El propóleo

Es una mezcla resinosa que obtienen las abejas de las yemas de los árboles para cubrir las paredes de la colmena con el fin de combatir los posibles agentes infecciosos como los hongos, las bacterias y los virus que pudieran afectarla. Es una especie de masilla selladora.

Se le atribuyen propiedades curativas como fungicida, bactericida y antiviral. También es un buen cicatrizante, analgésico y regenerador de la piel.  No obstante su utilización en humanos se debe hacer con reserva ya que algunos de los productos de la colmena son muy alergénicos y podrían producir sensibilización a medio plazo.

En su uso medicinal, como es una sustancia fuertemente yang, sube las defensas y cicatriza, es decir “cura” las heridas, no importa si se trata de un acné o una sinusitis.

El propóleo puede ser un buen remedio sintomático para trastornos de este tipo, pero en cualquier caso debemos preguntarnos acerca del origen del problema.

Si tenemos por ejemplo un catarro, debemos preguntarnos acerca de su origen y mientras lo averiguamos, el propóleo puede ser un remedio natural para uso puntual.

En el caso que nos ocupa es imprescindible prescindir de los alimentos yin porque son inmunosupresores, ya que si no lo hacemos necesitaremos tomar propóleo de forma continuada.

Una vez más abogamos por la medicina causal frente a la medicina sintomática aunque ésta emplee remedios naturales, como es el caso.

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