Recetas

Publico recetas con la finalidad de transmitir el poder de transformación de la cocina. El uso del agua, el fuego y la sal, así como los tipos de corte de las verduras y la combinación de los distintos tipos de alimentos, nos permiten transmutar los ingredientes de partida; no sólo desde el punto de vista gustativo y sensorial, sino desde el punto de vista energético. Esto nos permite aumentar la vitalidad, la resistencia, recuperarnos de la enfermedad y mucho más. La cocina energética no sólo nutre, además vitaliza; es un auténtico taller de alquimia.

Papilla de siete granos

Esta papilla es una variante de la anterior, que incluye unos granos que no son cereales desde el punto de vista botánico, pero que son altamente nutritivos y nos permiten una mayor variedad de ingredientes y consecuentemente de nutrientes. El endulzante que lleva aumenta la digestibilidad tanto en niños como en adultos.

Ingredientes:

  • 10 % Trigo sarraceno
  • 10 % Avena
  • 10 % Cebada
  • 10 % Centeno
  • 20 % Arroz integral redondo
  • 20 % Amaranto
  • 20 % Quinoa
  • Sal marina
  • Semillas de sésamo
  • Agua filtrada o embotellada
  • Malta de cebada (endulzante)

Modo de preparación:

Lavamos los granos en varias aguas y los escurrimos en un colador. Lo haremos con cada grano separadamente.

A continuación, los tostamos también por separado en una sartén en seco, hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado. Hacemos lo mismo con el sésamo.

En esta etapa, todavía es muy importante este paso ya que con el tueste dextrinamos el grano. El dextrinado es una forma de predigestión del alimento, (los almidones se transforman en maltosas), por lo que va a favorecer la tolerancia digestiva del niñ@.

Podemos tostar los granos una vez a la semana y así tenerlos listos para preparar la crema cada día o cada dos.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los granos tostados con seis partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión. Añadimos una pizca de sal marina y el sésamo (una cucharadita de moka por ración).

Tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso intermedio, hecho que ayuda al niñ@ a reconocer las texturas.

En esta etapa todavía debemos ser muy cuidadosos con la digestibilidad de lo que damos a nuestro hij@, por eso seguiremos utilizando una cucharadita de malta (sirope) de arroz de fermentación natural en cada toma con la finalidad de aportar enzimas que hagan asimilable la crema.

Podemos preparar crema para varias tomas, pero la miel de cebada la añadiremos justo antes de dársela al niñ@. Para conseguir un efecto enzimático óptimo la crema debe estar a una temperatura de entre 40 ⁰C y 50 ⁰C.

Para conseguir el efecto diastásico podemos usar indistintamente otras maltas (siropes) como la de arroz, trigo, maíz… conforme el niño vaya creciendo.

Crema de seis cereales

Este plato es adecuado tanto para bebés a partir de los 8 o 9 meses, como para aquellos adultos que quieren un desayuno nutritivo, altamente digestible y que les permita evitar el bajón de media mañana.

Ingredientes:

  • 10 % Espelta
  • 20 % Avena
  • 10 % Cebada
  • 10 % Centeno
  • 40 % Arroz integral redondo
  • 10 % Mijo
  • Sal marina
  • Agua filtrada o embotellada
  • Malta de arroz (endulzante)

Modo de preparación:

Lavamos los cereales en varias aguas y los escurrimos en un colador. Lo haremos con cada uno separadamente.

A continuación, los tostamos también por separado en una sartén en seco, hasta que desprendan un agradable olor y adquieran un color ligeramente dorado. Hacemos lo mismo con el sésamo.

En esta etapa, todavía es muy importante este paso ya que con el tueste dextrinamos el cereal. El dextrinado es una forma de predigestión del alimento, (los almidones se transforman en maltosas), por lo que va a favorecer la tolerancia digestiva del niñ@.

Podemos tostar los cereales una vez a la semana y así tenerlos listos para preparar la crema cada día o cada dos.

Ponemos a cocer una parte de la mezcla de los cereales tostados con seis partes de agua filtrada o embotellada en una olla a presión. Añadimos una pizca de sal marina y el sésamo (una cucharadita de moka por ración).

Tapamos la olla y cuando alcanza el punto de presión bajamos el fuego al mínimo, intercalamos una placa difusora y mantenemos la cocción a fuego lento durante dos horas.  Dejamos reposar quince minutos.

A continuación, pasamos la mezcla por un pasapurés con el paso intermedio, hecho que ayuda al niñ@ a reconocer las texturas.

En esta etapa todavía debemos ser muy cuidadosos con la digestibilidad de lo que damos a nuestro hij@, por eso seguiremos utilizando una cucharadita de malta (sirope) de arroz de fermentación natural en cada toma con la finalidad de aportar enzimas que hagan asimilable la crema.

Podemos preparar crema para varias tomas, pero la miel de arroz la añadiremos justo antes de dársela al niñ@. Para conseguir un efecto enzimático óptimo la crema debe estar a una temperatura de entre 40 ⁰C y 50 ⁰C.

Para conseguir el efecto diastásico podemos usar indistintamente otras maltas (siropes) como la de cebada, trigo, maíz… conforme el niño vaya creciendo.

Crema de café

Hoy compartimos un postre ligero y sencillo de elaborar para los amantes de lo dulce.

Ingredientes:

Crema blanca (para la decoración):

  • Cuatro cucharadas soperas de kuzu
  • Un bol de amasake de arroz
  • Dos cucharadas soperas de puré de almendras blanco

Preparamos un café de cereales concentrado dejándolo hervir en dos boles de agua durante 10 o 15 minutos. Filtramos el café y lo reservamos en una cazuela. Añadimos la sal y la malta de cebada y lo calentamos suavemente.

Diluimos el kuzu en cuatro cucharadas soperas de agua fría y lo añadimos a la preparación. Hervimos durante dos o tres minutos removiendo constantemente con una espátula, justo hasta que espese. Ponemos la crema resultante en copas individuales y dejamos que se enfríe. Decoramos con crema blanca si es nuestro gusto.

Crema blanca:

Ponemos el amasake en una cacerola y lo calentamos suavemente. En un bol, diluimos el kuzu en tres cucharadas soperas de agua y después añadimos el puré de almendras y lo mezclamos con el amasake.

Hervimos la mezcla final durante dos o tres minutos removiendo constantemente hasta que espese. Pasamos el contenido a una manga pastelera y decoramos las copas que hemos preparado anteriormente.

Es postre se puede refrigerar antes de consumirlo, según los gustos.

Pastel de Trigo Sarraceno

Hoy compartimos un plato calentador adecuado para la estación en la que acabamos de entrar que nos va a ayudar a prevenir desde los enfriamientos hasta los dolores musculoesqueléticos asociados al frío.

Ingredientes:

Lavamos las algas y las escurrimos en un colador, a continuación, las ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada durante 15 minutos. Cuando las vayamos a utilizar, reservamos el agua del remojo para otro uso.

Lavamos el trigo sarraceno. Lo ponemos a cocer tapado, con dos tazas de agua filtrada o embotellada, un poco de sal marina y las tres rodajas de jengibre durante 20 minutos.

Mientras se cuece, picamos la col lombarda y la escaldamos unos siete minutos. A continuación, rehogamos la cebolla con las algas arame en una sartén y añadimos la lombarda escaldada.

Cuando el trigo está cocido, retiramos el jengibre y si el salteado ya está en su punto, lo mezclamos todo. Pincelamos un molde con aceite y ponemos el pastel al horno suave durante 40 minutos… y ¡a comer!

 

Ensalada de arroz integral

Hoy os proponemos otra forma de tomar el arroz en verano. El arroz largo es mucho más ligero que el redondo y por lo tanto más adecuado para la estación. La receta puede usarse como plato único ya que incluye cereal, verduras y proteínas.

Ingredientes:

  • un bol de arroz integral largo
  • 150 gramos de zanahoria rallada
  • zumo de limón
  • 100 gramos de seitán
  • un bol de apio en láminas finas
  • perejil fresco picado
  • dos o tres hojas de lechuga
  • sal marina
  • tamari
  • aceite de oliva virgen extra

Ponemos en un recipiente el seitán cortado en dados. Lo dejamos macerando con un poco de tamari mientras se cuece al arroz.

Rallamos las zanahorias y las ponemos a marinar con un poco de sal y una cucharada sopera de zumo de limón.
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Ensalada mediterránea de garbanzos

Descubre una forma de tomar legumbres en verano. Los garbanzos son unos alimentos tan versátiles que se pueden tomar como potaje, en forma de paté o de ensalada como en la receta que compartimos hoy.

Ingredientes:

  • una taza de garbanzos
  • una tira de alga kombu de unos cinco centímetros
  • tres rebanadas de pan integral
  • medio pepino
  • media taza de aceitunas negras
  • cuatro hojas de lechuga
  • sal marina
  • agua filtrada o embotellada

Aliño:

  • una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
  • una cucharada sopera de zumo de limón
  • una cucharada sopera de tamari
  • un par de hojas de menta fresca
  • un poquito de perejil

Lavamos bien los garbanzos y los ponemos en remojo con agua filtrada o embotellada la noche anterior. Hacemos lo mismo con una tira de alga kombu rápida. Descartamos el agua del remojo de las legumbres y las ponemos en la olla a presión con agua filtrada o embotellada en cantidad suficiente, añadimos el alga troceada con su agua de remojo. Cuando la olla alcanza la presión, bajamos el fuego al mínimo mantenemos la cocción unos 45 minutos.
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Norimakis

Hoy compartimos una receta muy sencilla y ligera para aprender a comer arroz más allá de la paella.

Ingredientes:

  • Varias láminas de alga nori
  • Arroz integral
  • Chucrut
  • Picles de nabo
  • Berros escaldados
  • Una esterilla de bambú

Para la salsa

  • Aceite de sésamo
  • Vinagre de arroz
  • Tamari

Cocinamos el arroz según la receta tradicional y lo dejamos enfriar.

Extendemos la esterilla en la mesa.

Tostamos una lámina de nori en la llama y la disponemos con la parte brillante sobre la esterilla.

Añadimos el arroz previamente cocinado sobre el alga, con un grosor de un centímetro aproximadamente. A continuación ponemos los pickles y los berros escaldados sobre la capa de arroz.

Con la ayuda de la esterilla hacemos un rollito presionando bien y cuando ya casi hemos terminado de enrollar, humedecemos un poco el borde de la lámina de nori para que el rollito se quede pegado.

Podemos hacer diferentes versiones teniendo siempre el arroz como base y rellenando con salmón ahumado o boquerones si queremos incluir algo de proteína animal, etcétera.

Una vez hemos hecho los rollitos, los cortamos del tamaño de un bocado, teniendo la precaución de humedecer el cuchillo previamente, de modo que el corte la lámina de nori se produzca con facilidad.

Preparamos una salsa mezclando en un mortero un poco de aceite de sésamo, vinagre de arroz y tamari, la disponemos en un pequeño bol de modo que podamos untar lo makis en la salsa antes de llevárnoslos a la boca.

Ensalada de algas arame con tempeh

Hoy os proponemos una ensalada hervida que además de ser más digestible que las de verduras crudas, incluye algas marinas y un derivado de la soja muy interesante: el tempeh.

Ingredientes:

  • Un bloque de tempeh
  • Dos cucharadas de algas arame secas
  • Cuatro zanahorias
  • Un manojo de rabanitos
  • Sal marina
  • Dos cucharadas soperas de tamari

Para el aliño:

  • Tres cucharadas soperas de mostaza natural
  • Tres cucharadas soperas de agua filtrada o embotellada

Cortamos el tempeh en cuadraditos y lo reservamos. Lavamos las algas y las ponemos en remojo durante10 minutos con agua filtrada o embotellada.

A continuación ponemos en una cazuela el tempeh y las algas con su agua de remojo. Hervimos durante 20 minutos a fuego suave, añadimos el tamari y mantenemos la cocción diez minutos más. Dejamos que se enfríen y retiramos el agua.

Mientras cortamos la zanahoria en tiras finas y la escaldamos durante dos o tres minutos en agua hirviendo a la que habremos añadido sal marina. Retiramos el agua de la cocción y las dejamos enfriar.

Cortamos los rabanitos en rodajas y procedemos como con las zanahorias sólo que en este caso mantenemos el fuego 30 segundos.

Una vez tengamos todos los ingredientes cocinados y fríos, los mezclamos en una ensaladera y preparamos el aliño diluyendo la mostaza con el agua en un mortero dentado (suribachi).

El aliño se vierte sobre la ensalada cinco minutos antes de servirla de modo que se liguen bien los sabores.

Ensalada de trigo sarraceno con salsa de tahín

trigo sarraceno

Con la llegada de la primavera podemos variar las formas de consumir los alimentos utilizando cocciones más ligeras e introduciendo las ensaladas, como la de la receta de hoy.

Ingredientes:

Lavamos el trigo sarraceno en varias aguas y lo cocinamos con agua filtrada o embotellada y una pizca de sal marina durante 20 minutos, tapado y a fuego lento.

Mientras, cortamos el tofu en dados y lo salteamos en una sartén con el aceite de sésamo y un poco de sal marina un par de minutos. A continuación añadimos un poco de tamari y mantenemos el fuego unos minutos más, hasta que el tofu quede ligeramente dorado.

Si el maíz es fresco, lo hervimos el maíz unos minutos y si es en conserva lo utilizamos directamente.
En una ensaladera ponemos las zanahorias ralladas, la lechuga troceada, el maíz, el trigo sarraceno y el tofu. Lo mezclamos todo bien.

Agregamos la salsa hecha con la mezcla del tahín y el limón y lo mezclamos bien para que el aliño se reparta uniformemente. Decoramos con las semillas de sésamo y el perejil picado.

Verduras lactofermentadas

Hoy compartimos una forma muy sencilla de preparar las verduras que nos permite beneficiarnos del enriquecimiento en nutrientes que nos aporta la fermentación.

Ingredientes:

Pelamos la zanahoria, la lavamos y la cortamos en rodajas finas. Hacemos unos ramilletes pequeños con la coliflor y la lavamos también.

A continuación rellenamos un bote de cristal de medio litro con las verduras mezcladas.

Disolvemos una cucharadita de vinagre de umeboshi en un vaso de agua y con ella rellenamos el espacio que queda entre las verduras en el bote.

Cubrimos la boca del bote con una gasa y lo dejamos reposar una semana en un lugar oscuro para que fermente. Tendremos la precaución de colocar el bote sobre un plato porque en el proceso de fermentación es posible que se derrame algo de líquido.

Pasados esos días podemos cerrar el bote con su tapa para permitir su conservación.

La fermentación es una forma de predigestión de los alimentos en la que aumentan de forma considerable el contenido en vitaminas y enzimas. Es una forma casera, sencilla de consumir alimentos vivos.