La candidiasis

Hoy hablamos de otro desorden muy común y que se puede revertir con facilidad cambiando nuestros hábitos de vida.

La Candidiasis Vaginal: Explorando una Infección Fúngica y su Tratamiento Integral

La candidiasis vaginal, es causada por más de 150 especies de hongos del género Cándida, siendo la Cándida álbicans la más prevalente, es una infección que puede afectar diversas mucosas. Desde el tracto digestivo hasta la vagina o el pene, por eso, tanto hombres como mujeres pueden experimentar los molestos síntomas, que incluyen inflamación, picazón y enrojecimiento.

En las mujeres, la candidiasis vaginal es una causa común de irritación, manifestándose con síntomas característicos como una descarga blanquecina con la consistencia del requesón. En los hombres, los síntomas incluyen manchas o llagas en el prepucio, picor intenso y, ocasionalmente, una descarga blanquecina.

Hay autores que afirman que los antibióticos añadidos a los piensos de los animales y los que tomamos para las infecciones bacterianas, alteran el delicado equilibrio de la salud. También influyen otros medicamentos como la cortisona, los anticonceptivos. Al hablar de los alimentos se citan los dulces y los alimentos fermentados como los vinos, vinagres, las cervezas, los productos lácteos y las frutas.

El diagnóstico diferencial, que es esencial para determinar si la infección es causada por hongos o bacterias, se realiza mediante un urocultivo.

En el ámbito de la medicina alternativa, se plantea la existencia de una candidiasis sistémica subclínica, asociada a síntomas como el síndrome premenstrual, dolores musculares, disfunciones sexuales, infecciones urinarias, endometriosis, asma, celiaquía, psoriasis, colon irritable, alergias, cansancio y migrañas. Por eso, antes de pautar un tratamiento, es importante saber si realmente tenemos infección.

El tratamiento convencional para la candidiasis implica medidas higiénicas y la aplicación local de medicamentos antimicóticos. Sin embargo, en algunos casos, las cepas de Cándida pueden desarrollar resistencia a los medicamentos, cronificando la infección. Por eso una vez más, no se trata solo de saber cómo se llama la enfermedad, sino porqué se produce.

Es crucial comprender que los microorganismos crecen en unos estrechos márgenes de pH, y cuando las constantes que definen la salud están en equilibrio, esa levadura al igual que la bacteria Helicobacter pylori y otras, está presente en nuestro organismo solo que en pequeñas cantidades. El crecimiento anormal de los gérmenes se produce cuando se altera el equilibrio ácido base de nuestro organismo dando lugar a la infección.

La visión de la Medicina Biológica

En la medicina biológica contemplamos cuatro constantes que definen la salud: el grado de acidez/alcalinidad, el nivel de oxidación/reducción, la concentración de electrolitos y la relación sodio/potasio.

En el caso que nos ocupa hay una acidosis metabólica, así como un desequilibrio en la relación sodio/potasio, y en esa situación se favorece la inmunosupresión.

Hacer una dieta con balance alcalinizante como recomiendan muchos expertos no es suficiente si no se contempla la relación sodio/potasio, ya que tanto el sodio, como el potasio son alcalinizantes, pero tienen otras acciones que son antagónicas.

Siempre que el balance metabólico de la dieta sea acidificante se favorece la inmunosupresión, por eso en el caso de sufrir candidiasis no es suficiente con dejar el vino y la cerveza. Debemos aprender a equilibrar además la relación sodio potasio, pensemos que en la sangre de las persona sanas los niveles de sodio son muy superiores a los de potasio, algo que debemos tener en cuenta en todo momento.

Cuando tomamos una dieta con dominancia de alimentos ricos en potasio, lo que los orientales definen como yin se fomenta la inmunosupresión, la condición de equilibrio del medio interno se altera y favorece la aparición de la infección. Por eso es muy importante no tomar fermentados yin, como vino, cerveza, vinagre, y además no consumir dulces, y sobre todo no tomar leche ni derivados lácteos, ni frutas, ya que las levaduras se alimentan de dulce.

Contrariamente, alimentos fermentados ricos en sodio, los que llamamos yang, que son salados, como el miso, el tamari y la ciruela umeboshi, con un periodo de «curación» de más de 24 meses, no solo no favorecen la infección, sino que pueden contribuir a su remisión. La clave radica en restablecer las constantes de equilibrio del medio interno.

En conclusión, la candidiasis vaginal es una infección común con múltiples causas y manifestaciones. Un enfoque integral que aborde tanto el tratamiento convencional como las recomendaciones de la medicina alternativa y biológica puede proporcionar una perspectiva completa para su manejo y prevención. La imagen del árbol que acompaña esta publicación, y que aparece también en el post de la endometriosis, es ilustrativa de la conexión subyacente entre diversas enfermedades, destacando la importancia de un enfoque holístico en la salud.

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