
Las algas marinas, conocidas como las «verduras del mar», han sido parte fundamental de la dieta de las comunidades costeras en todo el mundo. Aunque su popularidad ha crecido en Occidente gracias a la cocina japonesa, culturas de los cinco continentes han incorporado estos vegetales marinos en su alimentación desde tiempos remotos.
Aspectos Evolutivos
Las algas son organismos primitivos y uno de los vegetales más antiguos en la escala evolutiva. A diferencia de las plantas terrestres, no poseen estructuras diferenciadas como raíz, tallo u hojas, lo que las hace únicas. Este carácter primitivo también las convierte en alimentos excepcionalmente saludables, ya que los vegetales más alejados de los humanos en términos evolutivos suelen ser más adecuados y beneficiosos para nuestra alimentación.
Aspectos Nutricionales
Las algas destacan por su densidad nutricional y su capacidad para proporcionar elementos esenciales:
- Minerales: Crecen en el agua marina, que contiene todos los minerales de la tabla periódica. Son ideales para remineralizar el organismo en casos como caída del cabello, osteoporosis, embarazo o crecimiento infantil.
- Proteínas: Contienen proteínas de alta calidad y fácil asimilación.
- Carbohidratos: Bajos en calorías y ricos en fibra.
- Grasas saludables: Principalmente ácidos grasos poliinsaturados, beneficiosos para el corazón.
- Vitaminas y oligoelementos: Son una fuente rica en vitaminas A, B, C, D y E, además de yodo, hierro y calcio.
Aspectos Medicinales
Las algas no solo son un alimento nutritivo, sino que también poseen propiedades medicinales:
- Alcalinizantes: Ayudan a equilibrar el pH corporal.
- Estimulantes metabólicos: Promueven el metabolismo, mejoran la circulación y ayudan a eliminar líquidos y purinas.
- Descontaminantes: Gracias al ácido algínico, eliminan metales pesados (arsénico, mercurio, plomo) y elementos radiactivos del organismo al formar alginatos insolubles que se excretan naturalmente.
- Propiedades antioxidantes y antitumorales: Contienen fucanos y ácido fucínico, que actúan como antioxidantes, anticoagulantes y agentes antitumorales.
- Reducción del colesterol y glucosa: Favorecen la salud cardiovascular y el control de la glucosa en sangre.
El Yodo en las Algas
El consumo de algas genera debates sobre el yodo, pero la preocupación es infundada en gran parte. Aunque las algas son ricas en este mineral, parte del yodo está en formas no biodisponibles. Además, los desequilibrios tiroideos dependen de múltiples factores más allá del consumo de yodo.
En culturas donde las algas son parte de la dieta diaria, no se observan mayores tasas de hipertiroidismo que en otros lugares. Por el contrario, mi experiencia clínica sugiere que las algas, como alimento equilibrador, pueden normalizar la función tiroidea en casos de hiperfunción o hipofunción. Solo debemos saber en qué proporción se deben tomar y con qué frecuencia.
No debemos tener miedo a incluirlas en nuestros menús ya que son alimentos tradicionales y este aspecto es determinante a la hora de incluir algo nuevo en nuestra dieta como ya hemos explicado en otras ocasiones.
La contaminación de las algas marinas
Es una pregunta muy repetida la de si las algas marinas están contaminadas por todos los tóxicos que hay en el agua del mar. Vamos a poner las cosas en su punto: En el mar, en la tierra y en el aire, hay zonas especialmente contaminadas donde evitaríamos el cultivo o la recolección de cualquier alimento. No se nos ocurriría nuca recoger una planta medicinal que crece en la cuneta de una autopista… Los mares son zonas poco o nada contaminadas a excepción de zonas concretas conocidas por todo el mundo. Cuando conocemos la procedencia de las algas que consumimos nos respaldan los certificados y avales de las empresas que hacen cultivo y/o comercialización de algas.
Debemos decir al respecto que existen estudios que nos muestran que las algas contienen tóxicos, pero no más que los pescados azules de los que ya hablamos en su momento. En términos de contaminación los vegetales tienen menor nivel de tóxicos que los animales ya que estos concentran varias veces el alimento que comen. Quiero decir que a pesar de la contaminación de los mares tomar algas marinas entraña los mismos riesgos que tomar pescado o frutos del mar.
Continúa en el post: Las algas marinas comestibles II