¿Has observado que los aperitivos son siempre salados? La razón subyacente es que lo salado abre el apetito y, por el contrario, lo dulce quita las ganas de comer. Por eso los postres que son dulces, al ser saciantes, se toman al final de la comida.

¿Has observado que los aperitivos son siempre salados? La razón subyacente es que lo salado abre el apetito y, por el contrario, lo dulce quita las ganas de comer. Por eso los postres que son dulces, al ser saciantes, se toman al final de la comida.
