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Lo que revela el rostro

Cuando se dice que “la cara es el espejo del alma” o “que mala cara tiene fulanito”, estamos expresando que el exterior es un reflejo del interior y esa comprensión que es universal, nos la explica muy bien la visión energética del yin y el yang como veremos a continuación.

Los orientales definen lo yin como la energía de la tierra que es ascendente y vertical. Cuando se refieren a lo yang hablan de energía del cielo, descendente y horizontal.

Es precisamente esa comprensión yin-ascendente-vertical, yang-descendente-horizontal, la que nos permite observar en el rostro el tipo de energía dominante en cada uno de nosotros.

Cuando la cara está dominada por un movimiento vertical-yin, el marco facial es estrecho, la nariz larga, los ojos redondos, los labios son carnosos y la mandíbula es estrecha o ausente; las cejas son finas y caen hacia abajo en la parte exterior.

En estos individuos la expresión es pasiva y pueden ser personas introvertidas, reservadas. Esta tipología se produce por un sobreconsumo de alimentos yin: azúcar, dulces, bollos, galletas, lácteos, frutas… En estas personas pueden aparecer arrugas horizontales en la frente y bolsas en los párpados inferiores.

Si por el contrario el marco facial es ancho, la nariz aplastada, los ojos son pequeños y rasgados, los labios finos y la mandíbula es ancha estaríamos ante una dominancia de energía yang.

Son manifestaciones de una energía yang una mandíbula amplia, unas cejas que descienden en el centro y son gruesas, una nariz chata, y una actitud activa, optimista, positiva.

Se ve con frecuencia en individuos más sociales, activos y extrovertidos. Esta tipología aparece por un sobreconsumo de alimentos yang: carne, huevos, embutidos, jamón, mariscos… todos ellos de origen animal. En este tipo puede haber surcos marcados en el entrecejo que nos indican problemas en el hígado y la vesícula biliar.

La cara debe tener un modelado medio, donde no debe haber ni flacidez ni retracciones importantes en forma de surcos o arrugas. Cuanto más extremo es el modelado del rostro, la persona puede llegar a tener más problemas de salud.

  • El esquema del gráfico nos muestra a modo de resumen las correspondencias de las diferentes partes de la cara con el resto del cuerpo:
  • Las arrugas horizontales en la frente nos hablan de estado de los intestinos.
  • Las ojeras en los párpados inferiores son la expresión del estado de los riñones.
  • Los pómulos nos revelan el funcionamiento de los pulmones.
  • El entrecejo tiene que ver con el hígado y la vesícula biliar.
  • Las sienes con el bazo.
  • La punta de la nariz con una hendidura nos habla de un soplo en el corazón.
  • La zona de alrededor de la boca refleja el estado de los órganos sexuales.

Cualquiera de las partes de la cara de las que hablamos no debería presentar, ni manchas, ni arrugas, ni rojeces… es decir la piel debería estar limpia y sonrosada, bien oxigenada.

Entendemos a la vista de lo desarrollado hasta ahora que la armonía entre las distintas partes del cuerpo nos transmite una expresión de belleza en el rostro, que es sinónimo de salud.