Los efectos del azúcar I

En las últimas décadas el consumo de azúcar ha aumentado de forma importante. Este consumo no es sólo directo, sino formando parte de postres, refrescos, helados, conservas…


En la información sin procesar de la mayoría de los españoles, (esa de he leído en alguna parte… o dicen que…) está esa frase de que “el azúcar es imprescindible” para el ser humano o esa otra de que “el cerebro necesita azúcar”. Lo que en realidad necesitamos y es imprescindible es la glucosa. Con toda seguridad la confusión entre glucosa, azúcar, almidón e hidratos de carbono es intencionada.

Los hidratos de carbono son los principales suministradores de energía en todos los procesos vitales, la glucosa es la moneda energética de la célula, el combustible. Una cosa son los hidratos de carbono complejos que provienen de los cereales integrales y que contienen los minerales, vitaminas y oligoelementos necesarios para su correcto metabolismo y otra muy diferente el azúcar común, que en el proceso de refinado pierde todos los elementos protectores y sólo nos proporciona calorías vacías. Las diferencias entre el azúcar blanco y el azúcar moreno son mínimas como explicamos en el post “Azúcar, dulce veneno”.

El azúcar es un producto cristalino, blanco, industrial, refinado y aislado químicamente a partir de los vegetales que lo contienen (caña de azúcar, remolacha, etc.) y llamado también sacarosa. C12H22O11

Los hidratos de carbono, llamados azúcares por algunos autores, aunque relacionados químicamente con el azúcar no tienen las mismas propiedades. El azúcar es un hidrato de carbono, pero no el único, sino una pequeña parte de todos los que hay repartidos en la naturaleza y a los que se considera como principales suministradores de energía para los procesos vitales orgánicos. Hay azúcares lentos y rápidos, refinados e integrales…

Repercusiones del azúcar sobre las vitaminas del grupo B

Es un hecho constatado científicamente que en muchas enfermedades de la civilización hay una carencia de vitaminas, minerales y oligoelementos.

El azúcar como producto químicamente puro carece de vitaminas y minerales, pero para que pueda ser aprovechado por nuestro organismo necesita de la participación de vitaminas del grupo B, en particular la vitamina B1. Para su correcto metabolismo, el azúcar sustrae, es decir roba estas vitaminas de nuestros depósitos orgánicos, que por otra parte, son deficitarios cuando tomamos alimentos refinados, es decir no integrales.
El problema se agrava aún más cuando las necesidades vitamínicas aumentan, como es el caso de un trabajo físico intenso, el embarazo y la lactancia…

La hipovitaminosis crónica resultante es una de las principales causantes de las enfermedades que han ido apareciendo, como consecuencia de los hábitos alimenticios modernos.

Continúa en el post “Los efectos del azúcar II”

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    Un comentario en “Los efectos del azúcar I

    1. Hola Elena, he sido azúcar-adicto, durante muchísimos años. Desde muy pequeño, 3 o 4 añitos, los médicos le decían a mi madre que el azúcar era bueno para los huesos. Entonces yo tenía carta blanca, para comer azúcar… Primero fuí adicto sin saberlo, despúes, muchas décadas más tarde, “me dí cuenta” de que dependía del azúcar. Pasaron muchos años hasta que me liberé de la dependencia directa.
      Pero lo más importante para mi, es que conseguí prescindir de verdad del azúcar, quiero decir sin hacer esfuerzo, ni reprimir mi deseo de él, cuando dejé de lado el producto animal: va íntimamente ligado, el consumo de proteína animal y el de azúcar, o el alcohol (que viene a ser lo mismo). Si eliminamos el extremo yang, de forma automática y sin esfuerzo, desaparece el ansia de comer extremo yin.
      Saludos
      Jaume

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