemos preguntado realmente qué es ser feliz? Para muchos la felicidad  se resume en el tópico Salud, Dinero y Amor.

La Salud

Efectivamente tener salud es esencial a la naturaleza humana, si estamos enfermos, de nada nos vale tener poderío económico, de hecho la salud no se puede comprar con dinero; en el caso de que fuese posible, los ricos no enfermarían.

Igualmente aunque seamos muy queridos y tengamos un gran amor, si no tenemos salud, tampoco seremos felices.

Por ello os animo a cultivar la salud en un sentido pleno ya que es una fuente importante de felicidad. De hecho una definición de la salud que no parece en los libros sería lo más parecido a la expresión: Dios, ¡que bien estoy!

El Dinero

Los bienes materiales son necesarios para tener un cierto confort en la vida, pero si nuestra aspiración es sólo material, la felicidad se esfuma en el momento que conseguimos aquello que deseamos. Cuando lo que anhelabas ya lo tienes, no te produce más placer o satisfacción. Podemos poner un ejemplo: cuando quieres tener un buen coche y lo consigues finalmente, ya no te hace ilusión, simplemente porque ya lo tienes.

De ahí la frase: El dinero no da la felicidad. Tener metas materiales no es malo, sólo que debemos aspirar a más.
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