Alteraciones hormonales femeninas II

Continuación del post: “Alteraciones hormonales femeninas I”

La salud: ni deficiencia ni exceso

Si definimos la salud desde un punto de vista cuantitativo debemos considerar cuatro parámetros:

  • El equilibrio ácido-base
  • El equilibrio oxidación-reducción
  • El equilibrio en el balance de electrolitos
  • El equilibrio sodio-potasio

Estos cuatro aspectos nos definen las condiciones de homeostasis y son válidas tanto cuando hablamos de la matriz extracelular como de las células.

Los dos primeros aspectos son esenciales para que tengan lugar las reacciones del metabolismo correctamente, debemos recordar que todas las reacciones mediadas por enzimas tienen lugar en unas condiciones muy concretas tanto en lo que se refiere al pH como al grado de oxido-reducción del medio. Pensemos que la producción de estrógenos, progesterona… tienen lugar en unas condiciones de homeostasis determinadas.

De hecho en las medicinas complementarias se contemplan estos aspectos desde hace ya tiempo. El tema de la concentración de electrolitos es muy importante porque todos podemos valorar lo que representa la dilución o la saturación en cualquier proceso químico. Las situaciones de deficiencia y/o de exceso no son compatibles con la salud, pensemos en una anemia ferropénica o en una hemocromatosis como ejemplo.
Cualquier alteración de las constantes del equilibrio homeostático va a producir enormes alteraciones en el equilibrio hormonal.

La alimentación: herramienta básica
La principal herramienta para conseguir una regulación de la homeostasis es la alimentación. Tomando alimentos integrales regulamos el equilibrio ácido-base, comiendo alimentos biológicos regulamos el grado de oxidación-reducción, cuidando que los riñones funcionen bien controlamos la concentración de electrolitos… pero esto no es suficiente. Nuestra experiencia nos demuestra que es imprescindible tener en cuenta la relación sodio/potasio en la dieta.

El equilibrio sodio/potasio en los alimentos es una aproximación cuantitativa a los conceptos yin-yang de la MTCH. (Medicina Tradicional China).

Aspectos bioenergéticos de los alimentos

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Así observamos que los alimentos animales son ricos en sodio, mientras que los alimentos vegetales lo son en potasio.

Dependiendo del balance de alimentos de calidad animal/vegetal vamos a tener unas alteraciones en el equilibrio hormonal que pueden llegar a producir patologías por deficiencia o por exceso, muy variadas.

Hábitos alimenticios actuales y su repercusión en el equilibrio hormonal

Nuestra sociedad está sobrealimentada, pero enferma. En los últimos años ha acontecido un cambio en los hábitos alimenticios que tiene unas repercusiones importantísimas en lo que a la salud se refiere. En primer lugar debemos reflexionar en torno al hecho de que comemos en exceso unos alimentos que en el pasado no estaban disponibles para la mayoría de la población y hemos dejado de comer los alimentos tradicionales que han sido la base y el sustento de las generaciones que nos han precedido.

Comemos una cantidad excesiva de alimentos de origen animal, particularmente carne y huevos. Estos dos grupos de alimentos los definiremos energéticamente como yang.

Suponen dos o tres veces más proteínas que las que necesitamos y un sobreconsumo de grasas saturadas con el correspondiente desequilibrio en el aporte de ácidos grasos de la serie omega 3 – omega 6. El exceso de ácido araquidónico va a provocar un desequilibrio en las prostaglandinas de la serie 1 y de la serie 2 con las correspondientes alteraciones hormonales.

Estos alimentos que son salados, pesados, duros, secos y de naturaleza caliente van a ser responsables de la formación de masas y tumores en los órganos reproductores de las mujeres y por su carácter altamente oxidante van a acelerar el envejecimiento, la menopausia y el cáncer de ovario.

A la vez que tomamos demasiada carne, ha aumentado espectacularmente el consumo de leche y derivados lácteos. Pensemos que el consumo de leche en el hogar por persona y año está en 120 litros y a esto le tenemos que añadir 35 kilos de lácteos procesados. La leche es el alimento más consumido en nuestro país (España), está por encima del consumo de fruta, carne, hortalizas…

Ana Marie Colbin en su libro “El poder curativo de los alimentos” dice sabiamente que “En las mujeres la leche debe de salir de nuestro cuerpo, no debe de entrar en él”.

Continuamos en el post: “Alteraciones hormonales femeninas III”

 

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